Racing / Fútbol

Pouso exige más intensidad a sus futbolistas en una semana decisiva para el Racing

Alberto Aja

Julen Castañeda revela en rueda de prensa el mensaje enviado por el técnico vasco, que busca una máxima implicación de la plantilla

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

A Carlos Pouso las modificaciones tácticas le han traído mejorías pero la mayoría insuficientes. Su Racing acumula siete partidos sin perder -cinco victorias y dos empates-, eso es verdad. Pero también lo es que los triunfos han llegado frente a rivales de la parte baja -algunos virtualmente descendidos- y una Unión Deportiva Logroñés con muy poco en juego. El equipo no convence a casi nadie. El pesimismo se ha instalado en la parroquia verdiblanca, así que ayer el entrenador vasco tiró por la calle de enmedio. El míster, aparentemente descontento con lo visto en la sesión matinal, exigió más intensidad e implicación a sus futbolistas en una semana clave para el futuro próximo del club. La temporada se juega en apenas noventa minutos. Los de Zubieta, el domingo (18.00 horas), frente a la Real Sociedad B. Allí, si el Racing gana, estará prácticamente clasificado para el play off de ascenso a Segunda División. El mínimo exigible. De lo contrario, casi descartado.

El toque de atención no fue algo evidente. Ni visible para quienes presenciaban el entrenamiento de ayer en las Instalaciones Nando Yosu de La Albericia. Ni siquiera la sesión fue muy diferente a la de un miércoles cualquiera. El asunto salió a la luz cuando Julen Castañeda se sentó en la sala de prensa para comparecer ante los medios. «Hoy el equipo no ha estado a la altura, ha ido muy lento el entrenamiento y no estaba como muy enchufado. El míster también lo ha recalcado». El lateral guipuzcoano habla poco, pero cuando lo hace no se suele andar con rodeos y tópicos: «Hay que cambiar el chip, nos estamos jugando toda la temporada en este partido y mañana -por hoy- tenemos que entrenar como si fuera una final y así trasladarlo al partido, porque si no, si entrenamos como hoy, la Real B nos puede pasar por encima tranquilamente». Y es que en el vestuario son conscientes de que «el domingo, prácticamente, nos jugamos toda la temporada». Así es.

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Dicho de otro modo: Carlos Pouso ha pegado un toque a sus jugadores. Quiere más intensidad en los entrenamientos. Alumnos más aplicados que preparen en condiciones el examen de suficiencia, que eso lo que es el partido del domingo ante la Real Sociedad B (Zubieta, 18.00 horas). Algo se estaba haciendo mal para que el entrenador reaccione así y el zurdo, uno de los habituales, no sólo lo reconozca, sino que haga suya la opinión. O eso, o buscaba una estrategia con la que azuzar a sus pupilos. El club, consciente, cierra filas con el técnico y su futbolista, aunque quita importancia tanto a las declaraciones como a la situación. Pero, eso sí, refuerza el mensaje de Pouso: «Se juega como se entrena y a mí me parece que en el momento que un equipo baja la intensidad es imposible conectarse al final de la semana». Son palabras de Manolo Higuera tras conocer la situación. El mensaje es claro y unívoco. Y lanza otro aviso: «Estoy seguro de que el jugador es absolutamente consciente de lo que nos jugamos».

Las opiniones

Julen Castañeda Defensa
«Hay que cambiar el chip. Si entrenamos como hoy, la Real B nos puede pasar por encima»
Manolo Higuera Presidente
«Se juega como se entrena. Estoy seguro de que el futbolista es consciente de lo que nos jugamos»
Víctor Alonso Directo general
«No creo que sea para tanto. Se le han ido un poco de las manos las declaraciones»
Dani Aquino Delantero
«Es un partido al 120%. No nos vale jugar al 100% y creo que a eso es a lo que se refería Julen»
José Antonio Bonilla Psicólogo
«Si Pouso ha visto un bajón puede ser más por un exceso de tensión que por exceso de relajación»

«No creo que sea para tanto», reaccionaba el director general, Víctor Alonso, mientras el propio jugador se apresuraba a hablar con el club abrumado por la trascendencia de sus palabras: «Se le han ido un poco de las manos las declaraciones. Seguramente alguien -el entrenador- no estaba contento con el rendimiento en la sesión y el futbolista lo ha expresado de un modo que no era el que quería».

