Condenados a muerte 31 egipcios acusados de matar al fiscal general

  • Las sentencias serán remitidas al muftí egipcio que deberá pronunciarse sobre las condenas, aunque su dictamen no es vinculante

Un tribunal penal de El Cairo ha condenado a muerte a 31 personas supuestamente implicadas en el asesinato del fiscal general de Egipto, Hisham Barakat, a mediados de 2015, informaron fuentes judiciales. Las sentencias serán remitidas al muftí egipcio que deberá pronunciarse sobre las condenas, aunque su dictamen no es vinculante.

La corte penal ha fijado la próxima sesión el 22 de julio, cuando anunciará la sentencia definitiva de estos 31 procesados, quince de los cuales son prófugos, según la agencia oficial MENA, de un total de 67 acusados de estar involucrados en la muerte de Barakat.

A los sentenciados se les acusa de asesinato premeditado y sabotaje, de pertenecer a un grupo terrorista, en una clara alusión a los Hermanos Musulmanes, de unirse a una organización terrorista extranjera y de espiar para el movimiento palestino Hamás. También de posesión y fabricación de explosivos, tenencia ilegal de armas automáticas y blancas, así como de cruzar ilegalmente la frontera.

Según las investigaciones encabezadas por el actual fiscal general, Nabil Ahmed Sadeq, quien sustituyó a Barakat, los implicados pertenecen al "grupo terrorista de los Hermanos Musulmanes". Según Sadeq, colaboraron con el movimiento islamista palestino Hamás y dirigentes de los Hermanos Musulmanes huidos al extranjero con el objetivo de planear ataques contra autoridades para generar caos y derrocar al Gobierno egipcio.

También, agrega, recibieron instrucción en campamentos de Hamás en la preparación de explosivos y seguimiento a personalidades, entre ellas Barakat, quien murió en un atentado con un vehículo cargado de explosivos en El Cairo, en junio de 2015. El ministro egipcio del Interior, Magdi Abdelgafar, acusó a los Hermanos Musulmanes y a Hamás de planear y ejecutar ese ataque, pero ambos grupos negaron su implicación en el crimen.

Este atentado, el más grave contra la judicatura en Egipto, causó graves heridas a Barakat, quien falleció poco después en un hospital, y a varios de sus escoltas y civiles. Barakat, que tenía 65 años en el momento de su muerte, había sido nombrado para el puesto en julio de 2013, después del derrocamiento militar del presidente Mohamed Mursi, y había presentado ante la justicia a miles de islamistas en sus dos años en el cargo.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate