El déficit del Estado se reduce un 22% hasta abril pero consume casi todo el margen del año

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro./EFE
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. / EFE

El desfase se sitúa en 5.928 millones, el 0,49% del PIB, frente a un objetivo del 0,7% en 2018 pactado con Bruselas

David Valera
DAVID VALERAMadrid

El déficit del Estado hasta abril deja un sabor agridulce. Por un lado, el desfase entre ingresos y gastos en el primer cuatrimestre se redujo un 22% respecto al mismo periodo del año pasado. En concreto, se situó en los 5.928 millones en términos de contabilidad nacional, lo que equivale al 0,49% del PIB, según los datos publicados hoy por Hacienda. Sin embargo, esa cifra supone consumir casi todo el déficit de la administración central estimado para 2018, que está fijado en el 0,7% en el plan de estabilidad enviado a la Comisión Europea.

Sin embargo, el incumplimiento de ese límite no es una sorpresa. El propio Gobierno ya remitió a Bruselas una comunicación en la que elevaba el déficit del Estado para este año hasta el 1,2%. ¿El motivo? En este escrito se tenía en cuenta el superávit de seis décimas de los ayuntamientos (algo que, según el Ejecutivo, no puede hacerse en el programa de estabilidad) lo que permite compensar ese desfase sin modificar el objetivo global del 2,2% para el conjunto de las administraciones.

La reducción del déficit registrada en abril se basa principalmente en la buena evolución de los ingresos impositivos, que se elevaron un 9,3%. En este sentido, destaca el incremento del 11% del IVA hasta los 26.719 millones debido al consumo, pero también al descenso importante (24,3%) de las devoluciones solicitadas. Los ingresos por IRPF aumentaron un 9,7% hasta los 10.991 millones con una relevante subida de las retenciones sobre rentas del trabajo, que crecieron un 6,1%.

Por su parte, el Impuesto sobre Sociedades mejoró un 12% hasta los 7.473 millones. Un incremento que Hacienda justifica por un importe de devoluciones solicitadas inferior en 209 millones a las del año anterior y «algunos ingresos excepcionales por actas y declaraciones anuales, ya que el primer pago fraccionado de 2018 ha sido similar al del año anterior».

En el otro lado, los gastos se elevaron un 5,6% hasta los 66.543 millones. El departamento que dirige Cristóbal Montoro justifica parte de esa subida por las mayores transferencias del Estado a las comunidades autónomas (un 9,2% más) por el incremento de los anticipos a cuenta de la liquidación definitiva de 2016 (1.046 millones, frente a los 244 millones anteriores) y a la liquidación del sistema de 2015 favorable a las regiones.

Seis comunidades en superávit

Además, Hacienda también ha publicado hoy el dato de déficit de las administraciones públicas (salvo los ayuntamientos) del primer trimestre, que alcanza los 4.653 millones (sin ayuda a la banca) equivalente al 0,38% del PIB, un 20,8% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

En este caso, las comunidades autónomas redujeron su déficit un 34%, desde el 0,20% del PIB registrado en marzo de 2017 hasta el 0,12% de este curso. El objetivo del plan de estabilidad para este subsector es del 0,4%. Una evolución positiva por los mayores recursos procedentes del sistema de financiación. Solo Castilla-La Mancha incumple ya el objetivo al registrar un déficit del 0,45%. Por su parte, seis regiones se situaron en superávit (Asturias, Canarias, Galicia, La Rioja, Comunidad Valenciana y País Vasco).

Por último, los Fondos de la Seguridad Social lograron hasta marzo un saldo positivo del 0,16%, frente a una previsión de un déficit del 1,1% que el Gobierno ya admite que será del 1,4%. Y es que las cuentas del sistema se pondrán en negativo cuando deban hacer frente a las pagas extra de los pensionistas. De hecho, los Presupuestos contemplan un déficit de hasta 15.000 millones para financiar estas pagas.

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