Otra jornada de caza

Héber trata de superar a Borja Granero, ante la mirada, al fondo, de Iván Crespo / Celedonio Martínez

Con Gonzalo y Granero recuperados, Viadero puede este domingo (17.00 horas) recomponer su defensa ante el filial rojiblanco | El Racing, necesitado de mostrar mejoría, recibe a los cachorros del Athletic B

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

El Athletic es ese rival marcado. Desde el inicio de los tiempos verdiblancos, el equipo bilbaíno ha estado ahí enfrente. Un derbi añejo. Como recuerdos recientes de aquellos intensos duelos de fútbol norteño ahí quedan para el imaginario racinguista el gol de Radchenko, el 'Espíritu de Hoznayo' o Tchité mandando callar al viejo San Mamés. Catedral en silencio. Pero los años pasan tan lentamente por los Campos de Sport que todo aquello parece cosa del cretácico superior. De cuando había dinosaurios. De cuando el Racing cazaba leones. Ahora se tiene que conformar con capturar a los cachorros. El castigo por haber hecho las cosas rematadamente mal.

De aquellos duelos entre cántabros y rojiblancos muchos aficionados recordarán aquel 5-4 en el estadio santanderino. Para la mayoría, bendita locura. Para un entrenador, un auténtico desastre táctico. Un desajuste tras otro. En eso anda Ángel Viadero. En intentar engranar piezas. «Vamos sumando cosas buenas. Las sensaciones esta semana han sido mejores que en las anteriores». Es la opinión de quien mejor conoce a la plantilla verdiblanca. El problema es que eso, de momento, no se ha confirmado con un rival de por medio.

El Racing superó su crisis de resultados. Esa dolorosa trilogía de derrotas que tanto daño a hecho en un racinguismo magullado. Y aquella herida, pese al paso del tiempo, no se ha curado del todo. Una cicatriz para recordar lo que no se debe hacer. El camino que no se debe seguir. Un tatuaje indeleble.

Cierto es que, algunas de esas cosas buenas que dice el míster que va aunando su equipo se sostienen con los números en la mano. Tres partidos sin encajar. Ni Leioa ni Peña Sport ni Izarra lograron batir a Iván Crespo. Vale que ninguno de los tres lucha por meterse en el play off, pero por algo se empieza. Un dato a tener en cuenta, además, por la precariedad vivida por la zaga racinguista en las últimas semanas. Demasiadas bajas en la batalla. Una defensa de circunstancias, con Borja Granero reconvertido a central, ha salvado el expediente.

Racing-Athletic B

Jornada.
Campo.
Campos de Sport. 17.00 h.
Árbitro.
Sesma Espinosa (C. Riojano).

Los problemas se agravaron en Estella. Tanto, que el lunes Ángel Viadero apenas contaba con tres defensas para idear una línea defensiva -Paco Regalón, Julen Castañeda y Gándara-. El técnico de Canalejas ha visto la luz cuando se ha abierto la puerta de la enfermería y han empezado a salir futbolistas. Aquello parecía el movido camarote de los hermanos Marx en hora punta.

Allí permanecen Javi Gómez y Juan Gutiérrez, ambos con un esguince de tobillo, y el citado David Córcoles, que tendrá para un mes de baja y será sustituido en el lateral derecho por Gándara. Sin embargo, tanto Gonzalo como Borja Granero se apuntaron sábado a la convocatoria para recibir al Athletic B. El burgalés, aún con molestias por el golpe que sufrió en el choque ante el Sporting B, ya se ha incorporado al trabajo del grupo junto al resto de sus compañeros después de prácticamente un mes de ausencia. Y el valenciano, que se produjo un esguince de tobillo el pasado sábado en Merkatondoa, ha salvado rápido su dolencia. El capitán se postula como titular junto a Regalón. Además, debuta en la convocatoria el canterano Miguel Goñi, otro central 'Made in La Albericia'.

