Fútbol

Uno a cero tan solo, y para conformarse

Javier Cotera

El Racing ganó por la mínima al Cayón, en un partido con muy pocas ocasiones para uno y otro equipo

DIEGO RUIZSarón

Fue una batalla amistosa, fraternal, entre dos equipos cántabros que luchan por un objetivo completamente distinto, antagónigo. Uno, el de los 104 años, por salir de un infierno en el que arde desde hace dos temporadas y que a punto lo estuvo de conseguir en 2016 y hace un par de meses. El otro, el del recién cumplido centenario, por ocupar ese puesto que, calentito, le puede dejar el rival de ayer. También lo tuvo al alcance de la mano en los tres últimos años pero, como al Racing, al Cayón se le atragantaron los play off por el ascenso. Ahora toca luchar de nuevo, uno por salir del averno de una vez por todas y el otro por alcanzar una gloria que sueña desde hace tiempo.

0 Cayón

Manu, Íñigo, Quintanilla, Bolado, Ganda, Chili, Jesús, Lavín, A. Torre, Miguelín, Michel. También jugaron Chema, Besoy Estrada, David, Iván, Jairo, Pelayo.

1 Racing

Raúl, Puras, Goñi, Aquino, Camus, Quique Rivero, César, Sergio, Soberón, Paco, Pau. En la segunda parte entraron Granero, Óscar, Javi Cobo, Matías, Iván Crespo, Gándara y Héber.

Goles
0-1, min. 25, Regalón.
árbitro
Cordero Vega, auxiliado por Cerezo Parfenof y Bárcena Rodríguez
incidencias
Campo Fernando Astobiza, con una buena entrada. Se conmemoran los 100 años de historia del CD Cayón.

Racing y Cayón disputaron ayer en Sarón el último partido de la pretemporada, en vísperas del comienzo de la competición liguera.La batalla, aunque fraternal, tenía que tener su intensidad. De alguna manera se trataba de la última oportunidad de comprobar cómo estaban las armas en uno y en otro equipo, antes de esa guerra que va a durar hasta el próximo mes de junio. Había que conocer cómo están los soldados que van a combatir por el sueño del ascenso a Segunda División, y de los que quieren llegar a esa Segunda B que se les resiste y que han llegado a tocar con las manos. Y más, en una época especial, cuando cumplen un siglo de vida. Casi nada.

El partido comenzó con dominio del equipo local, bien plantado en el campo, pero sin crear peligro a la defensa racinguista. Los santanderinos, por su parte, dejaron el balón a los rivales, en busca de alguna contra. La primera ocasión de gol llegó a los 10 minutos. Aquino se quedó solo delante del portero, tras un fallo de la zaga del Cayón, y obligó a estirarse a Manu. Tras esta acción, el Racing, que formó de inicio con siete canteranos, adelantó sus líneas y comenzó a mostrarse más ofensivo. A los 20 minutos se produjo una jugada por la banda derecha del cuadro de Viadero. Aquino controló el esférico y lo cedió a César, que chutó muy alto con la pierna derecha.

Ángel Viadero: «El que se lo gane en el campo, jugará»

Ángel Viadero señaló al final del encuentro que su equipo va a llegar a comienzo de la liga con algunos jugadores que no están aún al cien por cien. Y que la pretemporada se había desarrollado sin sobresaltos, sin lesiones. «Este año vamos a tener más alternativas, con mucha velocidad en la línea de ataque y una defensa muy solvente». En cuanto a la presencia ayer de hasta ocho canteranos en el campo, Viadero dijo que «el se lo gane en el campo, jugará. Aunque lo que tenemos que hacer es un equipo fuerte, muy competitivo».

Cinco minutos después llegó el gol racinguista. Se produjo una jugada por la banda izquierda y tras un nuevo fallo de la defensa local, el balón le cayó a los pies de Regalón que, en el punto de penalti, no perdonó.

Sin embargo, la banda derecha continuó como la más frecuentada por los delanteros racinguistas. En ella, Dani Aquino se movió con gran velocidad, sirviendo balones a sus compañeros más adelantados. A esas alturas del encuentro, el Racing era dueño y señor del balón.

A falta de cinco minutos, Aquino lo volvió a tener en sus botas. Recibió un gran pase desde la defensa y tras irse por velocidad de los defensas del conjunto contrario, chutó a las nubes. Y unos instantes después, de libre directo, de nuevo el balón se le fue muy alto.

La segunda parte comenzó con un claro penalti a Matías, que se fue solo a la puerta de Manu. El defensa lo empujó pero el árbitro pitó falta desde fuera del área. La jugada terminó con otro balón a las nubes.

El partido fue perdiendo intensidad con el paso de los minutos, hasta hacerse aburrido. Demasiado movimiento de balón y pocas ocasiones. Sólo algunas acciones del Cayón lograron el aplauso del público.

El Racing tuvo la segunda a falta de un cuarto de hora, pero nadie acertó a chutar dentro de la portería un balón que quedó suelto en el área pequeña. Había pasado demasiado tiempo de ese penalti no pitado. También se le fue fuera el balón a Óscar desde el borde del área, demasiado fuerte le pegó al esférico. Sirvió sin embargo para que espabilara el conjunto santanderino, que realizó algunas jugadas de valor sin recompensa.

Y el choque se fue muriendo, como la tarde, con mucho balón de campo a campo. Con muchas carreras, mucho físico y poco corazón. Murió el choque con un pírrico triunfo racinguista ante un Cayón que quiere ocupar su sitio.

Fotos

Vídeos