El director general ejerció así como bombero mientras apoyaba la consigna común de exigir el máximo rendimiento en un momento crítico: «Se le ha ido un poco la mano con las declaraciones y le ha salido algo que por otra parte no quería decir, aunque si hubiera querido tampoco tiene que ser ningún problema. Si esto sirve para que se entrene mejor vendrá bien», insiste Alonso, que repite que el asunto «se le fue de las manos». Esa es la impresión del director general: «Cuando ha visto los comentarios él mismo se ha asustado». Pero el director general se afana en arropar al futbolista para extinguir el riesgo de incendio e insistir en el absoluto compromiso de un «modelo» para el vestuario. Las declaraciones de Julen Castañeda generaron al instante un gran revuelo en el racinguismo. La fuerte repercusión alarmó al futbolista, que se apresuró en ponerse en contacto con los responsables del club para dar explicaciones y, sobre todo, para reiterar que no era su intención crear un problema.

Exigencia en el vestuario

En los mismos términos se pronuncia otro de los testigos del toque de atención de Carlos Pouso sobre el césped de las Instalaciones Nando Yosu de La Albericia. Dani Aquino es consciente y de sus declaraciones se desprende que sus compañeros también, de que «este partido es al 120 por ciento, porque la Real Sociedad B es un rival directo al que nos enfrentamos a falta de apenas dos jornadas para el final del campeonato regular. Por todo ello, puede ser un encuentro definitivo». Así que ahí es donde cree que puede haberse producido el malentendido en las palabras de Julen Castañeda tras la sesión de ayer: «No nos vale jugar al cien por cien y creo que a eso se refería Julen». El murciano le resta importancia a la regañina del entrenador, ya que, según su relato, es algo habitual desde que el leiotarra cogió las riendas del equipo cántabro. «El míster, además, siempre nos pide más desde que llegó, porque es muy exigente y no se conforma con cualquier cosa», afirma el 'Torito'. Una exigencia adoptada, en su opinión, por la totalidad de la plantilla. «Igual que nosotros. Tampoco nos conformamos y nos autoexigimos, porque somos conscientes de todo lo que nos jugamos el domingo en Zubieta», concluye Dani Aquino.

Julen Castañeda se puso en contacto con el club tras ver la fuerte repercusión de sus palabras

El club y el vestuario arropan al guipuzcoano y restan importancia a las declaraciones

Desde la llegada de Carlos Pouso al banquillo racinguista, los entrenamientos habían ganado en extensión y en intensidad. La falta de confianza de una parte de la plantilla en Ángel Viadero y el paso del tiempo, que todo lo desgasta, llevaron al equipo a un estado de depresión generalizada en el trabajo semanal. El aterrizaje de un nuevo jefe en la oficina hizo que las orejas volviesen a estar pinadas y devolvió el ritmo a las sesiones. Incluso, el equipo ha mostrado un nivel físico superior al de sus rivales en los últimos encuentros. Ha terminado mejor. Sin embargo, ayer Carlos Pouso detectó ciertos síntomas de relajación o, por el contrario, lo que busca es un efecto motivante en sus futbolistas de cara a una cita a cara o cruz. Hace unas semanas, Pouso afirmó estar contento con la intensidad de su equipo, aunque sí vislumbró un debe en su plantilla: «Sí me parece que he entrenado grupos con más agresividad. Sobre todo de medio campo hacia adelante», aunque sí había visto ligeros avances en la faceta defensiva: «Ahora somos un equipo menos vulnerable».

