Telefónica quiere que sus clientes cobren por usar sus datos personales

De izquierda a derecha, el presidente de Orange, Stéphane Richard; el consejero delegado de Vodafone, Vittorio Colao y el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.
De izquierda a derecha, el presidente de Orange, Stéphane Richard; el consejero delegado de Vodafone, Vittorio Colao y el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. / Daniel Pedriza
  • Representantes de las principales operadoras digitales se citan esta semana en el Encuentro de Telecomunicaciones, celebrado en La Magdalena

En un mundo digital donde la información es el nuevo petróleo con el que las multinacionales suman riqueza, la vuelta de tuerca estratégica que baraja Telefónica está llamada a revolucionar ese esquema. «Nosotros pretendemos devolver a los usuarios todos sus datos personales, toda la información que generan en la red para que sean ellos los que puedan gestionarla. Son ellos, en último término, los que deberían incluso poder comercializarla a terceros para obtener si cabe un beneficio económico», advirtió ayer en La Magdalena José María Álvarez-Pallete, presidente de la multinacional española.

Participante ayer en el Encuentro de Telecomunicaciones y Economía Digital, organizado por Ametic en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Álvarez-Pallete advirtió que la firma española lleva algo más de año y medio trabajando en ese proyecto «que podría traducirse en una nueva aplicación, o en algún sistema digital que en cualquier caso serviría para explicar a los usuarios que esta información existe y que es posible hacer cosas con ella».

La ubicación, los números de teléfono más frecuentes, los perfiles de las redes sociales, los sitios web más visitados, las compras desarrolladas a través de Internet: «Todo configura un panorama de perfiles personales que pueden ser utilizados después por compañías como Google o Facebook. Nosotros no decimos que se tenga o no que pagar por ello. Lo único que decimos es que vamos a poner en la red y de forma transparente en mano de los usuarios todos estos datos y el valor de su vida digital para que sean ellos los que decidan», agregó el presidente de Telefónica. Al fin y al cabo, sería cuestión de devolver al usuario el control de su privacidad, para que sea él quien decida qué información compartir y cual no, y las condiciones en las que hacerlo.

Un nuevo marco legal

La iniciativa, que ya se consolida como guía para todas las empresas del sector, ha espoleado ya la reacción de las principales competidoras. Tanto Orange como Vodafone se mostraron ayer de acuerdo con la medida a través de su presidente y consejero delegado, respectivamente, Stéphane Richard y Vittorio Colao. Ambos coincidieron también en la necesidad de que la nueva regulación europea en materia digital, que germina en Bruselas para la creación de un Mercado Único Digital: «Debe ser lo suficientemente laxa como para garantizar el desarrollo de nuevas aplicaciones y tecnologías; pero al mismo tiempo no puede ceder en la garantía de la privacidad e intimidad del usuario», matizó Colao.

El problema reside en la lentitud con que Europa acomete estas reformas. «Nos estamos quedando atarás en materia de digitalización en comparación con otras regiones del mundo. Estamos convirtiéndonos en una subsidiaria digital de EEUU», advirtió Richard. Por eso «Europa se la juega con el diseño de ese Mercado Único Digital, que no es sencillamente un conjunto de normas para regular el sector, sino que van a constituir la nueva legislación que rija la economía del continente, aspectos sociales, la industria e incluso la identidad europea en Internet», advirtió el presidente de Orange.

En concreto se apostó por mirar hacia otras zonas del mundo, como EEUU o China y apostar por la mayor inversión en I+D, el impulso de la banda ancha, formalizar un marco normativo que la incentive y aportar por la innovación. «Las normas deben estar muy claras para asegurar esas inversiones», avanzó Colao. Y deberán llegar cuanto antes, «sobre todo porque este es un mercado que cada vez se acelera más», aseguró Álvarez-Pallete.

Las novedades digitales se implementan cada vez más rápido. La existencia de la tecnología allana el camino para el desarrollo de tecnologías paralelas o complementarias y de nuevas aplicaciones. «Pokemon Go ha tardado solo 25 días en alcanzar 100 millones de usuarios frente a los tres años y cuatro meses que tardó en llegar a idéntica cifra WhatsApp, lanzada en 2009. El juego superó incluso a Facebook, que tuvo que esperar otros cuatro años y seis meses para llegar a esos dígitos, allá por 2004», recordó el presidente de Telefónica».