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La sorpresa llegó a su fin

Carreño (i) y García-López, durante la final.
Carreño (i) y García-López, durante la final. / AFP
  • Guillermo García-López y Pablo Carreño no pudieron completar la sorpresa y cayeron ante la superioridad de Soares y Murray por 6-2 y 6-3

Nadie esperaba que llegasen a la final y llegaron. Pocos confiaban en que pudiesen ganarla y el juego de la pareja británico brasileña se encargó de confirmarlo. García-López y Pablo Carreño apenas tuvieron opciones de disputar el partido ante dos doblistas mucho más experimentados en estas situaciones.

     Feliciano López avisó tras la semifinal por dónde pasaban las opciones españolas: «Ellos juegan de fondo los dos, no sacan y suben, y eso hace distinto el planteamiento». Pero lo que parecía fácil a priori, fue imposible en la práctica. El estilo de fondo dominante duró un juego, el único momento del partido en el que los españoles fueron por delante en el marcador. Sobre el saque de Murray, los españoles conseguieron el primer 'break' del encuentro y encaron una final que no iba a parecerse en nada a lo que presagiaba ese primer tanteo. A partir de ese momento el aluvión fue incontestable, Soares y Murray llevaron el juego a su terreno y les salió bien. Imponer el intercambio de voleas e impedir que los españoles entrasen desde el fondo de la pista era el objetivo prioritario para sus intereses, y así lo llevaron a cabo. Contrarrestaron el revés a una mano de 'Willy' y la derecha liftada de Carreño y el 'break' español duró un suspiro.

Con tablas en el marcador, la igualdad aguantó hasta el 3-2 y saque para los españoles. Cuando el partido parecía estabilizado la ruptura se completó, hasta seis juegos de manera consecutiva cedieron Carreño y García-López. Tanto el brasileño como el británico habían conseguido una ventaja que no podían dejar escapar. No eran novatos en estas situaciones. Pese a ser una pareja de nueva formación (comenzaron a jugar juntos a principios de este año), ya contaban con un 'Grand Slam' en sus vitrinas, pues vencieron en la pasada edición del Abierto de Australia. De este modo, ponerse nerviosos al acercarse a la victoria no parecía algo posible.

Con 6-2 y 3-0 la ventaja era solo de un 'break' en el segundo set, pero anímicamente parecía mucho mayor. Ni el masaje en el cuello que recibió Jamie Murray durante la primera manga ni la ligera reacción en el juego de los españoles al final fueron argumentos suficientes para discutir la corona del Abierto de Estados Unidos que se enfundaron Bruno Soares y Jamie Murray. El británico y el brasileño conquistaron su segundo grande y su tercer título en total, tras el mencionado Abierto de Australia y el torneo de Sídney. La clasificación para el torneo de maestros ya estaba asegurada antes de la final, pero con este resultado suben un puesto en la carrera a Londres.

Esperanza en el futuro

Por parte española, pese a la derrota, este Abierto de Estados Unidos supone un punto de inflexión más de cara al futuro del dobles español. España ha conseguido en este 2016 el torneo de Roland Garros con 'Feli' y Marc López, el oro olímpico con Rafa Nadal y también Marc y una final del Us Open con Guillermo García-López y Pablo Carreño que casi sabe a victoria. Con este resultado García-López alivia un poco el descafeinado 2016 que vive, sin finales ATP tras capturar el año pasado dos entorchados (Zagreb y Bucarest). Pablo Carreño, sin embargo, sigue sumando hitos a un 2016 de ensueño. En las últimas tres semanas el asturiano ha conquistado su primer título ATP en Winston Salem, ha igualado su mejor actuación en un 'Grand Slam' con la tercera ronda del Nueva York y además ha alcanzado su primera final de un grande junto a 'Willy'.