Madrid, Andalucía y Galicia concentrarán seis de cada diez despidos del Popular

Un hombre camina ante un cartel de Banco Popular.
Un hombre camina ante un cartel de Banco Popular. / Andrea Comas (Reuters)
  • La entidad centrará su ajuste en las regiones donde tiene mayor presencia y en oficinas poco rentables con más de tres empleados

Los trabajadores de Banco Popular ya saben que el recorte de plantilla previsto por la entidad para despedir hasta 3.000 personas afectará a todas las regiones. Pero habrá muchas diferencias, las que marca la expansión de la entidad según cada territorio. De esta forma, el mayor ajuste se materializaría en Madrid, no sólo por el cierre de sucursales a pie de calle, sino, sobre todo, por el ERE que sufrirán sus servicios centrales, donde se acumularía un 19% de los despidos. En esta comunidad está previsto que salgan de la entidad en torno a 840 trabajadores, prácticamente un tercio del total estimado, según apuntan fuentes cercanas a la negociación.

Por detrás se situaría el ajuste en Andalucía, con hasta 480 salidas, un 16% del total. En este caso, existe una fuerte implantación del antiguo Banco de Andalucía, con presencia en muchas de las provincias andaluzas, donde ahora se vería restringida su actividad.

La tercera región más afectada sería Galicia, donde se encuentran implantadas las oficina de Banco Pastor, que Popular adquirió en medio de la crisis económica. En todo este territorio abandonarían el grupo unos 450 empleados, un 15% del total.

Entre Madrid, Andalucía y Galicia concentran el 59% del plan de ajuste previsto. El otro 41% se reparte entre el resto de comunidades. Por ejemplo, la reestructuración será también relevante en Cataluña, con hasta 330 empleados. En Castilla y León, la entidad ha cuantificado unos 240 despidos. Y en la Comunidad Valenciana otros 180.

Los casi 500 trabajadores restantes saldrán de las comunidades donde Popular tiene menor presencia. Las estimaciones suponen un ajuste que supondría entre el 1% y el 3% de los 3.000 empleados afectados, dependiendo de la presencia del banco en cada región. De media, resultan unas 43 personas en cada una de ellas.

El ERE, que se está negociando con los sindicatos, plantearía además una reducción de las plantillas en aquellas oficinas que tengan más de tres empleados «con ratios de volumen de negocio y margen de negocio por empleado por debajo de los determinados por el banco», según habría comunicado el banco.

Tras el cierre de 300 oficinas, la entidad fusionará sus actuales actividades y operativa con otras que se encuentren cercanas. En el caso de Pastor, el grupo seguirá apostando por esta marca en Galicia.