El Senor asalta la tercera plaza

Agustín Schab lleva el balón en el encuentro ante el Ordizia en San Román. :: roberto ruiz/
Agustín Schab lleva el balón en el encuentro ante el Ordizia en San Román. :: roberto ruiz

Los cántabros derrotan con facilidad al Cisneros y adelantan al Alcobendas en la clasificación, a falta del partido que los madrileños jueguen hoy en casa del Quesos

OPTA SPORT MADRID.

Con solvencia y sin dudas, el Senor Independiente reafirmó ayer en Madrid su candidatura a ocupar el tercer cajón de la División de Honor. Sabedores de que el Alcobendas visita hoy al (casi) invencible VRAC Quesos Entrepinares, los santanderinos conquistaron el feudo del Cisneros (26-43) y se llevaron una victoria fundamental para asaltar, por ahora, la tercera posición de la Liga.

Comenzó bien el duelo para los hombres de Tristán Mozimán. Apenas transcurridos cinco minutos, ya mandaban en el marcador. Un ensayo de Poet y la posterior transformación de Mariano García puso el 0 a 7 a favor de los cántabros. Una renta que lastraría a un conjunto, el madrileño, que vio insuficiente la reacción con el golpe de castigo de Nacho Martínez alcanzado el minuto diez de juego.

Y es que nada más volver a ponerse el balón en movimiento, los santanderinos volvieron a marcar su ley. Dos ensayos, los de Ottoño y Joaquín Domínguez tras unos minutos de mucha pelea y pocos ataques, y sus respectivas transformaciones por parte de Mariano García, más un golpe de castigo del '12' verde (10-24) calmaron a los colegiales. Un equipo madrileño que, aunque sí presentó oposición en situaciones centrales, apenas fue dominador en los flancos, cerca de las zonas de anotación y allí donde se deciden los partidos.

De esta forma, sólo Vallejo, autor de un ensayo para poner el momentáneo 8 a 14, salvó, acompañado de Nacho Martínez, de ahogarse al Complutense Cisneros. Acertado en las transformaciones y en sus golpes de castigo, a excepción de uno, el 14 madrileño logró mantener a los suyos a una distancia prudente (16-24). Prudente sobre todo para un Senor que poco antes del descanso asestó un importante golpe moral, con otro golpe de castigo de Mariano García (16-27).

Reacción del Cisneros

Fue entonces, tras el parón, cuando se vislumbró una reacción en el conjunto colegial. Nacho Martínez anotó un nuevo golpe de castigo para poner a los suyos a ocho del conjunto cántabro (19-27), dando síntomas de que los cuatro puntos de la victoria santanderina llevarían consigo sudor, mucho sudor. Pero eso fueron, sólo síntomas. Y es que poca historia tuvo un segundo acto del partido que se encargó de matar Lualdi.

Poco después del primer golpe de Nacho Martínez, el Senor contestó con una buena carrera y el respectivo ensayo del argentino para conseguir el punto bonus de ataque. Erraría en la posterior transformación Mariano García, aunque no lo hizo poco después con un golpe de castigo que confirmó un desenlace escrito (19-35). Si no era de una forma, lo sería de otra, pero el duelo venía definido y ya teñido de verde Senor.

Tal es así que pareció aceptarlo hasta el Complutense Cisneros en un segundo tiempo en el que no llegó a poner siquiera en aprietos a los acomodados hombres de Tristán Mozimán. Un quince que, por medio de un ensayo de Guido, siguió machacando a la defensa madrileña (19-40), para hacer insalvable la distancia y confirmar, a falta del pitido final, su contundente victoria. Los locales lo intentaban pero no encontraban la manera de inquietar a su rival, muy sólido durante todo el encuentro.

Cinco puntos que tuvieron que esperar, hasta el punto de permitir alguna anotación más por parte de ambos combinados. De esta forma, anotaría un ensayo Serra para los locales y transformaría a palos Nacho Martínez, poniendo el 26 a 40 en contra e instando a su grada a no perderle la cara al duelo. La misma grada que, aun sabiéndose perdedora, empujó a los suyos a la reducción de un marcador que finalmente no llegó. Mariano García, con un golpe de castigo, puso el 26-43 final.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos