Fútbol-Racing

La hora de Sergio Ruiz

La hora de Sergio Ruiz ha llegado. El canterano tiene la oportunidad de afianzarse en su puesto ante las reiteradas ausencias. / Roberto Ruiz

Fue el mejor el pasado domingo en Leioa y ahora le llega el turno de afianzarse en un puesto de responsabilidad en el esquema de Viadero | Con Antonio Tomás sancionado y Granero como central, el cántabro toma el mando del Racing

MARCOS MENOCAL SANTANDER.

No tiene ni 23 años. Podría ocupar ficha del filial. El año pasado maduró y esta temporada ya es un fruto. Llegó la hora de Sergio Ruiz. Con Antonio Tomás sancionado y Borja Granero obligado a jugar de defensa central, al canterano le llega la oportunidad en un buen momento. Sergio Ruiz fue el mejor del Racing en el último partido jugado en Lejona y ahora le toca prolongar su regularidad. Al joven futbolista no le asusta el reto. «El año pasado fue una temporada de transición, este me encuentro mucho más centrado», aseguraba este viernes tras la suave sesión de trabajo de La Albericia. Es el hombre de moda. Su fútbol discreto, sin alardes pero efectivo mantuvo en el partido a su equipo en la última jornada e hizo olvidar la veteranía del capitán, condenado al centro de la zaga por exigencias del guión.

Ha pasado mucho tiempo desde que los responsables del Atlético Albericia llamaban a los del Racing continuamente para decirles que a cincuenta metros entrenaba un chaval que pedía paso. «Tenéis que llevároslo». Tardaron en las oficinas de El Sardinero en recibir el mandato, pero el descenso a la Segunda B todo lo puede -sobre todo cuando se trata de contar con mano de obra barata-. Sergio Ruiz fichó por el Racing y en dos temporadas se ha convertido en una referencia en el centro del campo, precisamente donde más competencia existe. «Sí, somos cinco jugadores los que podemos perfectamente jugar ahí. Pero eso es bueno; la rivalidad nos hace mejorar a todos y el grupo es el beneficiado», indica demostrando la sensatez de la que hace gala en el campo. El cántabro ha sido titular este año sólo cuando el equipo necesitaba una urgencia, sin embargo ha sido suficiente para ganarse la confianza. «Es como un perro de presa», dijo Viadero el pasado domingo tras ganar al Leioa y después de que la actuación del chaval no ofreciera dudas. Ahora llega su tiempo; ese momento que cada futbolista busca. Ahora es importante en el esquema del primer equipo y todo de lo que sea capaz de hacer le permitirá consolidarse. «Me siento bien y si el entrenador cree que debo jugar lo aprovecharé. Estoy confiado y además si el equipo gana siempre las cosas son más fáciles», añade.

«Me viene bien eso de tocar mas. A mí me gusta crear y llegar con más hombres arriba»

Sergio Ruiz ha sido titular en esta Liga en dos ocasiones; la primera, ante el Arenas de Getxo en el partido inaugural y, la segunda, el pasado domingo ante el Leioa. En ambas ocasiones, su presencia se produjo como consecuencia de la falta de efectivos y en ambas salió destacado. Comodín de lujo. Los dos partidos acabaron con idéntico resultado (0-1), pero lo más importante es que el canterano salió reforzado con su actuación. Aún así, después de ser titular en la primera jornada -en aquella ocasión Granero arrastraba una sanción del play off de ascenso- volvió a ser relegado al banquillo a la semana siguiente. Su rol, al igual que la de otros futbolistas como Javi Cobo, pasó a ser el de reserva. Gozó de minutos en varias ocasiones, pero siempre saltó al campo en los últimos minutos. Dio un paso adelante en la eliminatoria copera al ser incluido en el once inicial, pero el resultado y la eliminación del equipo le arrebató cualquier brillo personal. Pasó de nuevo al 'cuarto oscuro', en detrimento de una pareja de pivotes formada por Quique Rivero y Granero que parece ser la preferida por el entrenador. Sin embargo, los distintos contratiempos que han afectado a la plantilla le han vuelto a abrir las puertas del equipo. «Estoy a gusto y muy motivado. Recibo muchos consejos de los compañeros que tienen más experiencia y está claro que esta año es distinto al pasado», reconoce.

«Me siento muy bien y si el entrenador piensa que debo jugar aprovecharé la oportunidad»

El centro del campo es, probablemente, la demarcación más bien cubierta. Cinco son los jugadores que pueden ocupar la zona ancha: Quique Rivero, Granero, Sergio Ruiz, Javi Cobo y Antonio Tomás. Los primeros con sobrada experiencia en la categoría -incluso en Segunda División- y el último de la lista con muchos partidos en Primera. Competencia de la buena. No obstante, el recorrido y regularidad de Sergio Ruiz le han permitido ganarse su oportunidad y esa le llega ahora. Mañana sin ir más lejos.

El cambio de estilo que el Racing pretende -mínimo, pero significativo- con ese deseo de llegar a la portería contraria combinado y con más toque que precipitación, es otro de los argumentos que a Sergio Ruiz le hacen crecer. «Me viene bien. A mí me gusta crear, tocar y llegar arriba con más gente. Eso me viene bien y creo que al equipo también». El ser joven y, por encima de todo, canterano no cree que sea un impedimento. «No, ni mucho menos, pero lo que está claro es que hay un nivel que tienes que dar seas de casa o no lo seas. De eso tenemos que estar convencidos los que somos de aquí». No se esconde. La pasada campaña le enseñó que la juventud supone un peaje que hay que pagar. Sí o sí. Su supuesta falta de rodaje le hizo purgar en el banquillo en varias etapas del calendario en las que su rendimiento invitaba a algo más: así las cosas la llegada de Jagoba Beobide, pese a la irregularidad del guipuzcoano motivada en parte por las continuas lesiones, le relegó al papel de 'sexto hombre'. La afición de El Sardinero protestó en más de un partido su sustitución tras haber completado un buen partido. Sergio a base de trabajo se ganó la confianza del racinguismo y aunque sus compañeros de posición siguen teniendo más galones que él, el canterano pide paso.

«Somos cinco los que podemos jugar en el centro del campo, pero la competencia es buena»

Ante la Peña Sport volverá a ocupar el pivote a la vera de Quique Rivero. Durante los entrenamientos de esta semana, el chaval se ha centrado en lo suyo. «No me corresponde a mí. Que juegue o no es cosa del míster. Sí es cosa mía el estar a punto para si me lo manda. En ese sentido sí creo que estoy disponible. Un jugador lo que más quiere es jugar y por eso espero hacerlo el domingo».

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