La primera yihadista juzgada en España acepta cinco años de prisión para ver a su hijo

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Samira Yerou, durante el juicio celebrado en la Audiencia Nacional. / Foto: Sergio Barrenechea (Efe) | Vídeo: Atlas

  • Samira Yerou, residente en Cataluña, fue detenida en Turquía en diciembre de 2014 cuando iba a cruzar a Siria con su vástago de tres años

La primera mujer juzgada en la Audiencia Nacional por integración en la organización terrorista Daesh (ISIS), Samira Yerou, ha aceptado cinco años y dos meses de prisión. La mujer de 36 años, de origen marroquí, que residió en Manresa y Rubí (Barcelona) ha reconocido que pasó por las redes de captación del grupo en Marruecos y que viajó a Turquía con su hijo, de tres años, para cruzar luego a Siria y formar parte de una célula integrista en la ciudad de Raqqa.

Yerou, que desde su detención en Turquía en diciembre de 2014 y su posterior expulsión a España permanece en prisión preventiva, ha acatado el acuerdo de conformidad al que ha llegado su abogado con el fiscal, que en sus conclusiones provisionales pedía nueve años de cárcel. El pacto incluye diez años de libertad vigilada tras cumplir la pena de prisión. Ahora la sala tendrá que pronunciarse en sentencia.

La mujer se ha manifestado arrepentida y asegurado que su intención es rehacer su vida y recuperar a su hijo, nacido en España, "que es todo para ella", y cuya custodia tiene ahora su marido en Rubí como consecuencia de este procedimiento en el que está acusada. Ha dicho, llorando, que quiere "reanudar" su relación con el menor, al que no ve "desde que hace dos años fui detenida" tras pisar suelo español.

"Se aprovecharon de mí"

Yerou ha asegurado que se siente engañada por los integrantes de las redes de captación en Marruecos, a donde viajó en 2013 tras ser desahuciada de su casa y aprovechando la ausencia de su marido, que se fue a trabajar a Colombia. "Se aprovecharon de un momento en el que lo estaba pasando mal y me dijeron que viviría muy bien en Siria", ha declarado sobre su captación con el grupo a través de las redes sociales.

En la vista ha expresado que ha abandonado cualquier actividad relacionada con la violencia terrorista, ha aladido que rechaza la misma, así como que espera que su renuncia sirva como ejemplo a otras personas para que se aparten del yihadismo.