Castro vuelve a tener saldo positivo en sus cuentas después de ocho años

Imagen del pleno de la Corporación municipal de Castro.
Imagen del pleno de la Corporación municipal de Castro. / Roberto Ruiz
  • El equipo de gobierno logró cerrar el ejercicio 2015 con un remanente de tesorería positivo de 2,3 millones de euros

El remanente de tesorería es un indicador económico que permite conocer la solvencia o capacidad económica que tiene una administración para afrontar sus deudas, cuantificando los fondos líquidos (dinero en caja y bancos) más los derechos reconocidos pendiente de cobro, restando a todo ello las obligaciones que están pendientes de pago. El Ayuntamiento de Castro ha conseguido al cierre del ejercicio 2015 que su remanente sea positivo (2,35 millones de euros) después de ocho años.

Según señala el equipo de gobierno (CastroVerde-PSOE), el hecho de tener remanente negativo «ha lastrado» en los últimos años las posibilidades de hacer inversiones y gastos, ya que se tuvo que aprobar un Plan de Ajuste con importantes restricciones. «No todas las medidas incluidas en él se llevaron a cabo, y, por otra parte, no se tomaron otras que hubieran contribuido a rebajar el remanente negativo al tiempo que eran mejor comprendidas por el ciudadano, como recortar los gastos políticos».

En la tabla que acompaña a esta información, se observa cómo en los primeros años (2011-2013) de la pasada legislatura -bajo el mandato de PP-PRC-Anexión a Vizcaya- se rebajó de forma importante el remanente negativo, en parte gracias a un préstamo de 4,8 millones que se solicitó en 2012 en el marco del Plan de Ajuste, para afrontar el pago a proveedores. Aun así, en el último año de la citada legislatura (2014), se incrementó el saldo negativo.

Para lograr el vuelco que se produjo de 2014 a 2015, el Ayuntamiento tomó básicamente tres medidas: eliminación de casi todas las partidas presupuestarias de inversiones (excepto la de los coches de la Policía Local), recorte de gasto (eliminando el gasto político, que en 2015 supondría unos 250.000 euros y anualmente se rebaja en 400.000, y eliminando el gasto superfluo). A todo esto hay que añadir la solicitud de un crédito de 1,5 millones de euros para absorber lo que quedara de remanente y así poder hacer inversiones. «En realidad el Ayuntamiento no debe aspirar a tener remanente positivo, sino tender al remanente a cero, que querría decir que se gasta en función de lo que se tiene», señala la edil de Comunicación, Elena García (CastroVerde).

La intención del equipo de gobierno es que los 2,3 millones de euros del remanente positivo se incluyan en el presupuesto que está en fase de redacción. «Hemos llegado a este punto gracias a la supresión de los gastos políticos y superfluos. Al final, el ciudadano entiende mejor que se supriman los gastos de los concejales a que se suban los impuestos como el IBI».

La edil de Comunicación también incide en la buena gestión de competencias municipales como el cementerio o las multas, «donde se ha perdido dinero en estos años». «Recaudar es nuestra obligación, pero no a través de la subida de impuestos, sino de las tasas que corresponden cobrar por ley».

La portavoz del PSOE y concejal de Asuntos Sociales, Susana Herrán, coincide en que se ha llevado a cabo una política de racionalización y eliminación de los gastos superfluos, priorizando en aquellos aspectos que afectan a las personas con más necesidades. «A pesar de las restricciones del PP, hemos conseguido mantener servicios esenciales y un equilibrio de las cuentas sin subir los impuestos», apunta.

Plan de Ajuste

Frente a estas conclusiones, el edil del PP y responsable de Hacienda durante la pasada legislatura, Javier Muñoz (PP), asegura que el mérito de reducir considerablemente ese remanente fue durante su mandato. «Los datos son fríos». El edil popular cree que la clave para recortar ese cantidad negativa estuvo en el Plan de Ajuste, «que nos permitió reducir gastos importantes como la Banda de Música (600.000 euros anuales)». Eso sí, Muñoz reconoce que tuvieron que sacrificar la posibilidad de realizar cualquier tipo de inversión. «No pudimos llevar a cabo ninguna de las actuaciones contempladas en el Plan Diego», señala, al tiempo que recuerda que el actual equipo de gobierno ha llegado a esta cantidad positiva, entre otras cosas, «porque no ha tenido que pagar una factura de casi dos millones de euros a una UTE».

De su lado, el portavoz del PRC, Jesús Gutiérrez, reconoce que cuando entró en el Ayuntamiento hace un año y medio sabía que la tesorería era un punto débil. «Gracias a los ajustes de los técnicos municipales hemos podido llegar a esta situación, que nos ha permitido realizar inversiones de la mano del Gobierno de Cantabria, que ha prorrogado el Plan de Obras a través del consejero Jose María Mazón».

Finalmente, el portavoz de MásCastro-Anexión a Vizcaya y exconcejal de Medio Ambiente, Demetrio García, quiere dejar claro que «este resultado no viene del trabajo de seis mes del actual equipo de gobierno, sino de lo que hicimos nosotros en la anterior legislatura».