Un fallido cuento de la lechera

Sede Central de Banco Santander, en el Paseo Pereda
Sede Central de Banco Santander, en el Paseo Pereda / Andrés Fernández

Una reforma del PSOE en 2010 eximió a estas operaciones de tributar con un 1% por el Impuesto de Actos Jurídicos y Documentados

Miguel Ángel Pérez Jorrín
MIGUEL ÁNGEL PÉREZ JORRÍNSantander

La ampliación de capital en marcha de Banco Santander, por valor de 7.072 millones de euros, podría haber supuesto para las arcas de la Hacienda cántabra una inyección de fondos de 70 millones de euros, lo que supone el aplicar a la totalidad de la operación el 1% del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados que está cedido desde diciembre de 2009 a Cantabria. Pero no será tal, ya que tanto las ampliaciones de capital, como la constitución de sociedades y las aportaciones que efectúen los socios que no supongan aumento de capital están exentas desde el 3 de diciembre de 2010 de este impuesto.

De haber tributado, Cantabria hubiera ingresado 70 millones de euros

Es decir, la cesión del impuesto fue un ‘caramelo’ tributario que se disolvió en un año tras la decisión del último Gobierno del PSOE de restar tributos a las empresas durante el inicio de la crisis, una medida que, pese a la mejoría económica, no ha sido revertida.

Tras anunciar la operación, y ante las dudas iniciales que surgieron, tanto los expertos del banco como los del Gobierno regional analizaron inmediatamente la legislación para determinar los efectos, en este caso nulos, de la operación.

Los 70 millones ‘huidos’ hubieran supuesto un notable oxígeno para las arcas regionales. Por ejemplo, este año el Gobierno cántabro destina una cifra idéntica al contrato programa de la Universidad de Cantabria.

Las últimas grandes operaciones de este tipo de Banco Santander que tributaron fueron la ampliación de 7.200 millones de noviembre de 2008.

Sin embargo, y pese a este ahorro tributario, la ampliación de capital supondrá un coste para el banco domiciliado en Cantabria cercano a los 150 millones de euros, según consta en el folleto de emisión. En él se cuantifica que representarán el 2,11% del importe bruto que Santander podría captar si suscribe íntegramente la operación, por lo que el importe neto que obtendría Santander se reduce a 6.923 millones de euros.

Si completase la ampliación de capital, Santander debería desembolsar unos 135 millones de euros en concepto de comisiones de los coordinadores globales y entidades aseguradoras de la operación. A ellos se suman los gastos de notaría, registro mercantil, asesoramiento legal, auditoría, publicidad e imprenta, entre otros, suponen un coste de casi 13 millones de euros, mientras que las tasas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) son de 70.700 euros. Asimismo, las tarifas y cánones de las Bolsas de Valores Españolas y las tasas de Iberclear ascienden a 759.160 euros, aproximadamente.

Las condiciones de la ampliación permiten a los accionistas actuales suscribir una acción nueva por cada diez acciones que posean, a un precio de 4,85 euros por acción, lo que supone un descuento del 17,75% con respecto al precio teórico sin derechos de suscripción.

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