Ford Focus RS, deportividad a ultranza

  • El nuevo deportivo Ford Focus RS, con una potencia de 350 caballos, alcanza una velocidad máxima de 266 km/h

El Focus RS es uno de los 12 nuevos vehículos de altas prestaciones que Ford presentará de aquí a 2020 como parte de una nueva era del departamento Ford Performance, que sirve como laboratorio de innovación y banco de pruebas para crear vehículos, componentes, accesorios y experiencias de altas prestaciones. Esto incluye el desarrollo de innovaciones y tecnologías en materia de aerodinámica, reducción de peso, electrónica, rendimiento de motor y eficiencia de combustible que pueden trasladarse luego al resto de la gama de productos de Ford.

El nuevo Focus RS es la tercera generación de vehículos RS, tras los modelos lanzados en 2002 y 2009 y, obviamente, el más rápido hasta la fecha. Para ello, incorpora tracción total y un nuevo motor gasolina EcoBoost de 2.3 litros de cilindrada y 350 CV de potencia. Las primeras unidades de este “compacto de carreras, para andar por la calle” llegarán a los concesionarios en el mes de abril, con precios a partir de 41.440 euros.

La imagen del Focus RS es impactante, con llantas específicas, doble tubo de escape de gran tamaño y alerón trasero, como elementos más característicos.

Agresivo

La imagen del Focus RS es impactante, con llantas específicas, doble tubo de escape de gran tamaño y alerón trasero, como elementos más característicos.

Los conductores del Focus RS pueden elegir entre cuatro modos distintos de conducción, “normal”, “sport” o “pista” y Drift Mode, que configuran la tracción total, los controles de la amortiguación, el control de estabilidad electrónico, la respuesta del motor y la dirección, incluso el sonido del escape cambia para ofrecer un rendimiento “de carreras” tanto en carretera como en circuito.

El sistema “Drift Mode” ayuda al conductor a realizar un derrapaje controlado en sobreviraje (derrape de las ruedas traseras), en conducción deportiva en circuitos. El Focus RS también dispone con el sistema de arrancada “Launch Control”, para aprovechar todo el potencial del coche. Configura los sistemas de chasis y motor del vehículo paras ofrecer la mayor aceleración posible sin importar las condiciones del terreno. Con la adopción de neumáticos Michelin mejora el comportamiento en curva.

El conductor selecciona el control de arrancada desde el menú, pone la primera marcha, pisa el acelerador y libera el embrague. El sistema selecciona entonces el modo de conducción más adecuado, incluyendo la distribución de la potencia a través de la transmisión 4 x 4, mantiene un par máximo gracias a la función overboost de sobrepresión momentánea del turbo, gestiona el sistema de control de tracción y configura los amortiguadores.

El sistema de tracción total del nuevo Focus RS utiliza un conjunto de embragues gemelos con control electrónico que gestionan el envío de la “caballería” disponible a la parte delantera y trasera del vehículo y también pueden controlar la distribución lateral del par motor en el eje trasero, una característica que tiene un importante efecto en la estabilidad en el paso por curva. El sistema de tracción 4 x 4 monitoriza los datos recibidos por múltiples sensores del vehículo hasta cien veces por segundo.

El nuevo propulsor gasolina EcoBoost 2.3 litros del Focus RS cuenta con un turbocompresor de baja inercia con un compresor más grande, un diseño de entrada de aire mejorado y un sistema de escape de alto rendimiento de gran calibre. El par máximo, de 440 newton metro, se entrega entre 2.000 y 4.500 vueltas, aunque se puede llegar transitoriamente (durante 15 segundos) hasta los 470 newton metro durante una aceleración a tope para que entre en acción la sobrepresión del dispositivo overboost.

Ford Edge

El nuevo todoterreno ligero Edge (carrocería de cinco puertas, con 4,81 metros y una capacidad de maletero de 507 litros), acompaña al Ford Kuga de tamaño medio y al EcoSport compacto para cubrir la creciente demanda creada por los clientes de SUVs y vehículos equipados con tracción total.

Está disponible con un motor turbodiésel TDCi de 2 litros de cilindrada y 180 caballos de potencia con transmisión manual de seis velocidades, o un diésel TDCi “biturbo” de 210 CV con transmisión automática PowerShift de seis velocidades. Ambas opciones tienen un consumo de apenas 5,8 litros, con la ayuda de la tecnología de arranque y parada automática en retenciones o semáforos.

El nuevo todoterreno «premium» de Ford se llama Edge. Se puede optar entre dos motores diésel de 180 y 210 caballos de potencia.

Segmento alto

El nuevo todoterreno «premium» de Ford se llama Edge. Se puede optar entre dos motores diésel de 180 y 210 caballos de potencia.

La versión Edge 4 x 4 con cambio manual de seis marchas y motor 2 litros turbodiésel de 180 caballos, tiene un precio de 43.425 euros; el modelo Edge Titanium TDCi 4 x 4 turbodiésel 2 litros “biturbo” con cambio automático Powershift parte desde los 50.425 euros.

El Edge está equipado de serie con la tecnología de “tracción total inteligente” de Ford, ofreciendo una transición imperceptible entre tracción delantera y tracción total para garantizar una pisada más segura en carretera, especialmente en condiciones de baja adherencia.

El sistema mide el agarre de los neumáticos en la superficie de la carretera cada 16 milisegundos -20 veces más rápido de lo que se tarda en parpadear- y puede mandar hasta el cien por cien del par motor a las ruedas delanteras o traseras, solamente donde y cuando sea necesario; el sistema tiene un impacto mínimo sobre el consumo y las emisiones de CO2, comparado con otros tipos de tracción a las cuatro ruedas.

El coche ofrece nuevas tecnologías que incluyen la “dirección adaptativa” que, de forma automática, optimiza la respuesta de la dirección según la velocidad del vehículo, facilitando la maniobra a bajas velocidades, mientras que se mantiene precisa a velocidades más altas; además, dispone de una cámara de visión frontal partida que facilita la visibilidad en cruces o en espacios de aparcamiento difíciles.

Con detector de peatones

También lleva el “asistente de precolisión con detección de peatones”, basado en una cámara y un radar que opera a velocidades desde 8 km/h hasta 180 km/h para detectar vehículos y personas en la carretera por delante del coche. El sistema puede activar los frenos automáticamente si detecta riesgo de colisión potencial y el conductor no responde a los avisos.

Además, ha logrado un gran avance en materia de confort gracias al nuevo cristal acústico del parabrisas y el cristal laminado para las ventanillas de conductor y pasajero delantero, que ayudan a minimizar el ruido en el habitáculo. Todos los modelos vienen equipados con la tecnología “control activo de ruido” que detecta ruidos no deseados del motor dentro de la cabina y los cancela, oponiendo ondas sonoras que se emiten desde el equipo de sonido del coche.

El interior del nuevo Ford se distingue por su gran calidad de acabados, incluyendo materiales suaves en el salpicadero y la consola central, marcos en color “negro piano” de alto brillo en los mandos y un acabado metalizado en plata satinado para las manetas de las puertas, los marcos de las salidas de ventilación, la tapa de la guantera y los detalles en el volante.