Rajoy sorprende al recomendar al PSOE que se regenere si quiere ganar

Mariano Rajoy, en Cuenca. / Efe
  • El presidente del Gobierno alaba a Cañete para combatir las críticas contra su candidato por la polémica sobre su comentario machista

La tesis más extendida en el PP, incluso defendida en privado por Mariano Rajoy, es que a los populares les conviene que Alfredo Pérez Rubalcaba siga al frente del PSOE. En Génova consideran al actual secretario general de los socialistas como un candidato con muchos puntos débiles por su participación activa en el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Además, Rajoy siempre ha destacado que, de toda la nómina de posibles aspirantes a las primarias, Rubalcaba era el único que tenía un perfil de hombre de Estado con el que dirimir cuestiones capitales como, por ejemplo, el órdago de los soberanistas catalanes.

Por todo ello, sorprende la recomendación que hizo el presidente del Gobierno, ayer, en un mitin en Cuenca. «No se puede votar al PSOE –espetó–, no van a parte alguna hasta que no se regeneren, cambien, se enteren, aprendan». Una exposición de motivos que, al menos en parte, podrían firmar los socialistas que abogan por una retirada definitiva de Rubalcaba de la primera línea. El líder de los populares insistió en que, hasta que el PSOE no de este paso, «es muy difícil que tengan posibilidad alguna de hacer algo razonable en nuestro país».

No era el mensaje mollar que quiso vender Rajoy en Cuenca. Su intervención giro sobre dos ejes conocidos: la recuperación económica de España bajo su batuta y un alegato sobre el voto útil, pero el propio dirigente popular tejió una madeja de reproches previos al PSOE que acabó en esta reflexión que sorprendió a su propio equipo. En cualquier caso, Rajoy cree que los españoles van a votar al PP porque es el partido «que ha hecho frente a la crisis» y darán la espalda al PSOE «porque es el partido que nos metió en la crisis, y nadie quiere volver a ese terrible pasado».

Al terminar el acto, el que más público ha congregado en lo que se lleva de atípica campaña del PP, unos 2.200 personas, Rajoy mantuvo una breve charla informal con periodistas a los que transmitió sus sensaciones de cara al 25 de mayo. Sus datos, basados en encuestas y sondeos por comunidad autónoma, es que el PP ganará de manera holgada las elecciones, incluso en Andalucía, única región en la que el PSOE partía como favorito.

«Los nuestros nos han perdonado», apostilló otro miembro de la candidatura popular a las elecciones al Parlamento europeo, en alusión a que el enfado en las filas de la formación de centro-derecha por algunas decisiones del Ejecutivo, como la subida de impuestos, había amainado, según su punto de vista. De puertas hacia afuera, la posición del PP es decir que todo está en el aire y que el partido debe apretar los dientes en los días que restan hasta la celebración de los comicios.

El debate televisivo entre Miguel Arias Cañete y Elena Valenciano supuso una inesperado borrón en el guión de campaña del PP. Rajoy quiso combatir las críticas hacia su candidato, por el comentario machista que dedicó a Valenciano al día siguiente del cara a cara televisivo, pero muy a su estilo. Rajoy eludió el incidente, pero no escatimó alabanzas hacia su aspirante. «Os digo, lisa y llanamente, que Miguel Arias Cañete es el mejor candidato de los que se presentan a las elecciones europeas», enfatizó como prólogo a una amplía glosa de los «éxitos» logrados por el exministro en Bruselas, durante su última etapa al frente de Agricultura. «A Miguel nadie tiene que explicarle cómo va Europa, ha ganado mil batallas y nunca ha regresado de Europa con las alforjas vacías».

Libertad de las mujeres

María Dolores de Cospedal, en su doble condición de presidenta de Castilla-La Mancha y secretaria general del PP, precedió en la palabra a Rajoy. Tampoco se metió de manera directa en el charco del machismo, pero en un momento de su disquisición sí dijo que «la libertad que queremos las mujeres es poder trabajar».

El máximo dirigente popular sabe que hay un sector del partido que opina que la número dos del PP debería pasar más tiempo en Génova. Rajoy suele dejar que florezcan estas polémicas para después, como hizo en Cuenca, enfatizar que Cospedal es de su total confianza. Por primera vez en meses, le agradeció en público el «buen trabajo realizado» al frente de la secretaria general del PP «en momentos muy difíciles», en velada referencia al ‘caso Bárcenas’.