Fútbol-Racing

El 'pousismo' va a llegar

Tres días de trabajo. Los jugadores del Racing han tenido su primer contacto con Carlos Pouso. En la imagen, varios futbolistas cargan con una portería durante la sesión de entrenamiento del miércoles./Javier Cotera
Tres días de trabajo. Los jugadores del Racing han tenido su primer contacto con Carlos Pouso. En la imagen, varios futbolistas cargan con una portería durante la sesión de entrenamiento del miércoles. / Javier Cotera

El Racing visita esta tarde (17.00 horas) a la Peña Sport con la efervescencia creada por el cambio de técnico | El entrenador vasco prácticamente no ha dado pistas sobre el sistema que piensa utilizar o los once futbolistas elegidos

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

A Fernando Arrabal se le fue de las manos. Una noche de 1989, el escritor y cineasta acudió al programa 'El mundo por montera', de Televisión Española, para soltar una premonición que ha llegado hasta nuestros días en forma de vídeo viral. «El mineralismo -sic- va a llegar», espetó a voces -que no 'vozas'- mientras volcaba una mesa al sentarse sobre ella. Un tal Campillo intentaba mantener el mueble sano. «Algo tomé que me sentó mal», intentó excusarse tiempo después. Años más adelante le echó la culpa al chinchón. En realidad quería hablar del milenarismo, pero el mineralismo, como todos los ismos, se convirtió en corriente. En una tendencia innovadora que se opone -y tanto- a lo ya existente. Carlos Pouso es un tipo atípico en el mundo del fútbol. Opuesto a lo ya existente. Es natural, elude los tópicos y presume de ir de frente. En Miranda de Ebro y Logroño dejó huella. Caló hondo. Creó tendencia. Y los aficionados hasta bordaron sus bufandas con el nombre de esa nueva corriente balompédica: el 'pousismo'. Y el 'pousismo' va a llegar al Racing. En realidad, ya ha desembarcado, aunque esta tarde (17.00 horas), en Tafalla, a la hora del té, se podrán ver las primeras pinceladas de su filosofía. Tampoco ha tenido tiempo para mucho más.

El técnico vasco ha dejado clara su intención de ir impregnando de sus teorías a los futbolistas de forma paulatina. De manera poco traumática. Para no alterar los ritmos de un vestuario tocado por el ambiente crispado que terminó con el anterior inquilino del banquillo, Ángel Viadero, con las maletas en la puerta. Damnificado. «Para el partido de mañana no habrá variaciones raras. Cuento con los mismos con los que contaba Ángel», dijo ayer el nuevo míster.

De momento, lo que pueda pasar este sábado es una auténtica sorpresa. El nuevo míster verdiblanco se ha afanado durante sus tres primeros días de trabajo al frente del equipo en no ofrecer ni una sola pista. Así pues, acertar la alineación es prácticamente jugársela al Euromillones.

Borja Lázaro no se recuperó de la lesión y se quedó fuera de la convocatoria

Ni siquiera ha dejado unas guías para unir los puntos y obtener un dibujo. Simplemente algunos detalles accesorios. Todo muy abstracto. Por ejemplo, que el entrenador vasco cuenta con Borja Granero como central. Al menos, en esa posición le ha probado a lo largo de esto semana. O que a Álex García le ha alistado como lateral izquierdo. A Sergio Ruiz le ha alternado tanto en el carril como en el centro del campo. Y César Díaz siempre se ha ejercitado en el extremo derecho del ataque racinguista. Hasta ahí.

Tampoco con respecto al dibujo que utilice. El 4-4-2 innegociable de Ángel Viadero puede pasar a la historia. El 4-1-4-1 es uno de los sistemas más utilizados tradicionalmente por Pouso, aunque él mismo presume de ser un entrenador con cintura. Lógicamente, eso condicionará la elección posterior de futbolistas.

Bajas importantes

Lo que sí está claro es que Carlos Pouso tendrá que contar a la hora de confeccionar su primer once titular con varias bajas importantes. De atrás hacia delante, de momento, en el centro de la defensa le faltan los dos futbolistas que llegaron en el verano pasado para ser titulares. Gonzalo sigue lesionado por un esguince de tobillo y Paco Regalón tendrá que cumplir un partido de sanción después de ser expulsado ante el Leioa. Parece claro que Granero será uno de los elegidos para ocupar esa plaza. Con Viadero, el otro seleccionado hubiese sido Gándara, y parece que en esta ocasión la propuesta será la misma, a tenor de la convocatoria. Aunque el jueves probó también a Antonio Tomás en esa posición, parece algo absolutamente circunstancial. Lo que ha sonado raro es que Javi Gómez haya sido el único descartado, sin apenas efectivos para el centro de la zaga. Por las bandas, Adán Gurdiel se antoja fijo y Julen, por la izquierda, también, aunque Pouso ha probado a Álex García en esa posición.

En el centro del campo todo dependerá del dibujo. Puede que Pouso opte por un único pivote. Sergio Ruiz o Antonio Tomás se estiman los más adecuados para esa opción. Aunque el míster también podría decantarse por un 4-2-3-1, en el que un presumible doble pivote estaría ocupado por el astillerense y Quique Rivero. A saber. En el extremo derecho, César Díaz parece por delante de Óscar Fernández en las preferencias del entrenador y Héber es el principal candidato a salir por el flanco izquierdo del ataque. Álex García puede ser la otra opción.

Y Dani Aquino es la principal incógnita. El espíritu libre del equipo cántabro, un dadaísta de los corsés futbolísticos, tiene difícil encaje. O fácil, según se mire. Se puede adaptar a muchos escenarios, el problema es encontrar cuál es el mejor. Lo más probable es que aparezca como enlace entre el centro del campo y la delantera. Una delantera que, a falta de Borja Lázaro, parece que ocupará Juanjo.

Condicionantes

El estado del césped y el rival serán otros condicionantes más para la elección, aunque en los papeles que lleva Pouso durante los entrenamientos, asegura tener ya decidido un once inicial. Músculo por delante de talento. Para ir a la batalla. Se espera frío, aunque no nieve a la hora del partido, pero las condiciones climatológicas de los últimos días hacen prever que el estado del césped no será el más deseado.

Y la Peña Sport, luchando con uñas y dientes por no descender a Tercera División, es uno de esos rivales trampa. A priori asequible. En la práctica, peligroso. O si no, que le pregunten al líder, el Sporting B, que dejó escapar de Mareo dos puntos frente al equipo navarro con gol del exracinguista Valdo. El problema es que el Racing fue incapaz de aprovechar esa tesitura, perdió por el camino a su entrenador y sigue a ocho puntos de la primera posición. Eso sí, los blanquiazules suman ya siete partidos consecutivos sin conocer la victoria, pero de papardas está el fútbol lleno.

El ímpetu de la novedad, la efervescencia de un nuevo jefe en la oficina, siempre recupera -aunque sea momentáneamente- el ánimo y la intensidad. El efecto rejuvenecedor del Pousismo. El problema de las corrientes es que, como vienen, se van. Casi modas. Y, tal y como reconoció el jueves el segundo entrenador verdiblanco, Raúl García, el objetivo no es llegar, sino mantenerse. Darle continuidad a un cambio de actitud que resulte exitoso de cara al tramo decisivo del campeonato y, especialmente, para la lotería del play off. Porque la suerte, dicen, se busca.

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