Alberto Garzón y su 'extraño' papel

El coordinador general de IU y candidato de Unidos Podemos, Alberto Garzón.
El coordinador general de IU y candidato de Unidos Podemos, Alberto Garzón. / Efe
  • Se presumía que podría ser una figura clave en el próximo Gobierno tras un futuro pacto de izquierdas, pero tras los resultados de este 26-J, parece que no tendrá mucho que celebrar

«Queredme menos y votadme más». Alberto Garzón (Logroño, 9 de octubre de 1985) bromeó parafraseando al expresidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y al exlíder de Izquierda Unida, Julio Anguita, cuando en febrero la encuesta del CIS le consideró como el político mejor valorado pese a no ser candidato a la Presidencia, ya que su coalición la encabeza el líder de Podemos, Pablo Iglesias. El riojano, una de las revelaciones dentro del escenario político nacional y número 5 de la lista de Unidos Podemos por Madrid en estas elecciones, selló con un abrazo el pasado mes de mayo la unión de IU a la formación 'morada' formando Unidos Podemos. La coalición se unió para sumar más escaños aunque tras este 26J parece que a Podemos le iba mejor cuando no estaban unidos.

La relación entre ambas formaciones no ha sido nada fácil aunque compartieran parte de su ideología. Su unión era esperada después de los cálculos hechos tras los pasados comicios, donde ambas formaciones hubieran sumado, según los resultados definitivos de aquel 20-D, el 24,32% de los votos. Lejos del PP pero que podrían haber convertido al 'matrimonio' de izquierdas en segunda fuerza política en el Congreso. Eran las cuentas de la lechera. Un espejismo visto lo visto esta noche. «Los resultados no son nada satisfactorios», dijo Iglesias en su intervención tras conocer los datos este domingo. Garzón apareció en la primera línea junto al líder de la formación, más expresivo que nunca. Se situó a la derecha de éste, mientras que a la izquierda se colocaba Errejón. Ambos con la mirada perdida. El mal resultado cuestiona esta alianza y la estrategia de Iglesias. No ha conseguido convertirse en una alternativa al PP.

En este nuevo escenario, con los resultados de este domingo el papel de Alberto Garzón es toda una incógnita. Se presumía que podría ser una figura clave en el próximo Gobierno. El político, que ha ido atrapando al votante desencantado y 'enganchando' al menor de 40 años, contaba con ocupar el ministerio de Economía, Hacienda y Competitividad en un futuro Gobierno tras un posible pacto de izquierdas con el PSOE. O así al menos lo anunció la formación del partido morado en Zaragoza el pasado mes de febrero en un tuit que posteriormente borró "para evitar confusiones", según dijeron.

Dijo en su último mítin que en España «la sonrisa vencerá a quienes imponen el terror», pero tras los resultados no tienen nada que celebrar. Ni un corazón, ni una sonrisa, ni un escaño más que aquel 20D. IU parece que podría pedirle el divorcio a Podemos en los próximos días de confirmarse la decepción electoral. El ascenso político del licenciado en Economía por la Universidad de Málaga y Máster en Economía Internacional y Desarrollo se queda en ilusión tras no haber logrado la misión de lograr sumar a sus fieles en la nueva coalición de izquierdas.