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¿Hay un goleador en la sala?

¿Hay un goleador en la sala?
Dani Pedriza

Un Racing superior a la Real Sociedad B vuelve a mostrarse incapaz de marcar y se queda ya a ocho puntos del líderdel grupo, el Mirandés, después de otra jornada sin ganar

SERGIO HERREROEl Sardinero

Un nombre de mujer se cernió ayer sobre los Campos de Sport de El Sardinero. Ana, la de la borrasca. La muchacha debió mirar la agenda y pensó que, viendo los contendientes del partido, faltaba un ingrediente. Lluvia a mansalva. Fútbol del norte. Otro deporte. Lo que nadie espera ya a estas alturas es que se produzca un chaparrón de goles por estos lares. ‘Cerocerismo’ enquistado. El Racing fue ayer superior a un rival directo como la Real Sociedad B. Muy superior, incluso. Los donostiarras ni siquiera tiraron a puerta en los 95 minutos –con el añadido de los dos periodos– de partido. Pero los de Ángel Viadero volvieron a jugar al paredón en el área rival. Como en aquel Racing-Compostela de 2014 en el que se solicitó por megafonía la presencia de un árbitro, en esta ocasión lo único que faltó para tratar de remediar la falta de acierto verdiblanca en los últimos metros fue que alguien dijese por los altavoces del estadio eso de: ‘¿Hay un goleador en la sala?’.

Con ese panorama, el Racing se puso el chubasquero y las botas de charcos y se adaptó mejor que su enemigo al escenario. Pero aunque llueva o sople sur, este equipo deja patente con insistencia el mismo grave problema que evidencia desde hace tiempo. Por tirar de tópicos: Pólvora mojada. Escopeta de feria. Los de Ángel Viadero dispusieron de hasta cuatro buenas ocasiones para haber marcado antes del descanso. El resultado: agua. Y eso que los verdiblancos no esperaron mucho para intentarlo. Minuto 1. Un centro de Borja Granero desde la derecha lo repele la defensa y el rechace le cae a Quique Rivero. La volea picada del cabezonense se encaminó hacia la portería, donde se topó con la cabeza de un defensor visitante para evitar el tanto.

0 Racing

Crespo, Córcoles, Julen Castañeda, Gándara, Granero, Sergio Ruiz, Óscar, Quique Rivero (Javi Cobo, min. 66), Héber (Pau Miguélez, min. 81), Dani Aquino y César Díaz (Juanjo, min. 70).

0 Real Sociedad B

Zubiaurre, Gorosabel, Arrieta, Le Normand, Lapeña, Guevaara, Muguruza, Sangalli (Sanz, min. 72), Jauregi (Cellorio, min. 61), Capilla y Marquelanz (Olaizola, min. 23).

el detalle
El canterano Íñigo Sainz-Maza entró por primera vez en la convocatoria, aunque no dispuso de minutos y tuvo que conformarse con saltar a calentar y ver el partido desde el banquillo.
árbitro
Fernández Rodríguez (Comité Gallego). Amonestó al local César Díaz y a los visitantes Guevara, Capilla y Gorosabel.
incidencias
Campos de Sport de El Sardinero. Tarde lluviosa. Terreno de juego con mucho agua y charcos que dificultaron el juego.
el público
5.730 espectadores, según los datos facilitados por el Racing. El mal tiempo incidió en la poca asistencia, especialmente en las preferencias.

El técnico de Canalejas había ideado una nueva solución para intentar paliar la sequía anotadora a la espera de que llegue un cazagoles en el mercado invernal. Una simple suma. Los dos máximos goleadores, Aquino (ocho) y Óscar (cuatro), juntos en la delantera. Los atacantes verdiblancos no fueron capaces de cambiar su sino pese a los intentos. Las otras modificaciones en la alineación fueron las entradas de Miguel Gándara en el centro de la defensa por las ausencias de Gonzalo y Regalón;Córcoles se ubicó en el lateral derecho; César Díaz justo por delante del alicantino y el entrenador aprovechó la lesión de Antonio Tomás y el mal partido de Javi Cobo en Logroño para implementar un doble pivote distinto: Sergio Ruiz y Quique Rivero.

Mientras tanto, entre balones trabados por el caudal de agua, fútbol directo y mucha brega, el Racing dispuso de una nueva ocasión. Esta vez fue César Díaz. Quique Rivero botó una falta lateral desde la banda izquierda y el manchego prolongó de cabeza hacia la portería, donde detuvo, con seguridad, el meta txuri-urdin, Zubiaurre.

