El Supremo confirma la resolución del contrato de compraventa de Papelera del Besaya

Derrumbe de la cubierta/Luis Palomeque
Derrumbe de la cubierta / Luis Palomeque

El TS confirma la sentencia de la Audiencia sobre la venta de 2011 realizada tras el derrumbe del techo de la nave principal.

EFETorrelavega

El Tribunal Supremo ha confirmado la resolución de la Audiencia de Cantabria que avaló la legalidad de la resolución del contrato de compraventa que suscribió Papelera del Besaya con Nueva Papelera del Besaya y el ICaf tras producirse, en febrero de 2011, el derrumbe del techo de la nave principal.

El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso que interpuso Papelera del Besaya, en el que pedía que se condenara solidariamente a Nueva Papelera del Besaya y al Instituto de Finanzas de Cantabria (Icaf) a abonarle algo más de nueve millones de euros por el resto del precio del contrato, más los intereses.

La sentencia explica que, después de que Nueva Papelera tomara posesión del negocio, el 18 de febrero de 2011 se derrumbó el techo de la nave principal de las instalaciones, donde se ubicaba la máquina de fabricación del papel, que constituía el elemento principal del negocio. A raíz del derrumbe de la cubierta, se produjeron importantes daños en la maquinaria, de forma que resultó económicamente inviable restaurar la nave y no pudo reanudarse la explotación.

La entidad vendedora, Papelera del Besaya, interpuso una demanda contra el Icaf y Nueva Papelera del Besaya para que se declarara la ineficacia de la resolución del contrato con declaración de su plena vigencia, y pidiendo esa cantidad de algo más de nueve millones. Pero la sentencia explica que en marzo de 2011 esta entidad vendedora firmó un documento en el que reconocía a la compradora una reserva a efectos de hacer valer sus eventuales reclamaciones en el futuro una vez concretadas las causas del siniestro.

La Audiencia basó su fallo, que rechaza el recurso de Papelera del Besaya, en que se entregó una cosa distinta de la pactada y que al tiempo de la venta ya existía, aunque no lo supiese la vendedora, un defecto por riesgo de derrumbe. Así, la Audiencia no aceptó el recurso y ahora, tras volver a recurrir en casación, el Supremo da la razón a Nueva Papelera del Besaya y al Icaf.

El alto tribunal respalda el criterio de la Audiencia, rechaza que se puedan debatir en casación cuestiones nuevas no alegadas anteriormente y, en contra del argumento de Papelera del Besaya, advierte de que si el defecto «grave» que afectaba a lo vendido hubiera sido apreciable en el momento de la contratación, ésta no habría tenido lugar.

Para el Supremo, «resulta evidente que constituye un incumplimiento esencial del contrato de compraventa la entrega de una cosa inhábil para el uso objetivamente contemplado al celebrar el contrato, cuya obtención constituye la causa por la que el comprador satisface o se compromete a satisfacer un precio».

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