Fútbol-Racing

«Es un tío que se las sabe todas»

«Es un tío que se las sabe todas»
J. Rodríguez

Aitor Blanco y Alain Arroyo coincidieron con Pouso en el Mirandés que ascendió a Segunda

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

«Carlos Pouso es un tipo muy cercano. Un motivador y un psicólogo. Es un tío que se las sabe todas». Las palabras son de Aitor Blanco (Vitoria, 1977), el central titular de aquel Mirandés que ascendió a Segunda División en la temporada 2011-2012, la misma en la que el conjunto burgalés se convirtió en el equipo revelación de la Copa del Rey. Los de Anduva se llevaron por delante a Villarreal, Racing y Espanyol y se plantaron en semifinales en San Mamés. A aquel Mirandés lo dirigía Carlos Pouso, el nuevo entrenador del Racing que hoy se vestirá de verdiblanco en La Albericia. El vasco fue uno de los artífices de aquella hazaña del modesto equipo burgalés, que sucumbió ante el Athletic con más que dignidad.Allí, en la Catedral, Blanco marcó dos goles, pero no fueron suficientes para rematar el sueño. Los de Anduva fueron protagonistas de una gesta y como director de orquesta estaba Pouso.

«Le gusta alternar su juego; o bien combinaciones desde atrás o con profundidad»

«Le gusta alternar su juego; o bien combinaciones desde atrás o con profundidad» aitor blanco

«Es un perro viejo, que conoce la categoría y sabe sacar del jugador el máximo. Un entrenador que maximiza el rendimiento», añade el que fuese defensa de Pouso. Blanco, que militó catorce años en la Segunda B, destaca la facilidad con la que el entrenador vasco «sabe adaptarse a las prioridades y a las necesidades.Es un técnico práctico que busca el resultado y el objetivo, pero no tiene ideas fijas». El vitoriano insiste en no encasillar a Pouso en un estilo cerrado ni muy marcado. «Imagino que dependerá un poco del equipo que tenga. Necesita quedar primero de Grupo y ascender por lo que en esta etapa lo que buscará será adaptarse lo más rápido».

Blanco aprueba la elección del Racing de decantarse por el veterano entrenador y más para un objetivo tan ambicioso como el que le ocupa al club santanderino. «No hay más que ver el curriculum de sus últimos años de Tercera, Segunda B... Sabe lo que es la categoría y sus resultados han sido buenos». A su méritos en el campo, Blanco insiste en añadir su dominio del vestuario. «Sabe estar junto al jugador, apoyarle y eso se agradece cuando estás al límite». Sus palabras las apoya en algo tan sencillo como la reputación:«Ahí está lo que se dice en Sestao, en Logroño o en Miranda. No hay una mala palabra y siempre ha estado en su sitio. Es una buena elección para el Racing», concluye.

«No va a tener tiempo para trabajar; buscará sacar el máximo rendimiento a lo que tiene para su objetivo»

«No va a tener tiempo para trabajar; buscará sacar el máximo rendimiento a lo que tiene para su objetivo»

Con Aitor Blanco en aquel Mirandés para el recuerdo jugaba Alain Arroyo (Bilbao, 1982); un delantero pequeñito que se hinchó a meter goles el año del ascenso a Segunda. Actualmente juega en el Barakaldo, rival del Racing en el Grupo II y su discurso es muy similar al de su excompañero. «Es una persona muy cercana y que trata de cuidar el grupo humano al máximo». Arroyo destaca la capacidad de Pouso para «mantener unido al colectivo. Esto es algo que se da por hecho, pero que es muy complicado. Él lo cuida, se esfuerza en que esté todo bien y eso es una de las claves». El delantero bilbaíno tampoco define al nuevo entrenador del Racing como un «técnico conservador ni atrevido. Le gusta alternar; hay veces que pide a sus jugadores combinar atrás y otras en las que apuesta por la profundidad rápida de abajo a arriba. Depende un poco de la necesidades y del rival». Tanto Arroyo como Blanco coinciden en la «visión práctica» del técnico leiotarra, que llega a Santander con prisa.

Ambos destacan «la cercanía y el dominio del colectivo» y añaden que con la urgencia que tiene el Racing «su objetivo será adaptarse a lo que tiene sin perder tiempo»

Precisamente esa situación apresurada y con poco margen de error es la que condiciona un poco sus análisis. Arroyo, que después de sus trece años en Segunda B conoce la categoría y las urgencias, indica que al tratarse del Racing el escenario es distinto. «No le va a dar mucho tiempo para trabajar. La necesidad es ascender y queda lo que queda. De todas forma el equipo ya está trabajado por Viadero, lo que le va a hacer Pouso es dar una vueltita más».

«Ver lo que tiene»

Arroyo adelanta que su primera misión «será comprobar con qué jugadores cuenta; si tiene gente para salir desde atrás, si tiene para jugar por las bandas, gente rápida... La plantilla del Racing es una buena plantilla así que tendrá un poco de todo». El delantero recalca que las cosas están muy claras y lo mejor es dejarle trabajar. «Le llaman para cumplir un objetivo muy claro y ambicioso y hay que confiar en lo que haga porque si en caso contrario no habrían echado a Viadero siendo terceros en la clasificación. Es evidente que el Racing en esta categoría persigue sólo una cosa, que es ascender y con Pouso lo que van a conseguir es dar una vuelta más a lo que se ha hecho».

Despedida acompañado por jugadores y personal del Logroñés

arlos Pouso no estuvo solo en la sala de prensa de Las Gaunas. A su adiós asistieron varios jugadores caso de Titi, Muneta, Santos, Miguel y Paredes. Todos llegaron de su mano. También estuvo Aarán Ruiz, responsable de material, y varios directivos, amén de Juanjo Guerreros. La marcha de Pouso pone fin a una etapa, pero todos elllos quisieron mostrarle su apoyo públicamente. En mayo del 2014, Carlos Pouso llegó a Logroño con una única misión: llevar a la UDLa Segunda División. Ayer, el vasco se despidió con alguna lágrima y la evidencia de no haberlo logrado. Eso sí, los dos únicos play off que han disputado los blanquirrojos fueron de forma consecutiva y con el vasco como entrenador. Pero en el historial personal de Pouso, el técnico que colocó en el mapa del fútbol al Mirandés, siempre va a quedar esa espina clavada: no haber subido al Logroñés. La misma que le ha quedado a ÁngelViadero con su Racing.

No tiene dudas, el nuevo entrenador del Racing tiene «una mentalidad ganadora. Eso no se puede dudar y los resultados que ha tenido ahí están». No escatima elogios cuando se refiere a su forma de encarar la competición. «Le pide al equipo siempre garra, mucha intensidad. Sus equipos siempre son intensos e incómodos para los rivales».

Los dos futbolistas vascos disfrutaron de su mejor momento como futbolistas bajo las órdenes de Carlos Pouso.«Tuvimos un año muy bueno. Alcanzamos cosas que en Miranda eran impensables y todo salió bien. Nos juntamos un grupo que aportó desde el principio y el entrenador también puso de su parte», describe Blanco.Por su parte, Arroyo va más allá. «Coincidí con él en el primer momento de mi carrera.Era muy joven y ya estuve con Pouso en el Sestao; más tarde en el Mirandés fue donde nos salió un año a todos muy bueno y sin duda fueron los mejores años de futbolista».

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Los dos confían en Pouso, a pesar de que «no es lo mismo que empiece un año a que se le fiche ahora con las prisas de conseguir un objetivo, sin embargo es un entrenador con mucha personalidad y que está preparado para ello», sentencian.

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