Hacienda da oxígeno a Sniace y aplaza el pago de 7,7 millones de deuda

Imagen reciente de las dependencias fabriles de Sniace.
Imagen reciente de las dependencias fabriles de Sniace. / Antonio 'Sane'
  • El lunes a las seis de la mañana está previsto que entre el primer turno de trabajo a la fábrica de celulosa y a las áreas de energía

En vísperas de su anunciada puesta en marcha el próximo lunes, la Agencia Tributaria proporcionó ayer un notable balón de oxígeno a Sniace al aprobar el aplazamiento y el fraccionamiento en el pago de la deuda privilegiada del concurso de acreedores, que supone algo más de 7,7 millones de euros. Según informó ayer la sociedad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el acuerdo está condicionado a la formalización de una serie de garantías –que no especificó– en el plazo de dos meses.

Según la relación de deudas aprobada por el Juzgado de lo Mercantil, la compañía presidida por Blas Mezquita debe a Hacienda un total de 19,2 millones de euros. 7,7 millones son deuda privilegiada que no admite quitas y que debe ser pagada íntegramente, aun cuando, como ha ocurrido, la administración puede conceder aplazamientos. El resto, 11,5 millones, fue objeto de quitas por lo que, según la modalidad a la que se haya acogido Hacienda, el Estado puede recuperar en plazos más cortos el 50% de la deuda o en 100%, si Sniace va bien y tiene beneficios, en plazos más dilatados.

La noticia del aplazamiento se produce cuando se ha sabido por fuentes sindicales que el primer turno de trabajadores entrará a Sniace el lunes a las seis de la mañana para poner en marcha los procesos productivos de la planta de celulosa: el vapor de las calderas y el calentamiento de los hervidores de madera. El sábado y el domingo la dirección ha convocado a los operarios para abordar materias de seguridad en las operaciones fabriles y también charlas de formación y reciclaje ya que no todo el personal regresará a su anterior puesto de trabajo.

Se estima que la semana que viene habrá ya unos 180 trabajadores de Sniace en el interior de la factoría. El resto, hasta los 326 que contempla el acuerdo laboral, deberá esperar a que la planta de celulosa funcione al 100% y a que , dentro de unos diez meses si todo se ajusta al calendario anunciado, comience a funcionar la planta de Viscocel, tras la inversión de 8 millones de euros.

El acuerdo laboral pactado entre empresa y trabajadores establece una plantilla total en Sniace de 326 trabajadores, de los que 117 están adscritos a Celulosa, 69 a Sniace (energía, oficinas y depuración) y 140 a Viscocel).

La noticia ayer del aplazamiento de la deuda con Hacienda y de la inminente reanudación de los procesos productivos de Sniace, anunciada el pasado lunes en el Parlamento de Cantabria por la vicepresidenta del Gobierno, Eva Díez Tezanos, ha impulsado en la Bolsa el valor de Sniace, que ayer fue la estrella del parqué con una subida del 8,43%. La cotización cerró a 0,36 euros y en lo que va de año se ha revalorizado un 242%, la mayor escalada de un valor en el mercado español.

La decisión de aplazar el cobro de la deuda privilegiada de Sniacde adoptada por Hacienda no es la única en este proceso. El Gobierno regional suscribió el pasado mes de mayo un acuerdo sobre los 11 millones de euros de deuda privilegiada de Sniace en el que se fija un plan de pagos y unos plazos para el cobro. El Gobierno no divulgó los extremos del acuerdo. El Ejecutivo regional ya aprobó en marzo su adhesión a la propuesta de convenio de Sniace para la deuda ordinaria y optó, de entre las tres fórmulas planteadas en el convenio, por la de conversión de la deuda en préstamo participativo. Esa opción consistía en la conversión de los créditos ordinarios en un préstamo participativo, que generaría un interés variable en función de los beneficios que obtenga el Grupo y con las condiciones que se especifican en la propuesta.

Similar estrategia ha adoptado el Ayuntamiento de Torrelavega con los dos millones de euros de deuda privilegiada que le debe Sniace. Otros 700.000 euros se convirtieron en préstamos participativos y, recientemente, el Consistorio anunció que no cobrará «ni a corto ni a medio plazo» los 600.000 euros que Sniace adeuda al Consistorio desde hace varios años como consecuencia de la liquidación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), y esperará a que mejore la situación de la factoría.

Las tres sociedades del grupo (Sniace, Celulosa y Viscocel) que superaron el concurso con una deuda final de 146 millones de euros, entre ordinaria, privilegiada y subordinada, lograron que los acreedores aprobaran un convenio que contempla una quita de la deuda por un total de 54,4 millones de euros.