Grupo Bolado, el fin de un imperio

La sede del Grupo Bolado, en una foto de archivo.
La sede del Grupo Bolado, en una foto de archivo. / Antonio 'Sane'
  • El juez declara culpables los concursos de las tres principales empresas del grupo

  • Isabel Bolado, hija del fundador, ha tenido que dejar todos sus cargos en el entramado empresarial tras haber sido inhabilitada durante un periodo de 12 años

El Grupo Bolado, un complejo entramado societario, integrado por 17 sociedades y 16 UTE, que llegó a tener más de 400 empleados y a facturar 40 millones de euros en los buenos tiempos, se ha deshecho como un azucarillo. Las cuatro empresas que sustentaban el holding se encuentran en liquidación y ahora el Juzgado de lo Mercantil ha dictado tres sentencias en cascada que declaran culpables los concursos de las tres compañías matrices (Emilio Bolado S. L., Emilio Bolado e Hijos y Aglomerados de Cantabria S. A.). En abril se celebrará el juicio de la cuarta, Servibol Cantabria, una escisión del grupo que se creó para vender los servicios.

En los tres concursos el juez inhabilita también a Isabel Bolado, hija del fundador y administradora única de las sociedades, para ocupar cargos o intervenir en compañías mercantiles durante los doce años, lo que prácticamente la expulsa del ámbito empresarial. No obstante, Bolado, aconsejada por sus asesores, había cesado ya en sus cargos, según ella misma reconoce, siendo sustituida en algunos casos por su esposo. Lo más gravoso para ella es que tendrá que rascarse el bolsillo para pagar a los acreedores. "Lo del imperio es relativo, la marca era buena pero el grupo estaba muy mal. En tres años, la crisis se llevó todo por delante", se lamenta.

El fiscal y los administradores de las tres concursadas habían solicitado que la declaración de culpabilidad se extendiera también a su hermano Ignacio Bolado y que los dos herederos respondieran con sus bienes en el caso de que, liquidados todos los activos, no llegara para cubrir la deuda.

Pero el juez Carlos Martínez de Marigorta sólo ha condenado a la cobertura del déficit concursal en el caso de la empresa matriz, Emilio Bolado S. L., la primera que entró en concurso voluntario en noviembre de 2012. En este procedimiento, inhabilita también por tres años a Ignacio Bolado. Esto significa que si los fondos obtenidos con la venta de los bienes no cubren el agujero con los acreedores, Isabel e Ignacio Bolado tendrán que vaciarse el bolsillo para afrontar las cantidades debidas. Isabel Bolado queda obligada a pagar el 75% del déficit y su hermano el resto, según se estable en el fallo judicial.

Pasivo de 5,5 millones

Fuentes del concurso sostienen que es harto probable que así ocurra porque la enajenación de bienes no dará para tanto. En la actualidad, ninguno de los hermanos ha sido declarado insolvente. El pasivo del grupo asciende a 5,5 millones, lo que da una idea de las dificultades que tendrán los administradores concursales para devolver a los acreedores las cantidades debidas.

No obstante, las tres sentencias, que tienen fecha de junio y octubre de 2016, y del pasado mes de febrero, la más reciente, han sido recurridas por los herederos del holding ante la Audiencia y, presumiblemente, los tres procedimientos terminen en el Tribunal Supremo, según auguran fuentes de las concursadas, por lo que quedan todavía "al menos tres o cuatro años" de desarrollo judicial.

Aunque la declaración de culpabilidad se sustenta en argumentos distintos en cada caso, existe un nexo común: la desastrosa contabilidad del grupo, "muy deficiente", según reconoció el auditor de la matriz Emilio Bolado S. L. En este caso, la causa principal de la culpabilidad es el "incumplimiento sustancial de la obligación de llevanza contable así como irregularidades contables relevantes". Así, se recoge que la contabilidad y libros de la empresa eran un "desastre", lo que provocaba "confusión y desconcierto". El perito que auditó los ejercicios de 2009 a 2011 subrayó que "nunca tuvieron cuentas aprobadas y firmadas" y calificó la documentación de "deficiente" e "insuficiente". Y otro experto informó que la contabilidad de 2011 estaba "incompleta, desactualizada y era muy difícil de encontrar la documentación soporte". Hasta seis personas estuvieron trabajando para tratar de armar "la mejor contabilidad que pudieron". El juez apreció además una "simulación de situación patrimonial ficticia".

"Retraso en la solicitud del concurso"

En el caso de Emilio Bolado e Hijos S. L. (EBOHI) el juez basa la culpabilidad "por falta de depósito contable de los ejercicios 2010 a 2012". En la resolución más reciente, la referida a Aglomerados de Cantabria S. A., el pronunciamiento de culpabilidad se produce por "el retraso en la solicitud de concurso". La mercantil solicitó el concurso voluntario en mayo de 2013, pero el juez entiende que debió presentarse un año antes.

El próximo mes de abril se verá el juicio por la supuesta culpabilidad del concurso de la cuarta empresa, Servibol Cantabria, una escisión del Grupo Bolado para la prestación de servicios y ejecución de obras relacionadas con ellos. Esta mercantil, que como las anteriores está en situación de liquidación, contaba con un importante nicho de negocio en el sector de recogida de basuras y limpieza, donde abordó una expansión internacional. Además de ser la encargada del mantenimiento de viales en Santander, llegó a tener la concesión del servicio de recogida de basuras y limpieza en 44 ayuntamientos de la región. Pero ahora el emporio ha caído como un castillo de naipes y está en manos de los administradores, los responsables de abordar su liquidación.