shanghái

Murray es mucho Murray

Murray celebra un punto ante Bautista.
Murray celebra un punto ante Bautista. / Afp
  • El escocés apartó de la gloria a Roberto Bautista y conquistó su 13º Master 1000 al vencer al castellonense por 7-6 (1) y 6-1

El sueño no pudo completarse y Roberto Bautista cayó en su primera final de Master 1000 ante un intratable Andy Murray. No pagó la novatada el castellonense, lucho lo mejor que pudo y con el nivel mostrado podría haber ganado al 90% de los tenistas. Pero Andy es mucho Andy y una final de Master 1000 no es algo fácil de ganar. No en vano otras estrellas también perdieron su primera final de este tipo de torneos. Federer cayó en Miami 2002, Nadal en Miami 2005 y Djokovic en Indian Wells 2007. Casualidad o no el único miembro del ‘Big four’ que triunfó en su primera final fue Andy Murray en Madrid 2008. El camino que comenzó aquel día vivió en Shanghái su capítulo número trece. Andy Murray conquistó su decimotercer Master 1000, el que supone su título número 41, el quinto de la temporada. Una barbaridad al alcance de muy pocos, de ahí que solo Djokovic le supere en trofeos alzados esta temporada.

Por su parte Bautista no pudo atrapar el tercer torneo del año. Pero no fue porque no lo intentó. En su cabeza el guión era claro. Repetir el partido ante ‘Nole’ y esperar que los nervios y la muñeca de Murray fallasen. Lo que tienen los grandes jugadores es que no siempre vale con jugar el partido de tu vida, siempre es necesario algo de ayuda de su parte. Roberto volvió a sacar de manera impoluta los tres primeros juegos esperando una oportunidad al resto. El partido parecía estar donde ambos querían, los largos peloteos y los saques se imponían y ambos jugadores sabían que no debían dejar escapar la primera oportunidad de rotura que tuviesen. Y así ocurrió. En el cuarto juego Andy consiguió romper el saque de su rival y encarriló el set, más aún cuando sacó para apuntarse la primera manga y dispuso de tres bolas de set. Pero una doble falta inoportuna y una derecha a la red le dieron a Roberto la oportunidad que buscó. A la primera bola de 'break' Roberto igualó el encuentro, aguantó su saque y puso el marcador 6-5 a su favor. Empezó entonces a gritar y a maldecir Murray, a poner malas caras y a parecer fuera del partido. Buen signo para el rival en el 90% de jugadores, pero cuando se trata de Andy solo se puede esperar que dé lo mejor de sí mismo. A partir de un grito feroz que retumbó en la muralla china, Murray encadenó una racha de once puntos ganados y solo uno perdido para apuntarse el primer set en el ‘tie break’.

Y la final se acabó

Para Roberto perder el primer set en la muerte súbita fue muy duro. El golpe psicológico de remar y remontar para verse superado de forma tan clara en el juego definitivo acabó con las opciones de Bautista. Una rotura temprana ya dio ventaja a Andy (0-2) y aunque el castellonense pudo contrarrestarla (1-2), Andy ya no cedería ni un solo juego hasta el final del partido. Pese al duro correctivo del segundo set Roberto no debe irse apenado de Shanghái, la que probablemente sea la mejor semana tenística de su vida le ha reportado su primera final de Master 1000, 600 puntos para escalar hasta su mejor ranking histórico (13) y casi medio millón de euros en premios.

Con la victoria, Murray se encuentra a 915 puntos de Djokovic en la carrera a Londres por lo que su sueño de ser número uno a final de año está un poco más cerca. Las siguientes paradas en Viena y París pueden ser definitivas para la instauración de un nuevo reinado en el tenis mundial dirigido por un chico de Dunblane llamado Andy Murray.