La luz será este enero un 30% más cara que hace un año tras desbocarse los costes de generación

  • Las previsiones apuntan que los precios seguirán batiendo récords como el de hoy a corto plazo y elevarán el recibo un 6% en solo un mes

La factura de la luz que le llegue en febrero se encamina a ofrecer irremediablemente su importe más elevado en tres años. Mucho tienen que empeorar las condiciones meteorológicas para que el coste de generar electricidad caiga en la segunda quincena de enero. Si los costes de producir luz se mantienen como hasta ahora, el recibo subirá un 30% si se compara con el del mes de enero del año pasado; y hasta un 6% en relación a lo que el consumidor pagó en diciembre.

Hasta ahora, el precio de la luz que se negocia el mercado –‘pool’– se sitúa, de media, en los 65 euros por megavatio/hora (Mwh). Esta referencia supone un incremento del 8,3% con respecto a los 60 euros Mwh en los que el mercado cerró el año pasado. Este ascenso se ha registrado básicamente por los elevados costes que ha arrojado el sistema durante esta semana. Hoy mismo, encender el interruptor supondrá abonar el coste mayor desde diciembre de 2013, porque habrá que pagar 75,28 euros por Mwh. De hecho, si cualquier ciudadano pone su lavadora a las nueve de la mañana llegará a pagar otro récord por la luz consumida: hasta 88 euros.

Transcurrida la primera quincena del mes, el precio de la luz ya ha encadenado tres días consecutivos en máximos. Al récord de hoy se une el que ya fue un hito el pasado martes, cuando se pagó la generación eléctrica a 72,8 euros; y el del día 9 de enero, cuando se superó por primera vez la barrera de los 70 euros.

Lo peor de todo para el bolsillo del consumidor es que nada indica que la evolución de los precios energéticos en este inicio de año vaya a truncarse en beneficio de los ciudadanos. Los inversores incluso anticipan en los mercados donde se negocian esas referencias –en el caso de España y Portugal, la plataforma ibérica Omie–, que la luz será cara durante las próximas jornadas.

Costes altos hasta abril

Sus estimaciones calculan que para la próxima semana el precio se situará en los 77 euros, más que en estos días; y que caerá a los 68 euros en la recta final del mes. También prevén que estos costes comenzarán a reducirse a partir de febrero hasta abril, para subir en mayo.

Si se confirman estos cálculos por los que apuesta el mercado, el precio medio de la luz en enero acabará rozando los 70 euros, el máximo desde septiembre de 2008. Esta es la cuantía con la que se retribuye a las compañías por cada megavatio hora que generan para abastecer al sistema. Para trasladar esta referencia a la factura hay que tener en cuenta que el coste de la electricidad supone aproximadamente un tercio del importe total que se abona cada mes. Porque los otros dos tercios corresponden a los conceptos fijos relacionados con la potencia (distribución, transporte, insularidad, primas a las renovables, etc.).

Si la generación asciende a esos 70 euros, supondrá el doble que el que se registró hace un año, cuando producir la luz se remuneraba a 36 euros. Esto es, se duplicará el precio, lo que implica un incremento total del 30% en el recibo a pagar. Si se compara el de este mes con el último que se pagó en diciembre, la subida será del 6% al incrementarse la parte de la energía un 17% frente a la del último tramo de 2016.

Estas subidas afectan a los titulares de contrato con precios regulados (PVPC), a quienes se les tarifica la luz dependiendo de la evolución del ‘pool’ tanto al alza como a la baja.Y quedarán al margen aquellos que tengan establecido algún plan de precios estables.

Sin apenas energía verde

La causa de este repunte se encuentra en el cielo:apenas llueve ni hay temporales, y sin precipitaciones ni viento las centrales que rebajan los costes de producción –eólicas e hidráulicas– dejan de funcionar para dar paso a las fuentes de energía más estables pero caras, como el carbón o los ciclos combinados. En lo que va de mes, la aportación de las energías ‘verdes’ al conjunto de la demanda ha sido de un 30% sobre el total de las necesidades a cubrir. Sin embargo, en meses como en mayo de 2016 esta aportación llegó a ser del 55%, lo que propició la rebaja de precios a mediados de año.

Así lo recordó ayer el ministro de Energía, Álvaro Nadal, quien también achaca al aumento de precios en Francia, por el cierre de nucleares tras el temporal que ha azotado al país, así como al incremento del coste del petróleo algunas de las causas por el repunte de la luz. Nadal ha admitido que «siempre hay cosas que se pueden mejorar» en el funcionamiento del mercado eléctrico, aunque indica que no hay mucho «margen» para cambiar el actual diseño del ‘pool’, «ya que viene muy medido» por la normativa europea.

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