El psicólogo de cabecera del vestuario racinguista, José Antonio Bonilla, desde su parcela, no ha visto ningún cambio de relevancia en los futbolistas con respecto a las semanas anteriores de competición. Entiende que estos son unos días de «excesiva trascendencia» y que la receta es llevar el estado mental del futbolista al punto contrario: «Si se piensa más en las consecuencias, es cuando viene la presión, que puede atenazar e impide mostrar el potencial. Hay que hacerles ver que es un partido más, aunque no lo sea».

«Nos estamos jugando toda la temporada»

«Esta semana nos jugamos toda la temporada, independientemente de lo que ocurra después, así que hay que trabajar al máximo todos los entrenamientos, sabiendo qué es lo que nos estamos jugando, que es todo».El presidente del Racing hace suya la consigna del entrenador. Lo de 'nos pasan por encima' es cosecha de Julen', pero no la bronca por la falta de intensidad. De hecho, y dado el carácter de y la forma de hablar de Carlos Pouso, puede haber sido mucho más elocuente.Como lo es el propio presidente: «Este es un momento en el que hay que apretar el culo».

Higuera ni vio el entrenamiento ni estaba a última hora de la tarde al día de las declaraciones. Pero tras ser informado zanjó la situación: «Yo no estaba, pero si el míster ha dicho eso, bien hecho. Al fútbol se juega como se entrena y estamos en una semana absolutamente decisiva, el jugador se tiene que exigir el 150% en cada entrenamiento». «Desconozco si hay falta de intensidad porque no he estado hoy –por ayer– en La Albericia, pero si no la ha habido se tiene que exigir; esa es la labor del entrenador», manifestaba el presidente, que sí acude con cierta regularidad a las Instalaciones Nando Yosu y que asegura que en los últimos meses la situación ha sido, a su juicio, la contraria. «Me sorprende que haya tenido que decir eso porque el nivel de este equipo en los entrenamientos, especialmente en los últimos meses, es altísimo, tanto en intensidad como en calidad», se felicitaba.

Pero acto seguido acotaba que «nos lo jugamos todos» y «hce falta el máximo compromiso». Manifestaba así su absoluta conformidad con su entrenador y con Julen Castañeda. Por si no había quedado claro:«Es necesario mantener la máxima concentración en cada entrenamiento, especialmente esta semana, cuando nos jugamos la temporada, y creo que los jugadores lo saben», zanjaba lanzando un nuevo mensaje dirigido directamente a la plantilla tras la llamada al orden del entrenador.

Y cree que si Carlos Pouso ha visto un bajón de intensidad en la plantilla puede ser debido «más a un exceso de tensión que a un exceso de relajación». Incluso ve «posible» que el míster verdiblanco haya usado ese argumento para poner en guardia a sus pupilos. «Todas las estrategias son válidas. Lo que tenemos que hacer los miembros del cuerpo técnico es generar el estado anímico necesario y esa estrategia puede servir para activar más el ambiente», afirma Bonilla.

El Racing ha sido un equipo bipolar a lo largo de toda la temporada. Primero con Ángel Viadero y después con Carlos Pouso. Viene y va, como las mareas. Se cuentan con los dedos de una mano y sobra alguno los partidos en los que el conjunto verdiblanco ha sido absoluto dominador de principio a fin. Y a la vista está con la situación que tiene ahora mismo. Cuarto clasificado y con muchas opciones de quedarse fuera del play off de ascenso. Por eso, en la anticipada cita clave de la temporada no parece que vayan a servir las medias tintas.

Los últimos partidos del Racing son un ejemplo de lo que ha sido toda la campaña. El racinguismo lleva toda la temporada esperando ese punto de inflexión que no llega. Esa actuación para quitarse el sombrero, deshacerse en aplausos y empezar a creer. El domingo será la última oportunidad. Ahora sí que no habrá más.

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