Racing

La segunda pelota de partido

Ángel Viadero, acompañado por su segundo,José María Lana y el entrenador de porteros,Javier PInillos, tras la derrota copera ante el Leioa/Javier Cotera
Ángel Viadero, acompañado por su segundo,José María Lana y el entrenador de porteros,Javier PInillos, tras la derrota copera ante el Leioa / Javier Cotera

El entrenador prepara varios cambios en el equipo titular: la vuelta de Regalón y Córcoles; el regreso de Granero a la medular y la posible suplencia de Héber tras salvar la cabeza ante el Burgos

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

El italiano Matteo Viola se vio contra las cuerdas. Una vez. Otra. Y otra... Así, hasta nueve. Esas fueron las pelotas de partido que tuvo que levantar para imponerse a Dusan Lajovic en un partido de la primera ronda de clasificación para el Open de Australia de 2012. Aquel encuentro quedó para la historia. A Ángel Viadero le ha tocado asumir el rol de Viola. El no ascenso de la pasada campaña dejó tocada la confianza de los parroquianos en el míster y el deficiente rendimiento del Racing hasta el momento no ha hecho más que agravar el panorama hasta una situación límite. En concreto, la segunda, ya que el técnico de Canalejas salvó el cuello frente al Burgos y tendrá una última chance hoy ante el Gernika. Otra pelota de partido.

Y será la tercera ocasión en que Ángel Viadero se vea en esta tesitura en su casa, en los Campos de Sport de El Sardinero. Porque en la temporada 2015-16, como entrenador del Burgos, un empate inesperado le mantuvo en su puesto y sirvió como punto de inflexión para cimentar una buena temporada del equipo de El Plantío. Precisamente eso es lo que necesitan el Racing y su entrenador para no vivir siempre en la continua agonía. Un cambio radical. Porque ganar hoy no será más que renovar el bonobus una semana. El equipo verdiblanco debe despojarse de una vez de su triste disfraz, porque en toriles aguardan dos miuras que no se andarán con remilgos: Mirandés y Sporting B, próximos rivales verdiblancos y principales enemigos en la cabeza de la tabla. Tres victorias consecutivas, además de darle muchas papeletas a los verdiblancos para colocarse como líderes, servirían para ganarse algo de la confianza del personal. Pero de momento eso no es más que un deseo.

Viadero tendrá que sacar un truco de una chistera que parece agotada. Demasiados raquetazos al aire. Habrá cambios hoy en la alineación después de la lamentable actuación de Gobela. Ante el Burgos, con importantes bajas, los chavales dieron un paso hacia adelante para taponar la herida. Hoy, sólo Óscar Fernández es un fijo en el once. Salvo sorpresa, Córcoles volverá al lateral derecho. Los errores de Sergio Ruiz en Logroño y Gobela han llevado al míster a desechar la opción. Lo de zaguero, para emergencias. El problema es que lo del partido ante el Arenas le puede pasar factura esta tarde al chaval. Antes de las 17.00 horas, se despejará la incógnita.

César Díaz será el acompañante de Aquino en la delantera y Juanjo se quedará en el banquillo

Mientras tanto, en el centro de la defensa volverá la pareja de zagueros fijos discontinuos. Esos que llegaron en verano para ser titulares y que, por ache o por be, han estado más tiempo en la grada que sobre el terreno de juego. Con Paco Regalón ya por fin recuperado, el cordobés vuelve a la titularidad para compartir parcela con Gonzalo. Eso hará adelantar su posición a Borja Granero, probablemente junto a Antonio Tomás. Para salvar el pellejo, Ángel Viadero vuelve a los orígenes. Si el de Cartes finalmente se mantiene a flote, el gran perjudicado será Quique Rivero, además de Sergio Ruiz.

En la banda derecha del ataque, Óscar Fernández sigue siendo de lo poco indiscutible del once racinguista. Hace tiempo que aprobó la oposición para tener un puesto fijo. La principal duda está en la banda izquierda. Julen Castañeda, en el lateral, parece haber superado sus molestias musculares y apunta a la titularidad. No lo tiene tan claro un Héber que pasa por un momento bajísimo de rendimiento. Irreconocible. Y Viadero, contra las cuerdas y quizá cansado ya de esperar la mejor versión del naronés, puede darle banquillo como medicina -algo que ya sucedió la pasada campaña y que surtió efecto-. En ese caso, Álex García -que aún no ha dado la de cal- sería su sustituto en el extremo zurdo.

