La Cámara de Comercio logra el apoyo de 226 empresas de ámbito regional

Entrada de la sede Cámara de Comercio, en Santander.
Entrada de la sede Cámara de Comercio, en Santander. / Javier Cotera
  • La entidad muestra orgullosa el respaldo del entramado socioeconómico a su nuevo modelo de negocio

Sumida en una suerte de reconversión, la Cámara de Comercio ha logrado en los últimos meses que 226 empresas, entre las que figuran grandes corporaciones como Viesgo, Mútua Montañesa, Bergé, El Corte Inglés o Tubacex, respalden su esfuerzo por seguir siendo un referente regional. Empresas que han ratificado su compromiso con la entidad, obligada a poner en marcha un nuevo modelo de relación y prestación de servicios con el entramado socioeconómico regional desde la desaparición del llamado recurso cameral permanente, ese que las obligaba, de oficio, a aportar un dinero anualmente.

Las empresas cuyo vínculo con la Cámara de Comercio se mantiene vivo se benefician de servicios de asesoramiento gratuito en áreas relacionadas con el medio ambiente, la calidad, el comercio exterior, la formación profesional e, incluso, con el acceso a proyectos europeos. Según ha explicado su secretario general, Antonio Mazarrasa, lo que la entidad ha bautizado como Servicio de Información y Asesoramiento para empresas Registradas se puso en marcha en 2015 cuando no quedó otro remedio que buscar vías de financiación alternativas para poder sostener el funcionamiento ordinario de la Cámara. «Al principio fue una sorpresa para las empresas porque estaban acostumbradas a recibir los servicios de forma gratuita y nos costó arrancar. Pero en 2016 ha tenido una fuerte demanda», ha asegurado Mazarrasa.

Para acceder al nuevo servicio, la empresa interesada debe primero registrarse y abonar una cuota anual de 100 euros en el caso de particulares, de 200 en el de empresas con facturación inferior a 6 millones anuales, 500 para aquellas que facturan entre 6 y 15, y de 1.200 euros las que superen esos 15 millones.

Apoyo incondicional

Por encima de la satisfacción de haber conseguido en estos meses que más de doscientas firmas aporten su granito de arena para mantenerla a flote, la Cámara de Comercio destaca que las grandes empresas de la región se están registrando no tanto para recibir una serie de servicios que, en su mayor parte, ya tienen cubiertos por su propia estructura orgánica, sino porque entienden que una entidad centenaria que trabaja buscando el desarrollo regional necesita su apoyo. «Ven este apoyo como parte de su política de Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa. Estamos muy satisfechos porque empezamos a sentir el respaldo del entramado socioeconómico de Cantabria a su Cámara de Comercio y ese es un paso decisivo de cara al futuro de esta entidad».

Lo cierto es que, por más que se estén sumado nuevos nombres a la lista, y la idea sea conseguir que por esa vía pueda cubrirse el 15% del presupuesto en 2017, la Cámara de Comercio necesitará de muchos más apoyos si lo que pretender en sobrevivir. Apenas han pasado dos semanas desde que la entidad anunció que venderá su sede de la Plaza Porticada al mejor postor para conseguir liquidez y poder pagar a sus 22 trabajadores. 2.550 metros cuadrados en seis plantas –actualmente infrautilizadas– y por las que aspiran conseguir no menos de cuatro millones.

La viabilidad de la entidad parece irremediablemente ligada a esa venta y al apoyo de la Administración. «Es necesario que se resuelva nuestra financiación básica, la que deriva de la naturaleza pública de nuestra entidad, la que nos encomienda la obligación legal de elaborar y mantener un censo de empresas de Cantabria, por ejemplo, o la emisión de certificados imprescindibles para el desarrollo de la actividad comercial o el ejercicio de la función consultiva pasiva. Paradójicamente, la Cámara no recibe hoy ninguna financiación pública», asegura el secretario general.