El CNI pide soluciones ante el fin de la vida útil en 2020 de los dos satélites militares

Eugenio Fontán, presidente del Colegio de Ingenieros de Telecomunicaciones, entrega el premio a Félix Sanz, director general del CNI.
Eugenio Fontán, presidente del Colegio de Ingenieros de Telecomunicaciones, entrega el premio a Félix Sanz, director general del CNI. / Alberto Aja
  • Félix Sanz, director general del Centro Nacional de Inteligencia, abrió ayer el seminario sobre los satélites y la industria de defensa que se celebra en Santander

Félix Sanz, el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) inauguró ayer el seminario sobre los satélites como elemento clave para la defensa que reúne en Santander a los principales representantes de la industria aeroespacial y de defensa de España y a destacados mandos militares relacionados con los sistemas de información y armamento con un aviso clave y una catarata de preguntas enfocadas a preparar la solución al problema. El aviso fue el fin de la vida útil, previsto para 2020, de los dos satélites militares españoles, el Spainsat (lanzado en 2005) y el Xtar-Eur (2006). Y su mensaje ante este auditorio fue muy claro: los satélites son vitales para la seguridad de España y la industria y la administración tienen que aplicarse a un desafío clave: «las capacidades de comunicación de las fuerzas armadas son en estos momentos óptimas, aunque pueden dejar de serlo. No podemos permitirnos perder esto».

Y aunque no lo citó, sobre este panorama pesa también el parón sufrido en el lanzamiento del que iba a ser el primer satélite ’espía’ español, el Paz, terminado a finales de 2013 y cuyo lanzamiento, encargado por la española Hisdesat a una empresa ruso-ucraniana, ha sido vetado finalmente por el presidente ruso.

Satélites/compañeros

Sanz, que inició su intervención recordando sus «54 años de servicio a España, singularmente interesantes en estos últimos doce años gracias a Santa Bárbara (patrona de los artilleros) y al BOE», no dudó en calificar a los satélites como «compañeros» en las fuerzas armadas. «Eso es algo –aseveró– que en este foro se entenderá bien. Sin satélites no podemos vivir, no podemos operar y no podemos ejercer la acción política que es imprescindible en cualquier operación militar».

También reclamó atención al ámbito de la ciberseguridad de los satélites, «porque alguien puede tomar el control físico de un satélites desde fuera o, peor, lograr su destrucción. Se necesita una nueva cultura científica que incorpore todo esto».

En este sentido, Sanz enfatizó que la actual Directiva de Inteligencia Española, el documento secreto que elaborado anualmente el Gobierno con los objetivos concretos del CNI «cita en 9 ó 10 ocasiones cuestiones de seguridad relativas a los satélites». «Y no se crean –confió Sanz– no es un documento muy extenso: 24 páginas por una sola cara».

Desde esta importancia, España se enfrenta ahora a un desafío de entidad, derivado de la obsolescencia prevista para los satélites que actualmente operan y de la necesidad de tomar decisiones en el corto plazo. Sanz pidió que el foro industrial-militar que se celebra en Santander se plantee primero preguntas para luego llegar a las respuestas «y que lo haga con libertad. No duden que tendremos en cuenta sus conclusiones». Además, el director general del CNI planteó las suyas: «¿Qué hacemos con la próxima generación de satélites? ¿Qué sistema relevará a Spainsat y al Xtar-Eur que llegarán a lo largo de 2020 al final de su vida útil teniendo en cuenta además que todo el proceso de poner en uso un nuevo sistema dura al menos dos años? ¿Seguiremos con el modelo actual de operador nacional (Hisdesat) que hasta ahora ha tenido éxito? ¿Aprovecharemos las oportunidades de los programas europeos?»

Sanz recordó que en diciembre se celebra una reunión clave de la Agencia Espacial Europea. En ella, España, que presidirá el consejo ministerial de la ESA deberá decidir la participación de España. [La reunión abordará el desarrollo de la iniciativa Govsatcom para comunicaciones por satélite militares].

Aunque Sanz no hizo ninguna referencia, algunos de los empresarios asistentes no olvidaron la influencia que en este y en otros temas supone la actual situación política española. «Difícilmente podremos llevar a Europa una posición fuerte en este asunto, que implicará una inversión en los próximos años, si para diciembre no hay un Gobierno», indicaba uno de los asistentes a la reunión. Más directo, Joaquín Ortiz Escobar, asesor del gabinete del ministro de Defensa, que intervino en el encuentro, no dudó en indicar en conversación con El Diario que esta situación puede ser una de las muestras «de lo que se puede perder ante la ausencia de un Gobierno».