Todos los partidos salvo Bildu pararon la campaña

Isabel Carrasco. / Efe
  • Rajoy conoció la noticia mientras se dirigía al AVE para participar en un mitin en Valladolid y, horas más tarde, viajó a León

La política española volvió a vivir un día trágico en medio de una campaña electoral. Tras conocer el asesinato de Isabel Carrasco en León, las principales formaciones, salvo Bildu, anularon todos sus actos previstos tanto para la tarde del ayer como para esta mañana. Tan solo se salvó de este parón el ‘cara a cara’ televisivo que mantendrán los candidatos de PP y PSOE a las elecciones europeas, Miguel Arias Cañete y Elena Valenciano.

Mariano Rajoy conoció la noticia alrededor de las cinco y media de la tarde, mientras se dirigía a la estación de Chamartín para coger un AVE rumbo a Valladolid, para participar en un mitin junto al presidente de Castilla y León, Juan José Lucas, y al que estaba previsto que asistiera la propia Carrasco, como presidenta del PP en León. Se trataba del acto central del PP en esta comunidad autónoma.

Ante la noticia del asesinato, la escolta de Mariano Rajoy ejecutó el protocolo de seguridad previsto ante este tipo de sucesos y regresó a la Moncloa. El jefe del Ejecutivo estuvo en su despacho pendiente de los acontecimientos. Habló en varias ocasiones con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. A las 18.17 horas, el PP envió un SMS comunicando la suspensión de su agenda en toda España.

Alfredo Pérez Rubalcaba, que se encontraba en Jaén para cumplir con uno de sus múltiples compromisos en esta campaña, telefoneó a Rajoy para expresarle las condolencias de la familia socialista y para comunicarle que el PSOE tampoco haría campaña. Un gesto de luto que compartieron IU, UPyD, CiU, Ciudatans, Compromís y Vox, entre otros.

Esteban González Pons, número dos de la candidatura popular, fue el primero en desplazarse hasta León, ciudad a la que llegaría horas más tarde el propio Rajoy.

Unas horas antes, el presidente del Gobierno hizo público un mensaje de condolencias y de condena de un asesinato que le había producido «la más honda conmoción». Rajoy conocía personalmente a Carrasco, una de las dirigentes populares más relevantes en esa comunidad autónoma.

Vileza

«Si toda muerte es causa de dolor y desazón, la vileza del asesinato de Isabel Carrasco no solo nos remueve en lo más profundo sino que nos causa el más vivo rechazo», apostilló Rajoy tras alabar la entrega con la que la fallecida realizaba su tarea al frente de la Diputación de León. «En estas horas de angustia –añadió Rajoy– para tantos como conocieron y quisieron a Isabel Carrasco quiero dejar testimonio en mi propio nombre, y en el del Gobierno, de nuestros sentimientos de solidaridad hacia su familia, así como de nuestra repulsa a la violencia homicida que ha acabado con su vida».

Una de las pocas actividades que el PP llevó a cabo la protagonizó Soraya Sáenz de Santamaría, que antes de que se conociera la orden del PP de anular todos los mítines participó en un encuentro sectorial en Sevilla junto a Juan Manuel Moreno, número uno los populares en Andalucía, en el que se guardó un minuto de silencio. Antes de que se conocieran las primeras pesquisas policiales, la vicepresidenta del Gobierno mostró su consternación y aseveró que se trataban de «momentos muy duros para todos, familiares y políticos».

Por otra parte, se da la circunstancia de que Isabel Carrasco comió ayer con el periodista Fernando Jáuregui, del que se despidió diez minutos antes de ser asesinada.