El alcalde fue el encargado de abrir las fiestas./ Foto: Luis Palomeque
El pañuelo triunfa
Los pañuelos que repartió ayer EL DIARIO MONTAÑÉS, en colaboración con BM Supermecados, en los puntos de venta de Torrelavega, ayudaron a dar colorido al arranque de las fiestas de la Virgen Grande. La iniciativa fue todo un éxito y miles de personas lucieron el pañuelo con los colores de Torrelavega, verde y rojo. El suplemento especial sobre las fiestas que publicó ayer este periódico también obtuvo una excelente acogida.
Este año nadie miraba al cielo. No había que preocuparse por la lluvia y en el Bulevar Demetrio Herrero había dos temas de conversación: el calor africano que apretó durante toda la jornada y La Patrona. Durante el día se sudó la gota gorda, pero al atardecer la temperatura se suavizó y la gente acudió de forma multitudinaria –alrededor de 7.000 personas– a la plaza del Ayuntamiento para no perderse el arranque de las fiestas de la Virgen Grande.
En la capital del Besaya hay ganas de pasarlo bien, de aparcar por unos días los problemas, y eso se palpaba en el ambiente. Lo de ayer fue sólo el aperitivo de lo que se vivirá en la ciudad durante los próximos nueve días, con más de un centenar de actos lúdicos que se desarrollarán hasta el 19 de agosto, la gran mayoría gratuitos.
Pero, todo comenzó en el balcón del Palacio Municipal con el chupinazo que lanzó el alcalde de Torrelavega, Ildefonso Calderón. Previamente, fue el encargado de presentar a los hermanos Nando y Sergio Agüeros, líderes del grupo Tanea, como pregoneros de las fiestas, «dos jóvenes torrelaveguenses que con sus canciones han llegado al corazón de mucha gente». Antes de eso, el alcalde felicitó las fiestas a los vecinos: «Gracias por estar aquí, porque con vosotros Torrelavega se presenta como una ciudad alegre, participativa y con ganas de agradar a propios y extraños».
A continuación, Sergio tomó la palabra y se dirigió a los presentes para transmitir el agradecimiento «más sincero y profundo que dos torrelaveguenses de corazón y devoción puedan dar por el hecho de poder demostrar desde esta atalaya el orgullo y la satisfacción que supone pregonar el comienzo de las fiestas del pueblo que nos vio nacer». Después de la introducción de su hermano, intervino Nando. En primer lugar se remontó a la niñez y recordó cuando sus padres emprendieron una nueva vida dejando atrás «su querido valle de Lamasón». «Aquí, en Torrelavega, nacimos mi hermano y yo, en el año 75 y yo en el 76, uno en el hospital del Carmen y otro en el hospital de la Cruz Roja. Desde entonces hasta hoy siempre hemos vivido y hemos estado vinculados a esta ciudad. Primero en la calle Félix Apellániz, más tarde en el pueblo de Torres y, ahora, como es mi caso, en el centro de esta querida vega».
«Arrimar el hombro»
Nando Agüeros no quiso esquivar esta época de crisis económica e incertidumbre y lanzó un mensaje de unión. «Debemos ser fuertes y arrimar el hombro. Tenemos que estar más unidos que nunca porque la historia ha demostrado que somos una tierra valiente que no se doblega con facilidad. Quisiera que todos mis vecinos salieran a la calle a disfrutar de estas fiestas y que sirvan como bálsamo y como paréntesis ante cualquier problema», dijo.
Por último, el cantante y compositor cántabro tuvo unas emotivas palabras dedicadas a la ciudad: «Decir Torrelavega es decir cruce de caminos, punto de partida y destino. Caminos hacia Asturias, Castilla, País Vasco. Trasiego de civilizaciones, ruta de foramontanos repobladores. Partida para tantos emigrantes que dejaron a la espalda su pueblo y su corazón, y destino para muchas familias que aquí llegaron en busca de un futuro mejor». Cuando los hermanos Agüeros acabaron su intervención al grito de ¡Viva Torrelavega! ¡Viva Cantabria! y ¡Viva las fiestas de la Virgen Grande!, el alcalde fue el encargado de encender la mecha y lanzar el chupinazo. Con el estruendo del cohete y el lanzamiento de confeti y globos gigantes, se desató la euforia, contenida por la tarde, a pesar de la participación de las peñas, la presencia de gaiteros de tres comunidades autónomas (Buxos Verdes, Arrexouba, Os Valuros, Camín de Fierru y la Banda de Gaitas de Cantabria) y la animación circense a cargo de Malabaracirco.
Espectáculo
Los gaiteros participaron en un pasacalles desde el Teatro Municipal Concha Espina hasta el Bulevar Demetrio Herrero, donde el sonido de las gaitas se unió al espectáculo de la compañía torrelaveguense. Malabaracirco estrenó ‘El viaje de Mr. León’, que acercó a los asistentes a un mundo onírico de personajes de ensueño, que llegaron al Bulevar realizando un colorido pasacalles e interactuando con el público y con el objetivo de transportar el preciado pregón de La Patrona.
Una tirolina
Una tirolina situada a 15 metros de altura sirvió para que una actriz, que había recibido el pregón con alguna dificultad, volase por encima de las cabezas de la gente e hiciese entrega, entre admiración y aplauso, del escrito a los hermanos Agüeros. En el espectáculo se combinaron técnicas de circo (zancudos, equilibristas...) con teatro gestual y conexión con los asistentes. Para este espectacular montaje, Malabaracirco contó con la colaboración de Estudios Clementine, empresa que abarca el trabajo audioavisual en todo su proceso, y también con la de Brenes XXI, que desarrolla actividades de educación y animación. Una vez más, los torrelaveguenses se echaron a la calle para participar en sus fiestas patronales.