El incendio de Paterna sigue sin estar controlado 24 horas después

El fuego se produjo tras una explosión en la nave de una empresa de distrución de productos químicos.
El fuego se produjo tras una explosión en la nave de una empresa de distrución de productos químicos. / Irene Marsilla
  • Una treintena de efectivos han trabajado durante toda la noche en las tareas de extinción en el polígono industrial

El incendio industrial declarado en una empresa química del polígono Fuente del Jarro de Paterna, en el área metropolitana de Valencia, se encuentra perimetrado pero todavía no ha sido dado por controlado casi 24 horas después de su inicio.

Fuentes del Consorcio provincial de Bomberos han informado hoy de que una treintena de efectivos, con la ayuda de siete camiones cuba, han trabajado por turnos durante la noche en las tareas de extinción, dificultadas por el fuerte viento que ha soplado de forma intermitente.

El incendio industrial sembró el caos ayer por la mañana en Paterna. Unos 3.000 trabajadores desalojados de 150 empresas del polígono Fuente del Jarro, cerca de 11.000 escolares sin clase, cientos de vecinos confinados en sus casas, unos 80 bomberos afanados en la lucha contra el fuego, una treintena de policías locales y nacionales movilizados para auxiliar a las posibles víctimas, más de 400 llamadas al 112 relacionadas con la grave emergencia y sólo tres heridos leves fue el balance del espectacular siniestro.

Este jueves por la noche trabajaban en la zona 30 efectivos del Consorcio de Bomberos de Valencia y siete vehículos.

Los bomberos levantaron el miércoles por la tarde la recomendación de confinamiento de la población de los alrededores y este jueves se reanudarán las clases en los colegios.

El 112 ha recomendado a los vecinos aspirar los restos de hollín que hayan podido quedar en sus viviendas en lugar de barrerlos, o bien humedecer las zonas antes de barrer para no volver a provocar dispersión de hollín.

Así se inició el fuego

El fuego se inició minutos después de las nueve de la mañana en la empresa de productos químicos Indukern, que quedó destruida, y las llamas y el humo afectaron a otras seis naves industriales. Una acumulación de electricidad estática cuando un trabajador descargaba un camión cargado de acetona parece ser el origen de la primera llamarada, según las investigaciones de la Policía Nacional y de los técnicos de la Generalitat. Este empleado de la empresa química, un joven de 27 años, sufrió quemaduras de segundo grado en el 6% de su cuerpo. La víctima fue trasladada a La Fe, aunque recibió el alta poco después tras recibir atención médica.

Los bomberos activaron de inmediato el plan de emergencias para este tipo de incendios industriales y aconsejaron el confinamiento en sus casas de los vecinos que residen cerca del polígono. El incendio obligó a desalojar unas 150 de las cerca de 500 empresas del polígono -todas las naves de la segunda fase-, y causó una gran columna de humo visible desde poblaciones muy alejadas de Paterna, aunque no superó los índices de toxicidad.

Una veintena de colegios y guarderías suspendieron las clases, una medida preventiva que afectó a cerca de 11.000 escolares, la mayoría de ellos recogidos por sus padres. Metrovalencia informó también a esa hora de que los trenes no paraban en la estación de Fuente del Jarro. El caos generalizado no pudo ser contenido por los primeros policías que llegaron a las calles Ciudad de Barcelona y Ciudad de Eibar, donde se congregaron las primeros personas desalojadas.

Llamas de unos 50 metros de altura, una gigantesca humareda, trabajadores llorando o corriendo, explosiones, gritos... Hasta varios depósitos de productos químicos saltaron por los aires. Fueron los momentos de mayor peligro y se rozó la tragedia. Uno de estos recipientes gigantes cayó sobre la calle Ciudad de Barcelona junto a una quincena de policías y bomberos que acordonaban la zona. El depósito rebotó en el asfalto e impactó contra un camión de bomberos.

Los trabajos de extinción continuaron durante la noche, aunque el polígono comenzó a recobrar la normalidad sobre las 18.30 horas, cuando se permitió el acceso a la segunda fase para que algunos trabajadores pudieran recoger sus coches y objetos personales como llaves o móviles. Media hora antes, el Ayuntamiento de Paterna informaba a través de un bando del fin del confinamiento, y la asociación de empresas del polígono Asivalco reforzaba la seguridad con más vigilantes para evitar robos en las naves desalojadas. También se aumentó la presencia policial.

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