Cómo evitar que un viaje termine en bancarrota

Cómo evitar que un viaje termine en bancarrota
David Vázquez Mata

Los economistas de Finanzas para Mortales recomiendan viajar con seguro y nos ofrecen algunos consejos

FXM: FINANZAS PARA MORTALES y TAMARA CANTEROSantander

Tras un descanso vacacional, ya estamos de nuevo por aquí para continuar tratando temas de actualidad y ¿qué mejor época que agosto para hablar de vacaciones? No os vamos a hablar de los destinos vacacionales por excelencia de los cántabros, pero sí de algo que nos suele interesar: los seguros de viaje. ¿A quién no le ha surgido la duda alguna vez sobre cuál es el que mejor se adapta a sus necesidades?

Antes de meternos de lleno en el tema, hay que saber que dicho seguro nos proporciona las coberturas necesarias para evitar preocupaciones cuando viajamos. Cubren un límite determinado de dinero en caso de incidencia. Por ejemplo, se puede contratar un seguro que cubra hasta los 10.000 euros en caso de pérdida o necesidad de servicio (compra de otro billete, hospedaje, asistencia médica, etc.)

El precio oscila en función de diferentes factores: tipo de seguro (con mayor o menor asistencia y coberturas), destino del viaje y duración. Hay seguros internos o externos. Los internos son aquellos que contratas con la propia compañía con la que viajas y suele cubrir la pérdida de equipaje, de billete y asistencia por accidente. Por otro lado, los externos no están vinculados con la empresa, si no que provienen de aseguradoras independientes, generando coberturas más amplias y, normalmente, más caras. Cubren además de los anteriormente citado, demoras en los tiempos de viaje, adelanto de dinero en caso de robo, anulación por enfermedad o accidente, repatriación, equipaje, defensa legal y asistencia médica.

Destacar que, a diferencia de otros seguros, el de viaje no es obligatorio salvo excepciones, ya que hay países como Cuba o Rusia en los que para entrar debes contratar un seguro de viaje con cobertura de gastos médicos.

¿Qué tipos de seguros hay?

En general, se puede decir que hay tres tipos de seguros:

Básicos: La cobertura es mínima, encargándose de la asistencia médica, la repatriación sanitaria y la asistencia jurídica. En algunos casos se encargan de los costes por anular el billete.

De cancelación: Devuelven completamente el dinero que ha costado el billete de viaje si hay una enfermedad grave (o de un familiar de primer grado), pérdida del pasaporte o la incorporación del asegurado a un trabajo nuevo.

De máxima cobertura: Sirven para ampliar el seguro mínimo. Suele estar asociada a deportistas que practican actividades de riesgo. El precio del seguro es más alto.

Hay multitud de compañías aseguradoras que ofrecen dichos servicios, también podemos ayudarnos con los conocidos 'comparadores' (como el conocido Rastreator), con ellos podremos valorar las distintas opciones que nos ofrecen a un simple golpe de vista.

Nos despedimos informándoos del aumento anual que existe en este mercado, ya que cada vez más viajeros contratan seguros de viaje. Hay una anécdota de un usuario de una conocida web de viajes que relató su experiencia en Nueva York. No contrató ningún seguro y durante su estancia tuvo que ser operado de apendicitis. La factura ascendió a 30.000 euros, que tuvo que pagar mediante un crédito. Nuestra recomendación es que estudies y valores tus necesidades de viaje e investigues en la multitud de ofertas que existen para todos los bolsillos.

¡Nos despedimos hasta la próxima y no os olvidéis de comentarnos aquellos temas que os apetece que tratemos!

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