El comprador de la fábrica de cloro de Solvay mantendrá los 40 empleos

Imagen aérea de las instalaciones de Solvay en Barreda.
Imagen aérea de las instalaciones de Solvay en Barreda. / Javier Rosendo
  • La multinacional portuguesa CUF invertirá 40 millones de euros en la modernización de los procesos productivos para sustituir la tecnología de mercurio

La multinacional portuguesa CUF asumirá los 40 puestos de trabajo de la fábrica de cloro de Solvay, según ha asegurado la dirección de la compañía de Torrelavega al comité de empresa. Los trabajadores dejarán de ser plantilla de Solvay y pasarán a depender de Elnosa, la fábrica de cloro actualmente funcionando en Pontevedra propiedad de CUF.

Solvay ha comunicado que ha llegado a un principio de acuerdo para la venta de la unidad de producción de cloro con CUF, que invertirá 40 millones de euros para sustituir la tecnología de células de mercurio actualmente en funcionamiento, y prohibida por la Unión Europea a partir de diciembre de 2017.

La decisión se ha tomado tras una larga negociación entre ambas compañías que seguirá en los próximos meses hasta concretar las condiciones del traspaso de la plantilla y los trámites burocráticos. El comité de empresa de Solvay ya ha sido informado de los pormenores de esta operación y los trabajadores de la unidad de cloro mantienen en este momento una reunión similar con la dirección de personal de la fábrica.

CUF mantendrá la producción de cloro en su fábrica de Pontevedra y en la de Torrelavega. Hay en España otras tres fábricas, de las nueve existentes, que tienen que cambiar también sus procesos industriales: Inovyn España (Martorell, en Barcelona), Ercros (Flix, en Tarragona) y Electroquímica Onubense, una sociedad creada por Ercros (Palos de la Frontera, en Huelva). Algunas probablemente cierren.

Según ha podido saber El Diario Montañés de fuentes del comité de empresa gallego, la compañía portuguesa anunció también su intención de mantener el actual nivel de producción de cloro, unas 60.000 toneladas anuales.

A falta de saber los detalles del traspaso de la plantilla, la operación despeja el futuro de la fábrica de cloro, abocada al cierre en el caso de no abordar el cambio de la tecnología de mercurio, que Solvay ya anunció que no llevaría a cabo.