Rivero, Córcoles, Gándara, Aquino, César... El Racing volvió a desperdiciar todas sus ocasiones de gol

El dominio racinguista perdió intensidad, aunque no solidez. Porque la Real Sociedad B, un rival peligroso que llegaba de ganar a Mirandés (0-2) y Sporting B (2-1) no tuvo opciones de acercarse al territorio dominado por Iván Crespo a lo largo de toda la primera mitad. Prácticamente lo mismo que en la segunda. Un tiro de Sangalli desde lejos fue el único argumento vasco. Entonces llegó el turno para la esperanza verdiblanca. Dani Aquino hizo la diagonal por la frontal del área y se sacó un duro disparo que se marchó cerca del poste derecho. Ese mismo palo metálico que el murciano iba a hacer retumbar en el minuto 55. Un intencionado lanzamiento de falta se estrelló en el marco de la portería realista.

La capa de agua sobre el césped de los Campos de Sport fue ganando espesor y protagonismo. Nunca paró de llover y el descanso no fue más que quince minutos para seguir llenando la piscina. El manguerazo meteorológico le pesó especialmente a la Real Sociedad B, que durante algunos minutos tras la reanudación fue incapaz de salir de su campo por unas cosas o por otras. El Racing se había adaptado mejor a los elementos, aunque la lluvia de intentos inútiles continuaba sobre la meta donostiarra. El primero llegó en un balón mandado al cielo por César Díaz, que cayó como granizo sobre la parte superior del larguero antes de marcharse fuera.

Óscar lo probó desde la izquierda con un disparo que atrapó el meta visitante. A partir de ahí, e l Racing fue perdiendo fuelle y terreno. La Real Sociedad B dio algunos pasos hacia adelante, aunque, visto a posteriori, sin importancia. Un tiro de falta de Muguruza que se fue a Tribuna Sur y un par de córners de agobio completaron el limitado bagaje guipuzcoano en el campo racinguista. Aunque, con el Racing cargando la escopeta con burbujas, fue suficiente para llevarse un empate de Santander.

El equipo cántabro se mostró muy serio en defensa y la Real B ni siquiera disparó a puerta

Los cambios de Juanjo y Javi Cobo no lograron modificar la dinámica descendente del equipo cántabro. Sólo cuando la Real Sociedad B claudicó por completo y dio el empate por un botín magnífico, el Racing volvió a achuchar. Y, como casi siempre, tuvo ocasiones para dar y regalar. Pero el equipo de Ángel Viadero a estas alturas, gracias a su relación con el gol, ya protagoniza un remake balompédico de ‘Lo imposible’.

O ‘Marca como puedas’, porque hasta cuatro ocasiones de todos los colores y sabores tuvieron los verdiblancos en el último cuarto de hora de partido. Juanjo es la viva imagen del querer y no poder. La pescadilla que se muerde la cola. El de Ontaneda sigue inseguro y los silbidos provocados por esa incertidumbre agravan la situación. El delantero cántabro pudo cambiar su suerte. Dispuso de una ocasión muy clara. Óscar Fernández, mucho más incisivo cuando volvió a su posición habitual en la banda derecha, puso un centro al corazón del área que Juanjo, en franca situación, envió por encima de la portería.

Las tentativas de los delanteros verdiblancos fueron todas en vano. Quizá por eso se armaron de valor los defensas, se lanzaron al ataque y probaron fortuna contra la portería realista. Quítate tú, que ya voy yo. Tampoco. Miguel Gándara tuvo dos buenísimas ocasiones en sendas jugadas a balón parado. En la primera, el santanderino conectó un remate de cabeza que se marchó rozando el poste. Minutos después, el canterano intentó enviar hacia la portería una pelota colgada al segundo palo, que finalmente se encontró con el lateral de la red.

El Racing se adaptó mejor a un terreno de juego con mucho agua por las intensas lluvias

Ya se estaba jugando el tiempo añadido y el empate parecía algo irremediable. Un balón perdido en la frontal del área. Ahí apareció un David Córcoles que logró levantar al personal de sus asientos, pero no batir a Zubiaurre. El lateral alicantino estuvo cerca de marcar el mejor gol de la temporada. Sin embargo, no entró. Zambombazo con la pierna derecha. El arquero voló para sacarlo en su camino hacia la escuadra. Manos a la cabeza. Se acabó.

El apagón racinguista en las áreas contrarias se ha convertido en una losa demasiado grande a estas alturas en la clasificación del grupo. Por perdonar al Tudelano hace dos jornadas, ser incapaz de darle la vuelta al choque de Logroño y el intento fallido por ejecutar ayer a la Real Sociedad B, ha pasado de estar virtualmente a un punto del líder, el Mirandés, a situarse a ocho de los verdaderos. De los que pesan como un saco de piedras en la espalda allá por el mes de mayo. El día en que se repartan las notas finales del curso. El Racing, en general, y su comisión deportiva, en particular, tienen una complicada papeleta. No habrá vacaciones de Navidad para Pachín y compañía. El director deportivo tendrá que ponerse el traje de camuflaje, cargar el rifle y acertar con tino para fichar un delantero goleador. Porque con este ritmo anotador el equipo cántabro no llegará muy lejos.

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