Una plantilla descompensada que no ofreció el rendimiento esperado

Los jugadores del Racing, durante el entrenamiento de ayer en las Instalaciones Nando Yosu. /Javier Cotera
Los jugadores del Racing, durante el entrenamiento de ayer en las Instalaciones Nando Yosu. / Javier Cotera

El presupuesto del Racing no era el mayor de la categoría, pero el propio club confiaba que sirviera para asegurar un objetivo que ahora parece frustrado

LEILA BENSGHAIYAR SANTANDER.

En octubre del año pasado el Racing anunciaba su presupuesto. Tres millones de euros, de los que aproximadamente uno terminó destinado -tras los fichajes de invierno- a la primera plantilla deportiva. No era el mayor de la categoría, pero sí permitía conformar un bloque de garantías para poder disputar la fase de ascenso, que ahora parece casi una entelequia. El Racing, determinado a salir del pozo de la Segunda División B, trazó un plan. Quiso armar una plantilla formada por jugadores veteranos y con una trayectoria contrastada y, por otro lado, poner la vista en la cantera para dar salida a gente de la casa y que se viera arropada por los futbolistas con más experiencia. Un buen planteamiento, pero en esta ocasión no funcionó, en especial porque al final se plantó en la competición con una plantilla descompensada.

Si se hace la cuenta de la vieja, salen cinco defensas, a los que hay que sumar al canterano Javi Gómez, que al final de temporada no ha jugado ni un minuto; y cuatro delanteros, más otros dos incorporados en el mercado de invierno sin que previamente se hubiera dado la baja a ninguno. La suma, seis arietes. Y aun así el equipo no ha destacado por su capacidad goleadora. Pero entre los refuerzos e invierno no sólo llegaron jugadores de vocación ofensiva. No. También un lateral, Adán Gurdiel, cuando lo que hacían falta eran centrales. Y para poder hacer sitio a esta nueva incorporación el club se desprendió precisamente de Córcoles. Defensa por defensa en la línea con menos efectivos.

Granero se retira con molestias en su rodilla

Antonio Tomás, Sergio Ruiz, Gándara yJuanjo no entrenaron ayer con el grupo. Los dos primeros padecen una rotura de fibras ;Gándara se retiró en Zubieta con un aparatoso esguince en el tobillo y el de Ontaneda padecía algunos problemas musculares que arrastra desde hace tiempo. Además Borja Granero se retiró de la sesión a los 15 minutos aproximadamente por molestias en su rodilla. Por su parte, Javi Cobo entrenó con el resto del grupo, pero tuvo que parar en varias ocasiones a causa de dolores en la cresta ilíaca. Por otro lado, Borja Lázaro se incorporó al resto de compañeros después sufrir un proceso febril y posteriormente sufrir un percance el sábado que podía derivar en rotura, por eso se le reservó, por precaución, en caso de que se tuviera que disputar play off.

En una plantilla que no ha conseguido el objetivo, la portería sí que ha funcionado. Los guardametas, Iván Crespo y Raúl Domínguez, son dos futbolistas con capacidad y experiencia que han desempeñado su trabajo con más o menos acierto, de manera más que aceptable durante la temporada. Crespo es uno de los jugadores que más minutos ha disfrutado y cuenta con experiencia en Segunda División y Segunda B. Aunque es cierto que Raúl Domínguez apenas ha participado. No solo es el portero suplente; además sufrió una aparatosa lesión en la mano: se rompió dos dedos de la mano derecha durante un entrenamiento.

La partida para elaborar la plantilla era de cerca de un millón de euros

El caso de la defensa es algo diferente. Gonzalo y Regalón llegaron al Racing para ser una pareja indiscutible en la zaga verdiblanca. Sin embargo, el burgalés no ha tenido continuidad y las lesiones no han tenido piedad con él. Y en el caso del cordobés, su rendimiento ha ido a menos, un hecho agravado también por las lesiones, pero su paulatina pérdida de peso y de protagonismo en el equipo es una certeza. Tanto que ha terminado como suplente cuando llegó para ser la referencia en la zaga.

En cuanto la lateral derecho, Córcoles era el teórico titular, pero no tuvo fortuna. Su rendimiento no fue el adecuado. En el mercado de invierno se incorporó Adán Gurdiel, que llegó desde el Lorca, de Segunda, y se dio de baja al veterano capitán. Tampoco el nuevo fichaje funcionó, hasta el extremo de que ha sido el canterano Gándara quien ha terminado como titular. En cuanto al lateral izquierdo, no hay discusión posible: Julen Castañeda es el único jugador que ocupa de manera natural esa demarcación. La sensación, ni frío ni calor.

El centro del campo

Una de las grandes decepciones ha sido la medular . El centro del campo ha sido un constante quebradero de cabeza para los dos entrenadores racinguistas, tanto Ángel Viadero como Carlos Pouso. El planteamiento inicial del Racing era contar con Antonio Tomás, un jugador ya curtido y con experiencia en Primera y Segunda División. Se suponía que el cántabro, en su papel de medio centro defensivo, regresaba al Racing para marcar la diferencia. Ahora se encuentra lesionado, pero nunca ha rendido como se esperaba.

Borja Granero ha ocupado el centro del campo según las necesidades del momento, y así con todo, su trayectoria en la medular no ha sido regular, sino con diferentes altibajos antes de una lesión que le mantuvo inactivo en la recta final de curso.

Si la zona de contención tuvo problemas, tampoco rindió como se esperaba la de creación; una función para la que el Racing contrató de vuelta a Quique Rivero. O al menos esa era la intención. Sin embargo, ni con Viadero ni con Pouso ha funcionado y en muchas ocasiones ni siquiera ha sido titular. Tiro errado de nuevo. Quedaba una bala en la recámara: Sergio Ruiz. El de Astillero se ha revelado como uno de los mejores del Racing y ha desempeñado su papel de manera más que digna, respondiendo a la confianza que se depositó en él y adaptado a muchos puesto, incluso como lateral derecho, donde no estuvo siempre cómodo. César Díaz, Óscar e incluso Pau se alternaron en la banda derecha, si bien el albaceteño no rindió como antes de su lesión del curso pasado. En su parte opuesta, el interior izquierdo, se coloca a Héber Pena, un jugador desbordante pero con poco gol, que comenzó con fuerza, pero poco a poco ha ido perdiendo fuelle. Probablemente el más destacable sea Óscar Fernández, que se reveló como uno de los mejores hasta su lesión. Tras ese parón, el de Renedo dejó de contar para el entrenador.

Poco gol

Si el Racing tiene una zona superpoblada, esa es la delantera. Juanjo protagonizó un retorno similar al de Antonio Tomás. El de Ontaneda tiene experiencia de sobra en Primera y Segunda, pero tras su retorno al club sus méritos han sido dos escasos goles y un rendimiento deficiente que le llevó a la suplencia.

El caso de Dani Aquino es diferente. El murciano es el máximo goleador verdiblanco. Su puesto en la punta de ataque es indiscutible y a pesar de que el Racing le debe la mayor parte de sus dianas, durante sus periodos de sequía padece cierta hiperactividad por no conseguir goles. La ansiedad por no marcar de toda la vida. Para acompañar a Aquino llegó Borja Lázaro en el mercado de invierno. Quizá demasiado tarde.

El madrileño ha ayudado con sus goles y alguien de su perfil podría haber ayudado aún más a principio de temporada. Como refuerzo invernal también llegó Franco Acosta, que ha marcado un solo gol y no sirvió como revulsivo.

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