Un viaje al pasado

    fotogalería

    usto Chamorro, Victoria Cobo, Enrique Liniers, Gerardo García Castrillo,Joaquín Solanas, José María Grande Urquijo y José Luis Casado Soto. / Antonio San Emeterio, 'Sane'

    • La historia de la Marina española, en el Museo Marítimo del Cantábrico

    Se puede contemplar estos días en el Museo Marítimo del Cantábrico, en Santander, una atractiva exposición titulada 'Hombres y barcos. La fotografía de la Marina española en el Museo Naval. 1850-1935'. En el acto de inauguración de la muestra -en la que además de fotografías hay magníficas maquetas navales e incluso uniformes de oficiales de finales del XIX y principios del XX- estuvieron presentes, entre otros , Joaquín Solanas, director general de Cultura del gobierno de Cantabria; Enrique Liniers, comandante Naval de Santander; José María Grande Urquijo, delegado de Defensa; Justo Chamorro, coronel jefe de la XIII Zona de la Guardia Civil en Cantabria; Gerardo García Castrillo, director de Museo, y José Luis Casado Soto, historiador.

    Según la institución organizadora del evento -el ministerio de Defensa a través de la subdirección general de Publicaciones y Patrimonio Cultural- esta exposición «ofrece un conjunto de fotografías formado por copias actuales a partir de los positivos originales de época conservados en el Museo Naval de Madrid. Estas imágenes han sido seleccionadas ente las más de doscientas publicadas en el libro del mismo título editado en el año 2007 dentro de la colección de la fotografía militar, que pretende difundir el patrimonio compuesto por la fotografía histórica que conserva el ministerio de Defensa».

    Las imágenes enmarcadas en la exposición forman un florilegio que abarca el periodo 1850-1935 y «permiten llevar a cabo un amplio recorrido por esta etapa de la historia de la Marina española. Se puede apreciar la evolución técnica y formal de la Armada desde el periodo inmediato a la Revolución Industrial hasta una Marina plenamente tecnificada, como la que aparece en los años de la República». Son, en suma, estampas muy realistas «que revelan la verdadera dimensión de la Marina y sus hombres sin grandilocuencia o pintoresquismo, en su día aprovechadas por la institución militar para difundir y dar testimonio de su realidad a la sociedad, constituyendo un reportaje en el que prima el interés informativo sobre el estético, lo que no impide que en muchos casos el resultado artístico sea grande».