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El Club Marítimo choca con los auditores de la Federación Española

Imagen del Club Marítimo de Santander.
Imagen del Club Marítimo de Santander. / Andrés Fernández
  • El análisis de las cuentas de la RFEV de 2015 incluye la renuncia a cobrar una deuda por ingresos indebidos desde 2008

La auditoría realizada a las cuentas de la Real Federación Española de Vela (RFEV) correspondientes al ejercicio 2015 tiene al Real Club Marítimo de Santander (RCMS) en una sorprendente posición. El informe, elaborado por la firma BDO, recoge que la entidad con sede en Puertochico ha declinado vía "acuerdo verbal" exigir el pago de una deuda de 131.728,77 euros que venía arrastrando la institución que actualmente pilota la cántabra Julia Casanueva.

En concreto, el documento, que será uno de los ejes principales sobre los que gravitará la Asamblea que la RFEV celebrará el sábado, relata cómo "con fecha julio de 2015 la Federación recibe escrito del Club Marítimo solicitando la devolución de ingresos indebidos por importe de 131.728,77 euros correspondientes a los ejercicios 2008-2014 en relación a un acuerdo" firmado entre el anterior presidente federativo y su homólogo del RCMS. Sin embargo, según matizan los auditores, "a fecha de formulación de estas cuentas anuales, la sociedad ha llegado a un acuerdo verbal con el RCMS donde desiste de su reclamación con carácter retroactivo".

El contenido de la auditoría en lo referido al club santanderino ya había empezado a causar cierto revuelto entre los socios, pues no entendían cómo una decisión de este tipo no había sido votada en asamblea. En paralelo, el hecho de que un pacto "verbal" aparezca reflejado en el análisis igualmente había sido objeto de comentario. El máximo responsable del RCMS, Jaime Yllera, trató este lunes de arrojar luz sobre la situación. En un primer momento dijo desconocer que en la radiografía de las cuentas de la RFEV constase el episodio que atañe a la entidad que preside, hasta el punto de afirmar que ignoraba qué empresa había sido la encargada de realizar la auditoría. Sentada esta premisa, Yllera negó lo puesto negro sobre blanco por el personal de BDO. "No es así. No hemos desistido", avanzó.

Yllera precisó que estas compensaciones pendientes del periodo comprendido entre 2008 y 2014 "es un tema que hemos hablado con la Federación" y puntualizó que de la totalidad de los 131.728,77 euros adeudados -fuentes cercanas al club señalan que esa cantidad ya es algo superior en la actualidad- "no todo es reclamable". ¿Cuánto se puede 'rescatar'? El mandatario no quiso entrar en desgloses y se limitó a decir que tratarán de recuperar "lo máximo posible". Pero hay más. El dirigente igualmente adelantó que, a cambio de no percibir la deuda en su totalidad, "hay otras contraprestaciones" que la Española puede aportarles. En todo caso, aseveró, "lo tengo que firmar" con Casanueva. "Cuando tenga el papel ya informaremos del acuerdo", concluyó.

"Indertidumbres"

El conflicto con el Club Marítmo no es sino uno de los casos incluidos dentro del apartado 'Aspectos críticos de la valoración y estimación de la incertidumbre'. En el mismo aparece igualmente el efecto que el Mundial de Vela Santander 2014 tuvo para los balances federativos. "A la fecha de formulación de estas cuentas anuales, la RFEV presentaba un fondo de maniobra -el 'termómetro' para calibrar la capacidad de una empresa para desarrollar su actividad en el corto plazo- negativo de 184.910,78 euros, 240.070,61 euros en 2014. Este desequilibrio financiero, inferior al que presentaba al cierre del ejercicio precedente, viene motivado fundamentalmente por los esfuerzos de financiación que supuso en el año 2014 la celebración del Mundial" en la capital cántabra. "Esta ligera recuperación encaminada a lograr el equilibrio es fruto de los objetivos marcados en el plan de viabilidad propuesto por el Consejo Superior de Deportes".

También se integran en este apartado tres litigios laborales con los que fueron actores protagonistas en el seno de la RFEV como el exdirector general del Mundial-Santander 2014, Rafael Munilla; el anterior presidente de la Española, José Ángel Rodríguez, que exigía 108.119,25 euros por despido improcedente tras salir del cargo; o 'Jan' Abascal. En este último caso, el que fuera director del CEAR de Vela ingresó 100.000 euros por desligarse de la Española.