Los ganaderos avisan: "No vamos a sobrevivir con lo que nos pagan por la leche"

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De izquierda a derecha, José Luis Ortiz, Jesús Palacio, Vicente Pascual María Eloísa Noriega, Francisco Santiesteban y Javier Calvo. / Foto: Sane | Vídeo: Héctor Díaz

  • La Asociación 'Vida Digna para la Ganadería' ha reivindicado medidas urgentes ante Oria y, entre ellas, la creación de una 'supercooperativa' y del sello de origen Leche de Cantabria

«A todos nos vendieron que la desaparición de las cuotas lácteas iba a ser lo mejor para los ganaderos. Yo antes tenía el límite de producir 25.000 litros y ahora he podido llegar a 450.000, pero por encima de esa cantidad no me dejan subir», afirma María Eloísa Noriega, una de las ganaderas que ha decidido dar un paso al frente y constituir la Asociación 'Vida Digna para la Ganadería' en Cantabria. El pasado martes han estado reunidos con el consejero de Desarrollo Rural, Ganadería y Pesca, Jesús Oria, y le han lanzado un S.O.S: «No podemos aguantar más que unos meses más. Con lo que nos pagan por la leche en origen no podemos sobrevivir». Su estimación es que la media de lo que están cobrando está entre los 25 y los 27 céntimos el litro. El coste de producción ronda los 30/34 céntimos. El jueves de la pasada semana el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) estimaba que el precio de la leche había llegado en septiembre a 29 céntimos por litro (0,293 euros), lo que suponía un incremento. Sin embargo, a nivel nacional el precio es más alto, de 30 céntimos (0,304 euros).

Para salir de esta situación agónica en la que viven los 1.500 ganaderos que han subsistido en Cantabria, son muchas las medidas que le ha e planteado esta nueva asociación al consejero, pero una de ellas es de especial relevancia: crear una 'supercooperativa' para que canalice toda la leche que se produce en Cantabria. Creen que ha llegado la hora de «defender lo nuestro» y, además, contar con el Sello de Calidad Leche de Cantabria. No piensan quedarse quietos.

La Asociación se fue fraguando hace 8 meses cuando desaparecieron las cuotas y los ganaderos comprobaron en sus propias carnes que si antes los límites de producción los fijaba la Unión Europea, ahora son las industrias las que deciden lo que te compran y a qué precio. Así, después de meses de reuniones y de haber participado activamente en la Marcha Blanca han decidido dar un paso más y presentarse en sociedad ante el consejero Oria. No quieren ser una organización agraria y, aunque entienden su tarea, estiman que en estos momentos están defendiendo poco y no muy bien los intereses de los ganaderos, entre otras cosas porque se mueven en organizaciones nacionales que a vacas no actúan de forma conveniente para todas las autonomías.

«Una de las cuestiones que le hemos planteado al consejero es que los ganaderos tenemos que tener una representación real en la Mesa Regional Agraria. Hace 11 años que no se llevan a cabo elecciones para renovar los representantes. En Castilla-León, por ejemplo, cuentan con una normativa que obliga a este ejercicio demográfico cada 5 años», explican. «Queremos que las personas que representen a los ganaderos en esa Mesa conozcan de verdad lo que estamos viviendo los ganaderos», insisten.

La Asociación la forman tanto cooperativas como ganaderos individuales. No tienen afán de crecer sino de aglutinar reivindicaciones y se mantienen muy activos en las redes sociales. «Cada vez que hay una información o novedad nos comunicamos», apuntan.

Medidas urgentes

Al consejero de Desarrollo Rural le han sugerido una serie de medidas urgentes que pueden paliar el drama que viven en el día a día el colectivo de los 1.500 ganaderos que han logrado mantenerse en Cantabria. La principal petición es que la autonomía defienda un precio justo de la leche en origen para que el productor pueda atender a los costes y ganar lo suficiente para vivir el y su familia. «De cada explotación viven 6 o 7 personas y nos gustaría poder generar empleo, pero con la situación actual es imposible», indican. En este sentido, plantean que la posibilidad de que los jóvenes se dediquen a la ganadería es casi nula. De hecho, las ayudas que incentivan esta incorporación se han ampliado porque no están teniendo éxito. «Mi hijo quiere dedicarse a esto y le gusta, pero con lo que está pasando yo no le puedo animar porque no creo que tenga para vivir», comenta María Eloísa Noriega.

El lograr unos precios que puedan cubrir costes pasa por atender a la realidad y no los índices del Inlac o el FEGA, en los que no se refleja toda la realidad. «Según los precios que tenemos en nuestro contrato, y que se basan en los índices que elabora el Inlac, los precios no solo no han subido sino que han bajado. Hay que tener en cuenta que siempre hablamos del precio de base, pero la mayoría de nosotros trabajamos duro para lograr unas primas que complementen el precio que cobramos y esas cantidades adicionales no se reflejan», explican

Las primas que hacen posible una mayor calidad y por ellas se pagan cantidades adicionales. Son las que tienen que ver con la cantidad de bacterias, células, grasa, proteínas que contiene la leche, además de la prima de cantidad y la certificación de granjas.

El Laboratorio Interprofesional Lechero de Cantabria analiza muestras de la leche que se entrega y proporciona los parámetros a los que puede acceder cada ganadero con su clave personal. Tienen que estar muy pendientes. «Nos priman cuando llegamos a unas cantidades, pero cuando bajamos del mínimo nos penalizan», explican.

Los ganaderos reiteran que la mayoría cuentan con esas primas para que el precio sea más elevado, pero también eso requiere mayores controles de calidad y, por tanto, mayores inversiones en las respectivas explotaciones y, especialmente, todo lo que tenga que ver con el cuidado del ganado lechero.

'Supercooperativa' y sello

Una medida que han propuesto a Oria es la creación de de una 'supercooperativa' que sea la que negocie con las industrias para vender toda la leche que se produce en Cantabria. No se trata de perder la identidad de las cooperativas existentes o de los ganaderos individuales, sino de una fórmula al estilo de Central Lechera Asturiana o de Covap, en Andalucía. «Creemos que sería una buena solución para poder negociar con la industria desde una posición de fuerza. Además, cuando no se coloque toda la leche se pueden buscar otras vías para evitar las situaciones que se producen ahora», observa. En este sentido, la creación de un sello de origen Leche de Cantabria sería un paso más en esa estrategia que precisa la autonomía para que su sector lácteo no desaparezca.

La Asociación 'Vida Digna para la Ganadería ha dado un paso al frente para defender a los ganaderos y en su primer encuentro con Oria han elevado muchas propuestas. Han visto receptivo al consejero, pero van a seguir insistiendo para que los productores de ahora y los que puedan venir tengan en el ganado de leche su futuro.