Fútbol | Segunda B

Pouso tiene un problema en ataque

Carlos Pouso da indicaciones a Dani Aquino durante el entrenamiento del miércoles. /Javier Cotera
Carlos Pouso da indicaciones a Dani Aquino durante el entrenamiento del miércoles. / Javier Cotera

El técnico, tras dos sesiones, sigue sin dar pistas sobre un posible once titular ni el sistema elegido para enfrentarse a la Peña Sport | Borja Lázaro está casi descartado para Tafalla y Dani Aquino supera los dos meses sin marcar

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

Revulsivo es una palabra que el fútbol ya prácticamente se ha apropiado del castellano. Sobre todo cuando se habla de cambios de entrenadores. Al fin y al cabo, eso es lo que se busca. En febrero de 2015, con Paco Fernández ya en el alambre, en Santander no hacía más que llover. Los campos de las Instalaciones Nando Yosu -los de hierba y los sintéticos- eran un esperpento y el técnico asturiano se vio obligado a entrenar un día tras otro en el cercano Juan Hormaechea. El entrenador fue destituido. Llegó Pedro Munitis y en La Albericia salió el sol, el césped se recuperó casi milagrosamente y los futbolistas hasta pudieron entrenar en la playa y darse un cole. Aunque la efervescencia pasó y el Racing descendió igual. A lo que vamos. Ángel Viadero tenía un problema en la delantera que, de momento, tiene complicada solución para su sucesor. No ha tenido tanta suerte. Con Borja Lázaro prácticamente descartado para el estreno de Carlos Pouso frente a la Peña Sport, el vasco tendrá que recuperar a un Dani Aquino que ya supera los dos meses sin ver portería. Una dinámica heredada.

El nuevo entrenador verdiblanco, tras dos sesiones al frente del equipo, sigue sin dar pistas sobre el que puede ser su primer once titular, aunque tal y como reconocía ayer su segundo, Raúl García, la dupla técnica ya tiene un primer esbozo en mente. En principio, parece que la idea de Pouso es que la transición no sea demasiado estridente. «No vamos a entrar aquí como un elefante en una cacharrería», expresó en su presentación. Así que, de momento, no hay material para hacer apuestas ni con respecto a un equipo de inicio ni el sistema con el que dispondrá a sus jugadores.

Depende de ese dibujo, tendrá que elegir a uno, dos o hasta tres atacantes. Dani Aquino parece fijo, pese a que es complicado recordar cuál fue el último gol del murciano. En concreto, la última vez que el Torito vio puerta fue contra el exequipo de su ahora entrenador: la Unión Deportiva Logroñés. El goleador racinguista anotó el 2-1. Fue el pasado 3 de diciembre. 2018 sigue en blanco para jugador franquicia del conjunto verdiblanco. Siete encuentros a cero.

Es lo único que se le puede reprochar en lo futbolístico al argentino de Murcia. Corre, lucha, se las pide todas y trata de echarse el equipo a la espalda, pero casi siempre muy lejos de la portería rival. Ese será uno de los retos para el recién llegado Pouso. Acercar a Dani Aquino al área y recuperar la dinamita de la que ha presumido desde que llegó al Racing.

A esa sequía del principal artillero se suma la lesión de un Borja Lázaro llamado a ser el abrelatas racinguista. El madrileño debutó con diana frente al Sporting B. Pero el calentón del estreno le superó y acabó expulsado. Su gigante figura era a la que se agarraba Ángel Viadero para no perder el puesto. Sin embargo, su protegido se perdió el partido clave por castigo, el Racing fue incapaz de ganar al Leioa y el entrenador fue despedido.

Ahora ya sin quien le convenció para llegar a Santander, parece que los cerca de tres meses de inactividad le están pasando factura a Lázaro. Las pruebas han descartado una rotura de fibras, pero los isquiotibiales del ariete le están dando la lata. Ayer tampoco entrenó y su presencia en Tafalla parece poco menos que imposible. Si entra en la convocatoria ya sería un logro.

En esa tesitura, Pouso tendrá que escoger hombres para intentar apaciguar la ya enquistada falta de gol del Racing. Con un Dani Aquino que parece indiscutible, Juanjo, Franco Acosta, César Díaz e incluso Pau Miguélez tienen una oportunidad para reivindicarse. Los dos primeros ayer se afanaron en el capítulo goleador. El de Ontaneda marcó un gol en el entrenamiento y dejó alguna acción de mérito. Y el uruguayo anotó hasta tres. En el caso de César Díaz, parece que pierde enteros para ocupar una plaza en el ataque, ya que en las dos sesiones preparatorias ha actuado como extremo en la banda derecha. Así pues, el técnico vasco tendrá, además de la dificultad propia del estreno, un problema que solucionar en la parte delantera del equipo verdiblanco.

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