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Julián Ortega, María Asunción Cuesta, Rosario López y Ángela Turner. / Antonio San Emeterio, 'Sane'

Un mar de recuerdos

  • Jaime Piris presentó en el Ateneo de Santander su libro ‘Crónica de un viaje soñado’, relato de una aventura personal inolvidable

De vez en cuando los sueños se convierten en realidad. Jaime Piris Piñeiro lo sabe por propia experiencia, pues pudo cumplir uno. Consistió nada más y nada menos que en atravesar el Atlántico en un velero y visitar varios países caribeños. Llevó a cabo tan apasionante aventura entre los años 2002 y 2003. Los recuerdos acumulados en ella los ha sintetizado en un magnífico libro, diseñado por José Luis Ramos, que presentó en el Ateneo de Santander. En el acto le precedieron en el uso de la palabra Manuel Ángel Castañeda, presidente del Ateneo, y José María Cubría Mirapéix, autor del prólogo.

Evoca Jaime en el texto las famosas y divertidas palabras de Jacinto Benavente «lo malo de los sueños es que la mayoría de ellos sólo se roncan». Introduce así al lector en el apasionante viaje que viviera con Ángela, su esposa. Como se precisaba desde el Ateneo, «una vez cumplidos con éxito los deberes que la vida impone a la pareja de empresarios, una vez jubilados y dejando en manos de sus hijos su empresa, hacen realidad su sueño de toda la vida: repetir el viaje de Cristóbal Colón y su descubrimiento».

La obra detalla «los dos años de preparación y nueve meses de navegación» que el conocido empresario santanderino decidió resumir en ‘Crónica de un viaje soñado’, florilegio de anécdotas inolvidables. En un gesto que le honra, el autor destinará todo el dinero que recaude con la venta del libro a la Cocina Económica de Santander.

Jaime Piris declaraba a EL DIARIO MONTAÑÉS minutos antes de que comenzara el encuentro con el público que se considera «una persona muy afortunada al haber realizado un viaje tan maravilloso en compañía de mi mujer y, después, al haber podido plasmarlo en las páginas de un libro. Por fortuna, mi memoria recuerda con precisión sus principales detalles. Dejo constancia de cada uno línea a línea».

Y también, como perfecto complemento, mediante una selección de fotografías que levantan acta gráfica de cuanto aconteció. Enhorabuena, Jaime.