Cantabria impulsa un nuevo clúster empresarial con el fuego como eje

Cantabria impulsa un nuevo clúster empresarial con el fuego como eje
Kike Taberner

Sodercán pilota el proyecto para alumbrar una asociación en torno a las propiedades ignífugas en ramas como la textil o la construcción

Jesús Lastra
JESÚS LASTRA

Cantabria lleva semanas trabajando en la creación de un nuevo clúster o alianza empresarial e innovadora que pueda generar sinergias en el entramado corporativo autonómico. El actor principal será el fuego, entendido desde el punto de vista de la propiedad ignífuga de ciertos procesos, materiales o procedimientos constructivos que se crean o trabajan en la Comunidad.

El proyecto, incluido dentro del Plan de Actuación que la sociedad pública Sodercán ha diseñado para 2018, empezó a germinar a finales de 2017 y la idea es que pueda estar constituido en abril o mayo a más tardar. De hecho, hoy en día la propia compañía regional se encuentra en pleno proceso de identificación de todas aquellas firmas que pudieran estar interesadas en sumarse a la aventura para poder analizar sus necesidades y definir en consecuencia cuál es el modelo más adecuado para la puesta en marcha de la actuación.

LA CIFRA Y LAS CLAVES

- Impulso público
La empresa autonómica Sodercán y la Universidad de Cantabria están manteniendo los contactos con las compañías privadas para que el proyecto vea la luz.
- Dos opciones
A pesar de que la figura del clúster o asociación corporativa es la preferida hoy en día, no se descarta crear una entidad de I+D en forma de centro tecnológico o de investigación.
- Crecimiento
El Gobierno quiere invitar a organismos públicos como ayuntamientos y asociar el clúster o centro investigador a otras figuras similares que operen tanto en el ámbito nacional como internacional.
- Retos
El hecho de que no haya una gran empresa que se dedique en exclusiva al negocio del fuego o la prevención del mismo deja a la Comunidad sin el efecto tractor de una firma de gran tamaño.

Según explican desde Sodercán, en la actualidad ya hay 12 empresas cántabras interesadas en formar parte de esta agrupación con el fin de poder compartir conocimientos y poner en común necesidades de un sector tan importante como el del fuego, donde muchas organizaciones locales atesoran una demostrada y amplia experiencia, en especial en ámbitos textiles o de construcción civil y naval.

La intención es que el plan pueda echar a andar en el horizonte de abril o mayo El Gobierno cree que se sentarán las bases para internacionalizar y operar conjuntamente

En este plan Sodercán no está sola, sino que la Universidad de Cantabria (UC), a través del Departamento Gidai -un Grupo de I+D orientado desde hace más de 15 años al estudio de los fenómenos asociados a la ciencia del incendio y la respuesta humana en condiciones de emergencia, así como a la transferencia de los mismos con el fin de mejorar los niveles de la seguridad contra incendios de la sociedad-, también está involucrada. Tal el así que ambos actores mantienen contactos entre sí y con las sociedades interesadas e inmersas en este ámbito de actividad económica para poder alumbrar el nuevo órgano.

No solo eso. El proyecto tiene la intención de invitar a diferentes organismos públicos, como ayuntamientos, con la intención de poder elevar el rendimiento del mismo. En paralelo, el Gobierno quiere asociarlo a otros clústeres del fuego, tanto de índole nacional como internacional.

K. Taberner

Ahora bien, ¿cuál es el modelo más adecuado para poner negro sobre blanco este abanico de intenciones que combinan cooperación público-privada, innovación y negocio empresarial? En Sodercán tienen claro que «el planteamiento de un clúster es una iniciativa muy interesante para lograr colaboraciones entre empresas -de hecho, el de Cataluña es simplemente industrial- y sirve de punto de partida para acometer otras acciones de más calado» como pueden ser la internacionalización, nueva normativa o proyectos conjuntos. El objetivo pasa por llevar a su Consejo de Administración de marzo la convocatoria pertinente y antes de su constitución en primavera organizar una jornada de trabajo previa como punto de partida.

El ente público pone sobre la mesa su propia experiencia a la hora de pilotar iniciativas similares, aunque admite desafíos de calado. «El reto es que en el ámbito del fuego no hay muchas o grandes empresas en Cantabria cuyos productos sean exclusivamente de este campo -en Cataluña hay varias compañías cuyos productos son exclusivamente para del sector, como sistemas de extinción o paneles resistentes a incendios-. Es decir, en la región no tenemos una empresa tractora especializada en el fuego que posibilite el arrastre del sector».

