«Sodercán y el ICAF deben ser claves para captar recursos hacia proyectos estratégicos»

José Villaverde, Jesús Ruiz-Huerta, Ángel Agudo y Pilar González, ayer en el hotel Chiqui durante la presentación del informe / Alberto Aja

El hotel Chiqui alberga la presentación del informe 'El Desarrollo Económico de Cantabria: Análisis e Instrumentos', a cargo de tres profesores de la UC

Jesús Lastra
JESÚS LASTRASantander

Si no sabes dónde vas, no importa el camino que elijas. La premisa, recogida en la obra del escritor británico Lewis Carroll 'Alicia en el país de las maravillas', fue rescatada ayer por el profesor titular de Comercialización e Investigación de Mercados en la Universidad de Cantabria (UC), Ángel Agudo, igualmente consejero de Economía y Hacienda en la Comunidad con el PSOE entre 2003 y 2011, para ilustrar la importancia que tiene para la región contar con una brújula que le permita recuperar el terreno perdido durante la crisis económica y retornar a los niveles medios de convergencia nacional y europea. Agudo, acompañado por José Villaverde, catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la UC; y Jesús Ruiz-Huerta, igualmente catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos I y patrono de la Fundación Alternativas, presentó en el hotel Chiqui de Santander el informe 'El Desarrollo Económico de Cantabria: Análisis e Instrumentos', en lo que pretende ser un mapa para que la clase política, en colaboración con los agentes sociales y la Universidad, entre otros, pueda encontrar el rumbo vía plan industrial y económico para elevar los actuales índices autonómicos.

En ese ambicioso objetivo, desgranado en un foro organizado por El Diario Montañés y moderado por la periodista de este periódico Pilar González Ruiz, Agudo sostuvo que, dado que la Administración cántabra, por el escaso margen de maniobra fruto de las obligaciones bancarias y con la incertidumbre del nuevo modelo de financiación interterritorial, no va a poder erigirse como elemento tractor para darle un impulso a la economía local, hay que centrar las miradas en otras vías, en concreto, en la empresa pública Sodercán y en el Instituto de Finanzas de Cantabria (ICAF). «Las administraciones públicas necesitan dotarse de instrumentos financieros claves que canalicen masa monetaria hacia proyectos estratégicos», arrancó el profesor.

El Plan

Para ello, abogó por este «plan B» vía ICAF y Sodercán. «Hay que dotar a ambos entes de eficacia y agilidad; modificar las leyes que los regulan en busca de mayor autonomía y profesionalidad. Que Sodercán rinda cuentas al Parlamento y que la Cámara apruebe el nombramiento de sus dirigentes. Además, es necesario que los mandatos no coincidan con el ciclo electoral», sostuvo.

El exconsejero incidió en que el ICAF «tiene que ser un banco de desarrollo regional, que capte recursos del Banco Europeo de Inversiones y de los mercados. No debe consumir recursos públicos ni que se tenga en cuenta para consolidar deuda y déficit. La garantía de los proyectos tiene que ser el análisis de riesgo de los mismos. Igualmente es necesario que obtenga el rating de alguna agencia de calificación».

Respecto a Sodercán, sostuvo que «debe impulsar la política económica global del Gobierno; apoyar la nueva economía y potenciar la clusterización».

Julián Pérez, Victor Gijón, Ambrosio Escandón y Juan Luis Fdez
Julián Pérez, Victor Gijón, Ambrosio Escandón y Juan Luis Fdez / Alberto Aja

Entre otras claves para el futuro, Agudo defendió la creación de una Agencia Cántabra de Ciencia e Investigación «que aglutine lo que actualmente está disperso»; activar una red global capaz de captar talento e inversión; optimizar la labor del lobby cántabro en el mundo; fomentar la innovación, en especial a través de los clúster tecnológicos; todo ello sin olvidar las oportunidades que brinda la «economía de los recursos naturales», bien sea el zinc, el viento o el mar.

Análisis DAFO

El inicio de la presentación del informe, también elaborado por el profesor de la UC Adolfo Maza, corrió a cargo del catedrático Villaverde. En su alocución desgranó el análisis DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades) de Cantabria para radiografiar la salud económica regional. Partiendo de la premisa de que ser un territorio pequeño no tiene que ser un hándicap sino una potencial fortaleza, Villaverde hizo referencia a diversos aspectos durante su disertación. Por ejemplo, la Comunidad tiene asideros a los que aferrarse, como el Puerto o el Aeropuerto, pero en la otra cara de la moneda está el desempeño portuario, lastrado más que otras radas españolas durante la crisis; o la excesiva dependencia de una aerolínea que padece el Severiano Ballesteros. «La crisis ha supuesto a Cantabria un retroceso de una década», anotó.

