Un 40 % de los contratos hechos en Cantabria este año no superan los 7 días

Más de 32.000 contratos de los que se firmaron este año en Cantabria fueron de camareros.
Más de 32.000 contratos de los que se firmaron este año en Cantabria fueron de camareros. / DM .
  • El porcentaje regional de contratos de no más de una semana supera en más de 12 puntos a la media nacional

Un 38,5% de los contratos de trabajo suscritos en Cantabria en los nueve primeros meses de este año tuvieron una duración que no superó los 7 días, lo que supone un incremento del 13 por ciento respecto al mismo periodo de 2015, según un informe de UGT difundido este sábado. El sindicato señala que de los 178.068 contratos firmados entre enero y septiembre en la región, 68.594 no superaron la semana de duración.

Y compara los datos con los de 2009, cuando representaban un 22 por ciento del total de toda la contratación. En relación ha ese año, apunta, el incremento ha sido del 169 por ciento.

El informe, elaborado con estadísticas oficiales del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y del Servicio Cántabro de Empleo (EMCAN), destaca que el porcentaje regional de contratos de no más de siete días supera en más de 12 puntos a la media nacional.

Así, en España desde enero a septiembre de este año se han acumulado 3.763.803 contratos de la misma duración, el 25,6 % de los 14.668.868 registrados.

Ocho de cada diez de estos contratos tienen una vigencia en Cantabria inferior a los cinco días (59.504 este año), la franja mínima de duración en las estadísticas del SEPE, que incluye los de unas horas de trabajo o los que no alcanzan un día completo. Además los contratos de menos de cinco días aportan ya el 33 % de toda la contratación regional, cuando en 2009 eran poco más del 18.

Según UGT, todas las franjas de duración de los contratos de trabajo temporales hasta un máximo de seis meses se incrementan en Cantabria desde 2009, año de referencia en el informe porque fue el anterior a las dos últimas reformas laborales de 2010 y de 2012.

Para el responsable regional de Empleo del sindicato, Julio Ibáñez, esas reformas son las que "han abierto la puerta a la mayor precariedad de los contratos registrada hasta ahora en la región y en toda España".

El estudio recoge que este año en Cantabria se vuelve a superar en estas fechas el 93 % de contratos temporales, como ya sucedió en 2012 y en 2015, aunque a juicio de Ibáñez "lo verdaderamente preocupante" es que estos máximos históricos de temporalidad contractual van acompañados de un crecimiento incesante de los de menor duración, que "son firmados una y otra vez por la misma persona a lo largo del año".

Índice de rotación

De hecho, por octavo año consecutivo el índice de rotación contractual (número de contratos firmados por la misma persona) se incrementa en Cantabria hasta alcanzar el pasado mes de septiembre los 2,75 contratos por persona (3,15 en los temporales). Eso supone 14 décimas más que en 2015, año que ya se cerró con el máximo histórico de 2,99 contratos por persona, por lo que es previsible que acabe el ejercicio de 2016 con más de 3 contratos por persona.

"Tenemos más contratos de trabajo que nunca en Cantabria pero eso no implica más empleos y mucho menos estables, sino la confirmación de que la contratación se mueve en máximos históricos de precariedad desconocidos hasta ahora, que lo único que generan es una corta estancia del trabajador en el empleo", advierte.

Asimismo avisa de que la creciente precariedad de la contratación tiene importantes repercusiones. Destaca que coincide con una siniestralidad laboral igualmente creciente en los últimos años, debilita la negociación colectiva, añade dificultades para la formación de los trabajadores y para mejorar la escasa productividad de los empleos, además de mermar los salarios y las cotizaciones a la Seguridad Social, con lo que esto implica para la financiación del sistema público de pensiones.

"Se quiera o no, esta contratación de tan pobre calidad socava algunos pilares básicos del propio Estado de Bienestar e influye en casi todo, incluida la evolución demográfica, porque muchos jóvenes se ven obligados a tomar decisiones siempre difíciles que en muchos casos pasan por la emigración, que incide a su vez en el envejecimiento de la población", puntualiza Ibáñez.

A su juicio, es imprescindible un cambio en las condiciones de contratación si se quiere revertir la tendencia negativa de tantos ámbitos sociales.

Camareros, peones, limpiadores y cocineros

UGT vincula en su informe el predominio de los contratos muy precarios a determinadas ocupaciones profesionales que son paradigma de la estacionalidad económica y en algunos casos de esa precariedad, cuyo peso relativo en la economía regional ha crecido en los últimos años en detrimento de otras consideradas más estables y de mayor calidad en el empleo.

Entre enero y septiembre de este año, casi la mitad de todos los contratos de trabajo suscritos en Cantabria se incluyen en cuatro ocupaciones profesionales: los camareros, que registran un total de 32.175 contratos este año (18,07 % del total de la contratación); los peones industriales, con 27.647 contratos (15,6 %); el personal de limpieza, con 14.274 contratos (8,02 %); y los cocineros o ayudantes de cocina, que han firmado un total de 9.668 contratos (5,43 % del total de la contratación).

Cerca de un 30% de todos los contratos de trabajo de este año (50.908) corresponden al sector de la hostelería, que aumentan más de un 13 % en comparación al año pasado (+5.864) y un 14 % son del comercio (24.094), que repuntan casi un 18 (+3.643).

Un 11 % (19.383) están vinculados a la industria alimentaria, con un incremento de un 8 % (+1.439) y otro 11% se reparte entre la industria del metal (10.307) y el transporte (9.651), con un aumento de un 7 y un 60 % respectivamente en comparación al mismo período de 2015.