Que lleguen ya los Reyes Magos

Ni un solo futbolista de los que ha llegado este verano ha mejorado lo que había y desde luego no han hecho olvidar a los que se han marchado

Gerardo Sisniega
GERARDO SISNIEGA

Anda el patio revuelto en Santander esta semana por la derrota en Logroño. Ni las cuatro victorias consecutivas ni el accidente de hace unos días ante el Tudelano han rebajado las duras críticas que ha recibido el equipo tras la pésima imagen que dejó este domingo. La afición sigue sin ver la luz y esas dudas se han inoculado también dentro del club. Los que dirigen el asunto ya han llegado a la conclusión de que se han equivocado en la confección de la plantilla y tienen claro que van a tener que fichar en enero. Hoy creen que con un par de retoques será suficiente para mejorar al grupo aunque si la cosa sigue como hasta ahora que nadie descarte que el número vaya aumentando.

La derrota en Logroño ha vuelto a desnudar muchas de las carencias del equipo y el cabreo dentro es considerable. El Racing se ha acostumbrado a regalar medio tiempo en cada partido y hay días en los que el acelerón posterior ya no da para ganar. Si a eso le sumamos que el fútbol es casi siempre bastante pobre y que necesitamos siete ocasiones para hacer un gol, los problemas se van acumulando. Sinceramente, no recuerdo ni un solo partido redondo esta temporada. El Racing gana porque tiene mejores jugadores que la mayoría de los equipos de este grupo, pero eso no nos va a valer luego en junio.

Llegados a este punto, ya todos tenemos varias certezas irrefutables. Ni un solo futbolista de los que ha llegado este verano ha mejorado lo que había y desde luego no han hecho olvidar a los que se han marchado. Juanjo ya no está para este negociado y se necesita un delantero centro que haga goles como el comer. Si el Racing quiere ascender, no puede tener un ataque tan pobre. Quique Rivero o Álex García no han dejado ni una sola nota positiva durante el año y los centrales han naufragado desde que comenzó la temporada. Además, otros futbolistas como César Díaz o Córcoles están lejos de su mejor forma, por lo que la situación se vuelve ya alarmante. O fichamos bien en enero y recuperamos a media plantilla o el año se nos va a hacer muy largo.

Lo que es evidente es que la dirección deportiva tendrá que afinar mucho más en la apertura del mercado de lo que hizo en verano. Porque hasta ahora no se ha conseguido ni uno solo de los objetivos que el club se marcó con la remodelación de la plantilla. Ni hemos ganado seguridad defensiva ni jugamos mejor al fútbol de lo que lo hacíamos y la operación retorno se está volviendo bastante amarga. Al menos los jóvenes están dando un paso hacia adelante y todo este proceso será un buen aprendizaje para ellos de cara al futuro. Los que sean capaces de aguantar la presión serán futbolistas. Los que no, acabarán deambulando por la Tercera División cántabra como hacen multitud de jugadores que estuvieron antes en su lugar. La Real Sociedad B será el próximo domingo una buena medida de dónde estamos.

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