Otro estudio universitario data el ‘despegue’ en 2014

Otro estudio del Departamento de Economía de la Universidad de Cantabria apunta a que la región ha iniciado la senda de la recuperación económica desde mediados de 2014 y que, tanto en época de recesión como de crecimiento, ha mantenido una trayectoria «similar» a España, aunque con una evolución «más lenta». El director de la investigación, Pablo Coto Millán, catedrático de Fundamentos del Análisis Económico y presidente del Consejo Económico y Social (CES) durante la anterior coalición PRC-PSOE, presentó ayer los resultados de este informe al consejero de Industria, Francisco Martín. El documento también recoge las demandas de los empresarios, orientadas a mejorar las infraestructuras, a incentivar la creación de empleo o a la simplificación de los trámites administrativos.

Con una evolución demográfica que evidencia la pérdida poblacional y dispersión en el territorio, además de un elevado envejecimiento y una baja fecundidad, el experto aludió a que «Cantabria tiene un capital humano más cualificado que el conjunto nacional», que, por contra, «no se aprovecha».

Un mensaje agridulce similar al del desarrollo local en el mercado exterior. «Las exportaciones son más estables que la media nacional, pero las empresas que exportan regularmente son pocas. De hecho, cinco compañías aglutinan el 35% de las ventas en el exterior», dijo.

Luis Revenga, Lola Gorostiaga, Manuel Huerta y Salvador Blanco
Luis Revenga, Lola Gorostiaga, Manuel Huerta y Salvador Blanco / Alberto Aja

Ruiz-Huerta, por su parte, tras alabar el trabajo plasmado en el estudio, defendió la necesidad de «explorar pactos con comunidades vecinas» como palanca para el desarrollo. «Cantabria ha sido una región muy castigada por la crisis, pero también es cierto que los indicadores reflejan un despegue importante en los últimos años».

Teniendo en cuenta que aún «hay que ver el efecto que la incertidumbre política tendrá en la economía», el patrono de la Fundación Alternativas también analizó la nueva revolución industrial que están propiciando los cambios tecnológicos. «El tipo de trabajo está cambiando. Igual no hacen falta empresas tan grandes dentro de unos años».

Ruiz-Huerta igualmente quiso mitigar las tribulaciones cántabras respecto al futuro modelo de financiación autonómica, donde la región saldría mal parada, según los profesores de la UC. «Todo está abierto y no hay nada definido aún», manifestó el experto.

«Optimismo» ante el futuro autonómico a la espera de un plan que sirva de guía

El cierre del evento en el hotel Chiqui para presentar el informe ‘El Desarrollo Industrial Económico de Cantabria: Análisis e Instrumentos’, no podía ser otro. ¿Son ustedes optimistas respecto al porvenir de Cantabria? Los tres ponentes coincidieron en su respuesta afirmativa. José Villaverde sostuvo que «la Comunidad tiene elementos suficientes para salir adelante. Veo un futuro bastante halagüeño», predijo.

Jesús Ruiz-Huerta agregó que «empiezan a verse signos de crecimiento». Eso sí, argumentó que una de las claves para ello gira en torno a la «especialización industrial», quizá en el ámbito agroalimentario, un nicho para Cantabria que coadyuva a fijar población en zonas rurales.

Ángel Agudo, por su lado, opinó que «lo único que le falta a esta región es un plan que sirva de vehículo para mantener en el tiempo una apuesta de desarrollo y crecimiento», anotó.

En este sentido, y dentro de las líneas estratégicas que se deben explorar en tiempos venideros, los ponentes apostaron por «mirar al este», esto es, al País Vasco, a la hora de buscar sinergias económicas en vez de focalizar toda la atención en la ruta meridional con destino Madrid. Como argumento, el tráfico diario de vehículos con Bilbao, «entre 40.000 y 50.000», por los «8.000» que cubren el trayecto entre Santander y la capital de España.

El turismo también tuvo su apartado en el foro, no en vano es actualmente la joya de la corona de la actividad económica cántabra. A juicio de Agudo, se debe trabajar en «una oferta de ocio global» para atraer visitantes que incluya gastronomía, recursos naturales, compras, cultura...

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