Racing

Un relevo para empeorar

Carlos Pouso, en los Campos de Sport. :: roberto ruiz/
Carlos Pouso, en los Campos de Sport. :: roberto ruiz

El Racing buscó a Pouso como revulsivo, pero el vasco sacó al equipo del play off

Leila Bensghaiyar
LEILA BENSGHAIYAR

Carlos Pouso no ha cambiado la cara del Racing. Si cuando Ángel Viadero los aficionados verdiblancos sufrían con los números de equipo -un sector de la afición pidió sin tapujos su despido-, ahora se tiran de los pelos después de ser testigos de la debacle de un club que aspiraba a estar en el primer puesto de la clasificación (al menos entre los cuatro primeros) y a disputar un play off que le permitiera soñar con la vuelta al fútbol profesional. Nada de eso ha ocurrido. Ni ocurrirá, salvo milagro. Es el despertar de un mal sueño.

Viadero fue destituido después de 24 jornadas, tras cosechar un empate ante el modesto Leioa, también verdugo del Racing en la primera eliminatoria de Copa. En ese momento el equipo ocupaba el tercer puesto con 44 puntos y a día de hoy, bajo la dirección del vasco, está quinto con 68 en el casillero. Al equipo de Pouso no le salen las cuentas. Aunque es cierto que una cosa son los números y otra cómo se ven sobre el campo, ya que un sector de la afición apremiaba a Viadero para que sus resultados fuesen mejores y para que llegase el gol. Nada de eso se solucionó con el cambio en el banquillo. Al final el de Canalejas dejó como saldo trece partidos ganados, cinco empates y seis derrotas. 27 goles a favor y 18 en contra son las cifras que dejó tras de sí Viadero al abandonar forzosamente el banquillo del Racing el pasado cuatro de febrero. En un equipo que adolecía de falta de gol, en 24 jornadas, eso arroja un saldo de 1.83 puntos por partido.

Por contra, Pouso, con 13 jornadas al frente del cuadro verdiblanco -desde la 25 hasta la 37- acumula siete encuentros ganados, tres empatados y otros tres perdidos. En su bagaje queda el paupérrimo rendimiento a domicilio. De sus siete desplazamientos sólo consiguió ganar a un Lealtad en descenso (1-2) en la jornada 33. Hace ya un mes. Y es que en los partidos apartado de su feudo el Racing va con carabina en lugar escopeta.

El actual entrenador ha logrado 24 puntos desde que se sentó en el banquillo de los Campos de Sport y sus números se completan con 17 goles a favor, contando ya con el desembarco de Borja Lázaro, un refuerzo de invierno que llegó gracias a Ángel Viadero y que ha maquillado en buena parte la falta de gol de los verdiblancos. Aún con el plus que Lázaro ha aportado al equipo, la media de puntos por partido es también de 1.8. Empate. En contra suma 13 goles. Con esa cifra casi alcanza al de Canalejas en dianas encajadas, a pesar de que el santanderino ha disputado casi el doble de partidos como técnico del Racing, que el de Leioa.

También Viadero se sentaba en el banquillo cuando, deportivamente, se vivió el punto más alto del equipo, al imponerse el Racing al Mirandés en Anduva en un partido serio y trabajado. Lo de después es más bien un descenso del purgatorio a los infiernos, del que sólo lo pueden salvar los hados o la voluntad divina.

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