La dupla atacante no se librará de las modificaciones. La pequeña revolución de un técnico que se la juega. Juanjo tampoco ha respondido a lo esperado y le tocará ver el inicio del choque con el chándal puesto. Sin el ansiado delantero, después de dos semanas sin movimientos en el mercado de fichajes, el entrenador de Canalejas ha tenido que elegir a uno para acompañar a Dani Aquino. Y parece haberse decantado por el que menos mal lo está haciendo. César Díaz aún anda muy lejos de lo que fue antes de su lesión, pero en sus minutos sobre el césped ha aportado alguna cosita más que sus compañeros. Por ejemplo, en Gobela, un gol. Lleva dos. El doble que Juanjo. Menos de la mitad que un central/centrocampista defensivo como Borja Granero. Así está la pólvora en el Racing.

Muchos cambios. El caso es que será otra alineación inédita. Lejos de la rutina de la campaña anterior, en la que las cosas no cambiaban si no había exigencias del guión. En esta ocasión, Viadero no da con la tecla y sigue haciendo probaturas hasta que la máquina haga 'clic'. Sólo el sistema 1-4-4-2 permanecerá inamovible. Prácticamente innegociable. El problema es que, si no gana, será la última tentativa. No habrá más.

El entrenador verdiblanco intentará colocar las piezas de la mejor manera posible. Pero al final, cuando el colegiado señale el inicio del encuentro, los futbolistas tendrán en su poder el futuro del técnico. Unos jugadores que, salvo honrosas excepciones, y tras veinte partidos disputados, no han estado a la altura de lo que se esperaba de ellos. Lejos de ser un aspirante al ascenso. Y, dos semanas después del inicio del mercado de fichajes, Ángel Viadero debe tirar con lo puesto. Nada nuevo en las rebajas.

Mal rival

En este partido de trascendencia, el Racing tendrá enfrente a la revelación de los modestos. Un Gernika al que todo el mundo esperaba agarrado a una rama para no caer en el pozo y que, sin embargo, se está codeando con los más fuertes del grupo. Y no vale como excusa eso de que el campo de Urbieta es de césped artificial y allí se hacen fuertes. Sólo ha perdido dos encuentros fuera de casa, así pues, mala pareja de baile para un día de examen final.

Parece cosa de otro siglo, pero al menos el antecedente para el Racing es optimista. Allá por la segunda jornada del campeonato, aún en el mes de agosto en el que este equipo todavía generaba ilusión, los de Viadero, con solvencia y remontando un tempranero gol del Gernika, lograron hacerse con una serie victoria en el complicado estadio vizcaíno. El Mirandés, por ejemplo, no fue capaz de ganar allí. Pero lo de hoy será otra historia. Bien distinta.

Porque, más allá de lo deportivo, de lo que puedan aportar los futbolistas de ambos equipos en dos dinámicas diametralmente opuestas, el choque, la tarde, tendrá otros condicionantes. Y no será la lluvia y el complicado estado del terreno de juego provocado por el mal tiempo. No. El talante con el que la grada de los Campos de Sport de El Sardinero recibirá a su equipo y al entrenador es una incógnita, pese a que el cabreo es más que evidente y el pasado domingo, ante el Arenas, la unión entre futbolistas y afición empezó a presentar importantes grietas.

Respuesta de la grada

Ante el Burgos, el público hizo de jurado. Calló, observó y cuando vio los argumentos de su equipo, obró. El Racing dio la cara, la grada terminó animando y despidió a sus hombres con aplausos. En este segundo 'match ball' quizá no haya tanta paciencia. Por eso, un mal comienzo puede empezar a poner nervioso al personal, que no tardará en transmitírselo a los de abajo. Unos futbolistas que, esta semana, han intentado cerrar filas en torno a un partido clave.

En sus manos está el puesto de trabajo de su entrenador. No sólo eso. El sueño de un técnico que abandonó un proyecto por entrenar al equipo de su vida y que ahora se encuentra en una situación crítica en lo deportivo. Y, la sensación que da desde fuera es que las ideas se le van agotando. El Gernika es la acusación, pero será el propio Racing quien dicte sentencia. Aunque no haya habido ultimátum al uso desde las oficinas de los Campos de Sport, todo lo que no sea una victoria obligará a la directiva a buscar un cambio en el banquillo. Se espera una tarde intensa a orillas de la Segunda playa de El Sardinero.

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