Fútbol | Segunda B

Pouso se blinda para San Sebastián a la espera de que Borja Lázaro se recupere

Carlos Pouso dialoga con Franco Acosta. El uruguayo gana confianza después de su gol ante el Logroñés. :: Ana rodríguez/
Carlos Pouso dialoga con Franco Acosta. El uruguayo gana confianza después de su gol ante el Logroñés. :: Ana rodríguez

El entrenador, que ayer ensayó con Jerín, Sergio y Óscar en el centro del campo, no contó con el delantero, que aún con fiebre, ni siquiera acudió a los Campos de Sport

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

A la espera de Borja Lázaro. Carlos Pouso trató ayer de trabajar sin echar de menos al que no estaba -como debe ser-, pero es evidente que siendo quién es fue difícil. En el entrenamiento celebrado en El Sardinero volvió a faltar Borja Lázaro. El delantero madrileño, aquejado de un proceso febril se ausentó, segundo día consecutivo, e hizo sonar las alarmas. Si se tratase de otro jugador es probable que el técnico vasco tendría ya la solución definitiva, pero el madrileño es el máximo goleador y el jugador más determinante de los últimos cuatro meses por lo que se ha ganado el beneficio de esperar hasta el final.

En la jornada de ayer, los presentes -muchos más de los habituales- comprobaron que el plan para San Sebastián pasa por blindarse, evitar encajar a toda costa. Repitió con la defensa formada por Gándara, Juan Gutiérrez, Gonzalo y Julen Castañeda y en el centro del campo utilizó a Jerín y Sergio Ruiz. Hasta aquí no parece que haya muchas dudas; Pouso declaró el pasado domingo que su equipo tan solo le había gustado a ratos sí que le dejó satisfecho esta versión, la que resultó después de introducir varios cambios tácticos. De ahí que Gándara de nuevo parece que le ganará la partida a Gurdiel en el lateral derecho, así como la pareja de Jerín y Sergio Ruiz desplazará a Quique Rivero.

La duda -según lo que se pudo ver- es quién ocupará la banda derecha. La primera de las opciones que trabajó fue con Óscar Fernández. El canterano se ha vuelto a ganar la confianza que le dejó fuera tres jornadas consecutivas. La otra de las alternativas es la que sitúa escorado a la banda a Borja Granero. Resulta llamativo que el capitán pase de la grada al once inicial, pero las circunstancias de urgencia juegan a su favor. Ahora bien, es probable que la llave del regreso del valenciano la tenga Lázaro. Si el madrileño está disponible, a Pouso le encajan dos extremos puros para abastecer al delantero, como son Óscar y Héber Pena.

Sin embargo si la fiebre tumba a Lázaro, la presencia de Granero fortaleciendo la zona ancha en esa posición un tanto peculiar que el entrenador a bautizado como pivote itinerante puede cobrar peso. A todo ello, el que tiene el puesto garantizado es Dani Aquino, que juegue solo o acompañado volverá a ser la referencia en ataque.

Las pruebas en El Sardinero no fueron concluyentes. De hecho, el propio Granero tan solo participó en esa hipotética alineación en ocasiones puntuales. El que no lo hizo en ninguna de las posibilidades fue Paco Regalón, al que Juan Gutiérrez parece haberle adelantado. El veterano central cayó lesionado de la rodilla justo cuando estaba elegido para ser titular en Tudela y la entrada del juvenil le ha colmado a Pouso. Gutiérrez «ha solventado los dos partidos, en Tudela y ante el Logroñés y no eran moco de pavo ninguno de los dos», manifestó el entrenador y salvo sorpresa no parece que se le vaya a retirar la responsabilidad en el partido más importante del año. El dominio aéreo de Regalón le hizo ser el elegido para los partidos en campos irregulares y ante equipos cuyo juego es excesivamente directo, quizás por esa misma razón ha pasado a la recámara para el choque en San Sebastián ante la Real Sociedad B.

Una razón también muy concreta es la que sacó a Gurdiel de la alineación en la que entró nada más llegar a Santander y de la que no salió hasta Villaviciosa -es verdad que no ha vuelto-. Las prestaciones defensivas de Gándara, con más tendencia a guardar la posición que a incorporarse al ataque, le han colocado por delante del leonés.

Finalmente, pese a que Pau Miguélez ya entrena con normalidad, seguirá siendo Héber Pena el hombre de banda izquierda. Bien es cierto que Pouso les mandó un mensaje tanto al gallego como a Lázaro el pasado domingo al sustituirles en la segunda mitad del partido. Ninguno de los dos estuvo acertado, pero mantienen el crédito.

La sesión de ayer, corta e intensa -desde hace dos semanas la premisa de los preparadores físicos es reducir el volumen y la carga-, finalizó con Aquino ensayando los lanzamientos de falta; a Antonio Tomás se le pudo ver trabajando a parte. Los últimos en abandonar el césped fueron Carlos Pouso y su segundo, Raúl García, quienes recibieron la visita de un exjugador del Racing, Edu Bedia. El canterano, después de rotar por media España, milita en la Liga india (FC Goa) y aprovechó un parón en la exótica competición para pasarse por El Sardinero.

«Necesitamos ser verticales y a la contra hacer daño»

Miguel Gándara ha pasado de ser de chaval al veterano que da «consejos y ayuda si hace falta».Por eso se le pudo ver colocando en el campo a Juan Gutiérrez, el otro juvenil del grupo, del que asegura que «lo está haciendo bien y tiene un gran futuro». Gándara apunta a titular y aunque a él le dé igual «jugar de lateral o de central», tiene pinta de que ocupará la banda. El canterano lanzó ayer un mensaje rotundo:«Llevamos muchas ganas y mucha ambición, la propia de un partido como este, para ir a por los tres puntos»

Gándara recalcó en varias ocasiones ayer algo que puede ser determinante:«Nosotros dependemos de nosotros mismos y si ganamos nos clasificamos matemáticamente para el play off». No escatimó elogios para el rival: «Sabemos que la Real es un equipo joven, que le gusta tener el balón;necesitamos ser verticales y salir a la contra y así podemos hacer daño».

Analizó lo ocurrido el pasado domingo ante el Logroñés y reconoció que en la presión, el Racing no estuvo bien: «En el descanso supimos corregir. Lo hemos trabajado esta semana y queremos robar alto y salir a la contra para atacar los espacios». Lo tiene claro: «Es una final y nos jugamos la temporada». El cántabro lamentó que en San Sebastián no pueda haber más presencia de aficionados racinguistas:«Estamos agradecidos a la gente que han acabado las entradas en dos horas y es una pena que no puedan ir más».

En relación a las palabras de Julen el pasado martes sobre que el equipo no había trabajado con la intensidad debida, Gándara añadió que «el místar nos insiste en que demos el 120% y nosotros también queremos darlo» y prosiguió que «tampoco es que estuviéramos flojos.No fueron las palabras que había que emplear, pero lo que el técnico quiere es que estemos enchufados».

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