Los ganaderos cántabros creen que las ayudas de la UE "son un parche más"

Ganaderos con sus reses en la primera sesión de la feria de Torrelavega celebrada ayer.
Ganaderos con sus reses en la primera sesión de la feria de Torrelavega celebrada ayer. / Luis Palomeque
  • Los problemas que sufre el sector "seguirán" al considerar que el precio de la leche en origen no mejorará si no hay medidas como la vuelta a la regulación del mercado

Los ganaderos de Cantabria no creen que con las ayudas aprobadas por la Unión Europea (UE) por importe de 500 millones de euros, que supondrán una inyección de 15 millones para incentivar la reducción de la producción láctea en España, se solucionará el problema derivado fundamentalmente del bajo precio de la leche en origen. Para las asociaciones de la región consultadas la subvención, que no es mal recibida por lo que supone de respaldo económico, no es más que «un parche sobre otros anteriores y que suponen un tremendo fracaso», opinó el secretario general de la Unión de Ganaderos y Agricultores Montañeses (UGAM), Gaspar Anabitarte. Para algunas asociaciones hay que resolver el problema volviendo a regular los mercados e incluso implantado la obligatoriedad en la reducción de cuotas.

Muchas son las incógnitas que tienen los ganaderos cántabros respecto a las ayudas al sector puestas en marcha por la UE por lo que esperan poder despejarlas en una próxima reunión con el consejero de Medio Rural, Jesús Oria, presente en las reuniones comunitarias.

Para Anabitarte, lo que sucede «no es más que una catástrofe ya anunciada cuando se liberalizó el mercado lácteo y se puso fin al sistema de cuotas». Desde entonces, en abril del pasado año, los ganaderos han visto como su leche cada vez tenía menos valor por el incremento de la oferta. «Es la enésima ayuda para tirar del bolsillo del contribuyente e intentar salvar a un sector sumido en la catástrofe», lamentó Anabitarte, y los resultados «van a ser los mismos: el fracaso».

El responsable de UGAM no duda de que las ayudas puntuales pueden dar salidas individuales a ganaderos que quieran cambiar de sector o jubilarse, pero nada más, ya que «nadie garantiza que lo que deje de producir yo, lo vendan otros». Han sido, a su juicio, «las decisiones ultraliberales» las que han provocado la profunda crisis que sufre el sector con un hundimiento de los precios. «Hay que volver a regular los mercados», sentenció, teniendo en cuenta que la leche «es un producto de primera necesidad».

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) calificó de «trampa» el paquete de medidas. En concreto, la organización rechazó los nuevos planteamientos porque considera que el programa de reducción voluntaria de la producción de leche «enmascara un plan de abandono encubierto», al tiempo que favorece una deslocalización de la producción en favor de los países del centro y norte de Europa y los intereses de industrias y cadenas de distribución.

El secretario general de COAG, Miguel Blanco, señaló que «de nada sirve que los ganaderos que peor lo están pasando se acojan a una reducción indemnizada si el resto aumenta la producción de forma paralela». Reiteró que las soluciones eficaces para reactivar los precios «pasan por una reducción obligatoria a nivel comunitario que sirva para liberar excedentes del mercado y ajustar oferta a demanda».

Plan voluntario

De igual forma, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) precisó que «siempre es bueno que se pongan fondos a disposición de los sectores en crisis», aunque criticó que el plan de control de la producción láctea sea voluntario y no obligue «a quienes realmente han generado los excedentes». Lamenta además que no se incrementen los precios de intervención de la mantequilla y la leche en polvo.

También el presidente de Asaja en Cantabria, Pedro Gómez, tiene muchas dudas de que las medidas vayan a ser eficaces. «Quince millones a repartir entre 16.000 explotaciones que hay en España (1.300 en Cantabria) salen a poco». Gómez reclamó «un precio digno» para el litro de leche en origen y demandó que se atienda al sector en los Presupuestos de Cantabria para el próximo año que están en fase de elaboración. A su juicio, las ayudas de la UE «no solucionarán la crisis de los precios» ya que «si lo que se quiere es reducir la producción habrá que poner de acuerdo a todos los países». Lo contrario puede llevar a que «recortemos nosotros la producción y otros no».

Mariano López, presidente de Aigas, fue muy crítico al señalar que la medida de la UE «es un parche más para un sector que no se estabiliza». Opinó que con la eliminación de las cuotas se cometió «un error» y desde entonces «solo se dan bandazos». «No se trata de vivir de ayudas», se quejó.