Rajoy será investido este fin de semana presidente tras finalizar la ronda del Rey

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Mariano Rajoy. / AFP

  • El Monarca arranca hoy los contactos con los partidos mientras el líder del PP afronta ahora el reto de la gobernabilidad en minoría

Una vez que el PSOE ha despejado la incógnita, el Rey inicia esta mañana la tercera ronda de contactos con los partidos políticos en menos de un año. Pero esta será diferente. Los encuentros, que coparán la agenda de Felipe VI lunes y martes, desembocarán en la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno el próximo fin de semana. Casi con total seguridad a última hora del domingo, un día antes de la fecha límite para convocar nuevas elecciones.

Según lo establecido por el reglamento del Congreso, una vez que el Monarca conozca las intenciones de todos los grupos comunicará a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, la elección del líder del PP como candidato a la presidencia. A Pastor le corresponderá entonces convocar la primera sesión de investidura el miércoles o el jueves y Rajoy se sometería a la primera votación 24 horas después. El jueves o el viernes. El PSOE no se abstendrá ahí, así que hará falta la segunda convocatoria, que debe celebrarse 48 horas después.

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A la espera de que se active el proceso, en el PP hubo ayer un silencio generalizado. Y nada de euforias. Pese a la confirmación de que el PSOE permitirá la investidura de Mariano Rajoy, los populares optaron por mantener el tono bajo que estrenaron tras la caída de Pedro Sánchez. La orden que entonces dio Rajoy a sus huestes fue la de no interferir en un proceso interno socialista que parecía llevarle de nuevo de camino a La Moncloa. «Se ha impuesto la discreción total», señalan fuentes populares.

La abstención de los socialistas supone un triunfo personal para el presidente en funciones. Rajoy ha resistido a lo largo de los últimos diez meses las presiones para que diese un paso a un lado que permitiera la investidura de otro candidato del Partido Popular. Incluso cuando el pacto entre Pedro Sánchez y Albert Rivera amenazó con desalojarlo del poder. En lugar de ceder, el líder del PP se ha mantenido firme en sus posiciones. «Él es quien ha vencido por dos veces las elecciones y, por tanto, es a él a quien le corresponde gobernar», explica su círculo.

Presupuestos

Pese a la satisfacción, Rajoy es consciente de que su victoria no es, ni mucho menos, plena. El presidente en funciones será investido pero el PSOE ya le ha dejado claro que no le cabe esperar más de ellos. Los socialistas han anunciado que serán oposición. Y de las duras. Para el líder del PP la salida ideal al bloqueo institucional hubiera sido un Gobierno de gran coalición. Como ha repetido por activa y por pasiva, «es lo más normal en Europa». Pero los socialistas son conscientes de que con Podemos comiéndole el terreno por la izquierda esta opción hubiera significado un suicidio político.

Así, Rajoy deberá lidiar cada semana en el Congreso para sacar adelante sus iniciativas con la exigua base de sus 137 diputados. No solo eso, a la vez tendrá que observar cómo desmonta la oposición un buen número de las medidas que aprobó amparado por su mayoría absoluta. En cualquier caso, el aún presidente en funciones ha avanzado que está dispuesto a adaptarse a las nuevas condiciones políticas. Incluso ha manifestado que en una legislatura de tan complicadas mayorías como ésta se pueden acometer «grandes retos».

Aunque no ha aclarado a cuáles se refiere, en las filas populares se intuye que podrían acometerse reformas constitucionales para, por ejemplo, intentar encontrar una salida al desafió independentista en Cataluña. Pero el primer gran reto para Rajoy será la aprobación de los Presupuestos Generales. El presidente de la gestora del PSOE lo dejó claro la pasada semana incluso antes de conocer las cuentas que les presentarán los populares. «Es muy difícil que el PSOE apoye unos presupuestos del PP», avisó Javier Fernández. Sin partidas económicas nuevas, ministros como José Manuel García Margallo ya han advertido de que Rajoy se vería obligado a convocar elecciones en mayo. Significaría volver a empezar.