El sector cántabro exige medidas a la CE y avisa de la «insostenible» situación

  • Sindicatos, cooperativas y asociaciones de ganaderos envían una carta a la Comisión Europea

En una carta enviada a la Comisión Europea con motivo de la reunión del Consejo de Ministros de Agricultura de la UE, sindicatos, cooperativas y asociaciones de ganaderos de Cantabria expresaron su «más absoluta preocupación por la grave crisis sin precedentes que están atravesando los productores de leche de vaca». El escrito pide que se adoptaran medidas en el seno del Consejo para paliar esta situación y garantizar una adecuada remuneración a los productores por el precio de la leche y está firmado por UGAM-COAG, Asaja Cantabria, UPA Cantabria, Cooperativa Agrocantabria, Afca, Federación de Razas Cárnicas de Aantabria, Agamocan y Asociación Vida Digna

«Nos encontramos ante una situación insostenible desde mediados del año 2014 cuando, ante la expectativa de la liberalización del mercado lácteo de la UE (y la eliminación definitiva del sistema de cuotas lácteas en abril de 2015) comenzaron a incrementarse los volúmenes de leche entregados en la mayoría de países europeos», recuerda la nota, que sostiene que además de por «la desproporcionada situación de excedentes», el sector está afectado «por las actuaciones de unas industrias lácteas y empresas de distribución europeas que han visto reforzado su abuso de posición dominante».

Los ganaderos creen que las políticas destinadas a paliar esta situación, entre las que citan la aplicación del denominado paquete lácteo, «han fracasado y las terribles consecuencias para los productores no han podido limitarse».

«Parece evidente, agregan, que ni las medidas contenidas en el Paquete Lácteo, ni los Códigos de Buenas Prácticas están sirviendo para garantizar nuestra supervivencia como ganaderos ni para unos precios justos para nuestra leche».

Ajuste del mercado

Este fracaso lleva a los firmantes de la carta a advertir que «no podemos aceptar que el ajuste del mercado lácteo europeo se realice a costa de la desaparición de miles de explotaciones en Europa y que numerosas zonas rurales de Cantabria (muchas de ellas territorios de montaña) se queden sin el motor económico que supone la producción láctea y sin otras alternativas productivas».