Ahora que ha surgido el nombre de Merkatondoa... El nombre del estadio del Izarra es tan sonoro que hasta cuesta olvidarse de él. Allí se juega a otro deporte distinto al fútbol. Y el Racing sacó un pobre empate, ante el penúltimo clasificado, difícil de vender como bueno. Para alimentar los fantasmas y las dudas. Por eso ganar mañana es aún más importante. Porque el Racing, en Segunda División B, vive en ese permanente estado de obligación de vencer y convencer.

El vestuario verdiblanco insiste en que, aunque entiende la impaciencia del entorno, la tensión no afecta por el momento, con apenas siete jornadas disputadas. Para esas aguas turbulentas, futbolistas veteranos. Con peso. Y ahí reaparece Antonio Tomás, quien después de sus cuatro partidos de castigo y apenas veinte minutos sobre el césped, se postula hoy como titular.

La principal duda en el once de Ángel Viadero es saber quién acompañará al de Cartes en el once. El técnico ha andado haciendo probaturas a lo largo de la semana. Casting. Múltiples variantes, todas ellas con acento cántabro. Quique Rivero, a priori, parte con más papeletas, aunque su rendimiento anda lejos aún de lo que se espera de él. De lo que mostró durante la pretemporada, en la que fue, junto a Héber, uno de los mejores. Pero Javi Cobo y Sergio Ruiz, a base de méritos sobre el césped, están al acecho, por si queda una vacante libre.

Por las bandas, el técnico de Canalejas vuelve a contar con sus cuatro hombres específicos. Dos por flanco. Cuatro futbolistas para dos puestos. Aunque no es descartable siquiera que juegue alguno a pierna cambiada. En principio, la titularidad debería ser para Óscar Fernández, en la derecha, y Héber en el extremo zurdo. Sin embargo, la titularidad de Álex García en Estella ha dado opciones al de Beranga de hacerse un hueco en el once. Ya sea por la derecha o por la izquierda. Mientras tanto, César Díaz, que vuelve tras sus problemas musculares, tendrá que esperar en el banquillo para ir cogiendo minutos. Otro fichaje en diferido para Ángel Viadero.

Para el técnico cántabro será un partido especial. No por el rival ni porque se trate de una fecha señalada. Si no porque su homólogo en el banquillo rojiblanco es algo más que un colega de trabajo. Gaizka Garitano fue su «aprendiz aventajado» cuando el santanderino era técnico del Eibar en la 2009-2010. El de Derio llegó a entrenar en Primera División al propio Eibar y al Deportivo de La Coruña y ahora ha descendido a los infiernos para dirigir al filial de su Athletic. Como toma de posiciones para, en un futuro no muy lejano, asaltar el banquillo de San Mamés.

El rival

A su actual equipo no hace falta descubrirle. La prolífica e inagotable cantera de Lezama siempre ofrece réditos futbolísticos al filial rojiblanco. Un conjunto sin la presión perentoria por ascender que tiene por ejemplo el Racing. Aquí, los ascensos importantes son los individuales hacia la plantilla dirigida por el Cuco Ziganda en Primera División. Mientras tanto, el Athletic B da guerra en la categoría de bronce. Y, si puede ser, luchar por estar entre los cuatro mejores, también. Tiene mimbres para ello.

Sabedor de la querencia del cuadro vasco por que el balón circule pegado al suelo, Ángel Viadero ha intensificado esta semana el trabajo en busca de una fuerte presión. Ahogamiento. Según el técnico, esa es la mejor estrategia para cazar a los cachorros de león. Una de las señas de identidad que su Racing ha perdido con el paso del verano. Será una buena noticia si logra hacerlo con garantías en la tarde de hoy.

Una tarde importante. Como todas. Porque en el Racing hace mucho tiempo que ya no existen los partidos de trámite. Cada jornada, la vida en juego. En el duelo entre cazador y felino, lo más probable es que alguien salga mal parado. Y el equipo cántabro no está para más dolores. Ganar es necesario. Casi obligatorio. Porque todo lo que no sea un triunfo, enrarecerá aún más un ambiente poco propicio para buenas dinámicas.

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