Trump recibe triunfante a los tres rehenes estadounidenses de Corea del Norte

Trump recibe a los estadounidenses liberados. /Reuters
Trump recibe a los estadounidenses liberados. / Reuters

Dos de los tres liberados ni siquiera habían sido detenidos cuando Trump fue investido presidente

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York

Donald Trump ha recibido esta mañana personalmente a los tres estadounidenses que Corea del Norte ha mantenido presos para poder canjearlos en las negociaciones antinucleares. Con ello se cuelga una medalla que algunos quieren elevar hasta el Nobel de la Paz y se prepara para anunciar la fecha y sede de la histórica reunión con Kim Jong-un, ha quien hoy ha agradecido el «bonito gesto» de la liberación. Trump ha confiado en lograr la desnuclearización total de la península de Corea y ha señalado que realmente cree que el líder norcoreano «quiere hacer algo y llevar a su país al mundo real» y se ha mostrado convencido de que puede «tener éxito» en su acercamiento a Pyongyang.

No es cierto que haya conseguido lo que intentaron todos sus antecesores, como gusta decir, porque dos de los tres liberados ni siquiera habían sido detenidos cuando Trump fue investido presidente. Con todo, el gobierno de Pyongyang dice que esta concesión ha sido la más difícil. El propio Kim Jong-un ha estado involucrado en ella desde que a principios de abril los prisioneros fueron trasladados a un hotel a las afueras de la capital, donde han recibido tratamiento médico y psiquiátrico. Como consecuencia, los tres subieron al avión estadounidense por su propio pie y aparentan estar en buena salud.

Se evitaba así la pifia de entregar a un moribundo en coma, como ocurriese con el estudiante Otto Warmbier en los últimos días de Obama. El joven de 22 años murió tres días después y se convirtió en un símbolo de la brutalidad del régimen. Como él, los tres liberados hoy habían sido acusados de espionaje y actividades «hostiles» al régimen. Los profesores Tony Kim, de 59 años, y Kim Hak-song, de 55, llevan un año en prisión, mientras que el preso más antiguo Kim Dong Chul, un empresario hotelero de 64 años, casado y con dos hijas, fue detenido en octubre de 2015.

Trump, acompañado de la primera dama y del vicepresidente, Mike Pence, ha recibido en la base aérea de Andrews a los tres liberados. El mandatario y la primera dama han subido al avión después del aterrizaje, donde han permanecido durante unos minutos antes de abandonarlo acompañado de los tres estadounidenses, que han hecho signos de victoria celebrando su liberación.

La Casa Blanca había expresado que vería su liberación como un gesto de buena voluntad que facilitaría las negociaciones. Después de eso, al secretario de Estado Mike Pompeo le costó sólo 90 minutos de reunión. Mientras él discutía los detalles de la cumbre que se avecina, el médico estadounidense que había viajado con él se acercó al hotel donde los tenían y los llevó al avión. «Durante décadas hemos sido adversarios, ahora tenemos la oportunidad de trabajar juntos», exhortó Pompeo.

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