La Cámara obtiene un crédito por 900.000 euros y no venderá su sede de La Porticada

La Cámara de Comercio ha conseguido un crédito hipotecario y no venderá su sede situada en la Plaza Porticada. /Celedonio Martínez
La Cámara de Comercio ha conseguido un crédito hipotecario y no venderá su sede situada en la Plaza Porticada. / Celedonio Martínez

La organización garantiza su viabilidad y empleará parte de esta liquidez en pagar la indemnización pactada con ocho empleados tras su salida

JESÚS LASTRA SANTANDER.

La Cámara de Comercio ha completado la larga travesía por el desierto que comenzó en otoño de 2016, cuando decidió aplicar una plan de reestructuración de gasto ante la falta de liquidez y puso sobre la mesa la necesidad de buscar un comprador para su sede ubicada en la Plaza Porticada de Santander con el fin de cuadrar balance y garantizar su viabilidad. Finalmente, con una oferta firme para concretar la operación inmobiliaria, la entidad que preside Modesto Piñeiro ha conseguido blindar su futuro sin necesidad de perder patrimonio. La institución ha obtenido un crédito por parte de Liberbank por 900.000 euros con el que podrá hacer frente a sus obligaciones y afianzar la senda de la normalidad que ha empezado a retomar con el arranque de 2018.

Liberbank ya ha dado su visto bueno a la solicitud cameral, por lo que sólo resta cumplimentar los últimos trámites administrativos. Con el dinero se procederá a pagar la indemnización pendiente de ocho empleados que abandonaron la Cámara -en el presupuesto se reconoce una suma de 572.000 euros por este concepto- además de reducir una parte del préstamo otorgado en su momento por Sodercán a un mayor interés que el que ofrece ahora la financiación de la corporación que integra a Caja Cantabria.

Como avanzó este periódico días atrás, Piñeiro ya informó a su Comité Ejecutivo y al Pleno cameral de las negociaciones que se mantenían con entidades financieras para obtener el ansiado crédito, por lo que no es necesaria una nueva aprobación interna.

La entidad ha pedido al Ayuntamiento ampliar los usos que puede albergar su edificio

Según explican fuentes de la organización, con este acuerdo se soluciona el problema financiero que atenazaba el funcionamiento de la entidad, en parte atenuado igualmente por la caída en el gasto de personal. La Cámara llegó a dar empleo a 47 personas, mientras que en la actualidad hay 13 trabajadores en nómina a jornada completa después de concluir en diciembre un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que no ha sido necesario prolongar. Esta reducción de gasto por este capítulo, un 33% menos en 2018 respecto al ejercicio previo, permite equilibrar las cuentas en relación a los ingresos. De hecho, las consignaciones de este año prevén un ligero superávit a la conclusión del mismo.

El tiempo, un aliado

El hecho de haber podido salir de la situación de agobio financiero igualmente ubica a la Cámara en una posición mucho mejor de cara al futuro, sin necesidad de tener que vender su principal activo, el edificio enclavado en el centro de Santander, por una cantidad que con el paso del tiempo podría ir al alza si cambiase de criterio.

El Gobierno de Cantabria, a través de la Dirección General de Comercio, ya dio su autorización como organismo tutelante a la operación financiera, que cuenta como principal garantía con el citado inmueble, valorado por encima de los cinco millones de euros. Ahora, la organización confía en ir sumando nuevos servicios a su oferta actual.

Pero hay más. Con el Ayuntamiento de Santander tramitando un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) después de la anulación del anterior documento, la Cámara ha solicitado una adecuación de nuevos usos para su edificio, de forma que se pueda revalorizar el mismo al lograr destinarse a fines terciarios. Este horizonte, así como la obligatoria plusvalía que habría que haber pagado en caso de desprenderse de la sede, también han pesado a la hora de optar por la vía bancaria en vez de por la fórmula de traspaso inmobiliario.

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