La vía del I+D+i

La otra opción que se tiene actualmente sobre la mesa pivota en torno a la propuesta de la UC y el Departamento Gidai para directamente crear una entidad de investigación e innovación, bien sea en forma de centro de I+D o tecnológico, en el que entrarían la propia Sodercán y las compañías privadas que ya han mostrado interés. «Todo esto surge de aquel Centro del Fuego que no pudo llegar a materializarse hace unos años. Quizá es menos aglutinante, pero más operativo o activo, y tiene sentido cuando el eje vertebrador o liderazgo está en la entidad no industrial», razonan desde la Consejería dirigida por la vicepresidenta, Eva Díaz Tezanos. Sin embargo, en su contra juega que el Departamento Gidai es de reducida dimensión y sus posibilidades de crecimiento están limitadas y van en paralelo a sus líneas de docencia en la Universidad de Cantabria.

K. Taberner

Aunque no existe ni el liderazgo ni la capacidad tractora de una gran empresa con actividad dedicada exclusivamente al fuego, sí que diversas organizaciones de Cantabria como Wood Manners o Fernández Jove, ambas en este caso ubicadas en Torrelavega, ya han trasladado su interés en la iniciativa, y dada la existencia del Gidai habría que armonizar ambos planteamientos para que se pudieran materializar en un Centro de Investigación del Fuego, participado por las empresas que necesitan o utilizan de esos posibles proyectos de investigación de seguridad y control contra incendios, y el laboratorio o equipos de investigación que pueda aportar la Universidad a través de este departamento especializado.

Un guía para mejorar productos y servicios en caso de incendio

El Grupo Gidai de la Universidad de Cantabria está llamado a ser un soporte importante en el futuro clúster o asociación en torno al fuego. Como explica la propia web del departamento, creado hace ya 15 años, dentro de los ámbitos de actuación destacan una vocación por mejorar la comprensión de los procesos vinculados con los incendios en recintos cerrados (edificaciones, infraestructuras, medios de transporte...) y en entornos forestales. En paralelo, también efectúa trabajos específicos para entidades de la Administración pública y empresas que tienen el propósito de incrementar las prestaciones de productos o servicios asociados a las condiciones causadas por las llamas.

Un ejemplo son algunos centros que se han creado en España a partir de un sector regional. Por ejemplo, en Valencia está el Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas), con quienes colabora Gidai y que surgió de una serie de organizaciones privadas de este ramo interesadas en favorecer el valor añadido de sus productos. «Éstas parece que son las dos opciones que potencialmente se pueden plantear. No son excluyentes, pero quizás hay que priorizar alguna en el entorno inmediato y avanzar en la misma», opinan desde Sodercán.

Sobre el fuego, a nivel nacional está la asociación Tecnifuego, que es en la práctica la patronal de las empresas de seguridad contra incendios en España. Este sector es muy amplio en cuanto a la tipología de firmas, pero básicamente se agrupan en aquellas con productos de seguridad activa (sistemas de extinción, control de humos, detección de incendios y alarma) y pasiva (elementos estructurales, paramentos, delimitaciones, materiales de interiorismo, acabado interior...). El colectivo se encarga de todo el proceso de normalización bajo un acuerdo con Aenor. En cuanto a estructura, tiene varios subcomités, lo que permite, por ejemplo, que Daniel Alvear Portilla, director del Gidai, presida uno de ellos sobre ingeniería de seguridad.

En cuanto al modelo de clúster, el proyecto a seguir sería el que desarrolla el Clúster de Seguridad contra Incendios de Cataluña, más reducido que el anterior y lógicamente focalizado en esa comunidad. Es un lobby industrial para mejorar el acceso al mercado, y que trabaja de forma rigurosa en la creación de guías de diseño y en la colaboración con la Administración pública que aprueba la tramitación de los proyectos.

En esta línea, Cantabria ya dispone de precedentes en cuanto a clústeres desarrollados con éxito vía Sodercán, como el Grupo de Iniciativas Regionales de Automoción (GIRA), el Clúster de la Industria Nuclear de Cantabria (CINC) o el Clúster Marítimo de Cantabria (Marca).

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