Una huella profunda

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Lola Cuevas, Carmencita García, Carlos Garrido, Carmen Sánchez, Susana Gabaldón, Pilar Bolado y Marián Tazón.

  • Las 'Viejas Glorias de Politrauma' evocaron en su comida a Enrique Hormaechea

En el restaurante Maremondo, de El Sardinero, se reunieron a comer las autodenominadas 'Viejas Glorias de la Unidad de Politrauma de Valdecilla', que así decidieron bautizar el año pasado sus protagonistas tan entrañable reunión para despedir un año y dar la bienvenida al siguiente. Asistieron al encuentro auxiliares, médicos, celadores, enfermeras y la supervisora, Carmencita García.

La citada unidad comenzó a funcionar en 1973, siendo sus fundadores Enrique Hormaechea y la propia Carmencita. En la comida se rindió homenaje al inolvidable Enrique, que falleció en el propio hospital en agosto de 2014.

«La idea de reunirnos nació a raíz de mi jubilación. Nos planteamos hacer esta comida para recordar viejos tiempos, que en nuestro caso tenemos la inmensa fortuna de poder decir que fueron muy buenos, y mantenerla ya todos los años», declaraba en su día Carmencita a El Diario Montañés. Y añadía: «La mayoría ya no están trabajando en Valdecilla, sino en diversos centros de salud de nuestra comunidad autónoma, pero no perdemos el vínculo. Estamos en contacto en cuanto nos necesitamos. Nuestro grupo estuvo siempre perfectamente unido. Por esa razón trabajamos muy bien, muy a gusto». A modo de ejemplo significativo, Pilar, otra de las componentes de la reunión, recordaba cómo se trasladaba entonces «en ambulancia o helicóptero a los tetrapléjicos. Les llevábamos a Toledo para que se recuperaran. Y a los grandes quemados, a Bilbao. A Cruces. Y también a La Paz, en Madrid».

El menú de la comida junto al mar estuvo integrado por ensalada de queso fresco con espuma de tomate; milhojas de berenjenas rellenas de marisco sobre crema de verduritas; merluza con salsa de mejillones; zancarrón de ternera en su jugo y pionono relleno de dulce de leche y crema.

La segunda reunión de 'Viejas Glorias de la Unidad de Politrauma de Valdecilla' fue, por tanto, igual que la primera, un completo éxito. Y estuvo envuelta en la nostalgia, en la evocación llena de cariño hacia un profesional y ser humano de primera clase: Enrique Hormaechea. En declaraciones a El Diario Montañés, Carmencita le recordaba destacando que era «una persona bondadosa, afable, verdadero amigo de sus amigos. Y como profesional, único. De él aprendimos todos muchísimo. Era muy trabajador, tenía gran sentido del humor y supo perfeccionar la Unidad. Cuantos trabajamos a su lado le recordamos de manera permanente y con inmensa admiración».